Para ti, mi Vida
Si tuviera que describir como eran tus ojos lo haría entre sollozos, pues mentiría si digo que los recuerdo...
Si tuviera que narrar como eran tus historias lo haría a trompicones, pues se me olvidan como se oían tus palabras...
Si tuviera que dibujar simplemente tu bello rostro lo haría garabateando, pues solo es una nube en mis recuerdos...
Pero esa nube fue mi vida, esas palabras me alegraban la vida y esos ojos color café eran mi sustento...
Amor mío, aunque esté a punto de olvidar como eras, olvidar como me hacías sentir, apartar de mi mente todo atisbo de tu ser, tienes que saber que te amé, que te extrañé, que en todos esos momentos de lucidez, era una bestia en calma, una planta con agua, un alma en el paraíso... Era... tuyo...
Lo único que me queda ahora es no agonizar más, dejar mi cuerpo, dejar este mundo y sentir que nunca te abandoné...
Recos Malhar, el último de los Escribas de las Islas Benditas













