// 𝐈𝐀𝐋𝐀 – flashback //
Maletas flotaban a su lado mientras ella se colocaba sin apuro una bufanda. No porque no tuviese frío, claro, sino porque no quería demostrarlo. Ese lugar era un maldito congelador, pero un congelador al que llamaría hogar por mucho tiempo. Y Cordelia debía parecer en casa. En su campo de visión apareció una cabellera conocida, altura y complexión imposibles de equivocar, por lo que detuvo su maleta con un movimiento de muñeca y se paró detrás de él con una suave sonrisa– Arthur Weasley, en carne y hueso –dijo, voz baja pero firme rebotando por aquellos pasadizos oscuros. ( @arthvrw )







