Seamos honestas. Tenemos poco que envidiarles a los hombres. Así sin pensarlo mucho, lo primero que me viene a la mente es lo fácil que es para ellos satisfacer sus necesidades fisiológicas. Solamente necesitan un árbol y un discreto jalón al cierre o si prefieren a la cremallera. ¡Alivio instantáneo!
Arreglando mis fotos el otro día, recordé que en el lugar más recóndito del planeta, pueden encontrar un señor con tijeras y navaja. En cambio nosotras no podemos confiarle a cualquiera la corona de nuestra feminidad. Por lo tanto, cuando anda uno de globetrotter, él lucirá como galán de película mientras a nosotros nos cantan: tienes una carita deliciosa, tienes una figura celestial, tienes una sonrisa contagiosa, pero tu pelo es un desastre universal.
Si andan por Huejutla, Hidalgo por ejemplo, a un costado de su catedral encontrarán unos hombres que, con gusto, le harán el último corte militar. Si no le gusta exhibirse mientras lo embellecen, en el mercado hay una peluquería con fotos y todo para que escoja su corte.
¿Anda paseando por Bombay? Vayan al callejón Ganesha y ahí, mientras un dios vigila, le dejarán los cachetes como nalga de niño recién nacido. Es bien sabido que los indios tienen 300 millones de dioses, así es que no me sorprendería que este fuera el patrón de este noble gremio.
Si al contrario, harto de Xochimilco, decidió irse a pasear en una trajinera birmana sepa que allá, en Inlay-Lake encontrará la solución a sus greñas. La moda de Gloria Trevia andar de pelo suelo no es muy bien visto en los países budistas.
¿Está en Vietnam cerca de la frontera china? no se preocupé. Aquí le soluciono su problema. Es sumamente conveniente llevar una foto que muestre lo que quiere. Mi esposo no la tenía. Lo rasuraron muy bien...a la moda de los Habsburgos.
Ahora, si usted es muy delicado y nunca sale de la Condesa o Polanco, no problem. En los dos lugares hay un barber shop que se llama París Merinné (no me pregunten el origen del nombre). Ahí le ofrecen todo tipo de servicios y creo que hasta una copita de ron Zacapa.
Sin embargo, recuerden que antes les barbiers sangraban a los enfermos y es posible que le pase aquí lo mismo, pero a su cartera. Entonces, live dangerously, y vaya a uno de los lugares que le recomiendo.