"Soy un deseo de putrefacción. Tengo ganas de podrirme, de ser tomada por los hongos. Quiero que me atraviesen miles de micelios radiantes, que me tomen las esporas, que me trepen los gusanos. Quiero enmohecerme, supurar, agusanarme, corromperme [...] Quiero heder y, por fin, terminar de deshacerme en tierra. Quiero ser la mansa niña que se entrega célula a célula a la madre y por fin cesa. Millones de formas mías liberadas, para que no quede recuerdo, ni palabra, ni grito persistente, ni nada."
Indócil, Laura Ortiz Gómez














