"In another universe? In another universe."
They in another universe:
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"In another universe? In another universe."
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Según solía decir mi padre. Dios ama las piedras, las moscas, las hierbas y a la gente pobre por sobre el resto de sus creaciones. Por eso hizo tantas de esas cosas.
ENSEÑAME LA POLLA MARICA, Y TE LA CORTARE.
-Sé lo que piensa la gente acerca de los homosexuales -dijo Don-, En Dayton, cuando era adolescente, me dieron una paliza en una parada de camioneros. En Porlant. unos tipos prendieron fuego a mis zapatos, ante una cafetería, mientras un policía gordo y culón se reía sentado en el coche patrulla. He visto muchas cosas, pero nunca algo tan bestia. Mira aquí, fíjate.
Encendió otra cerilla y leyeron: CLAVOS EN LOS OJOS A TODOS LOS MARICAS (EN EL NOMBRE DE DIOS).
-Quien sea el que escribe estas pequeñas homilías es un caso grave de demencia profunda. No me sentiría tan mal si supiera que se trata de una sola persona, de un enfermo aislado, pero... - Don señaló toda la longitud del puente con un vago ademán del brazo -. Hay muchas cosas como éstas... y no creo que las haya escrito una sola persona. Por eso quiero marcharme de Derry, Adrí. Hay demasiados lugares y demasiada gente aquí que parecen afectados de demencia profunda.
Algunas de las cosas que contaba la Biblia eran aún mejores que las historietas de terror. Siempre estaban friendo a la gente en aceite o la gente se ahorcaba,, como Judas Iscariote. Y eso del perverso rey Acab, que se había caído del trono y todos los perros fueron a lamer su sangre. Y los asesinato en masa de bebés que habían acompañado a los nacimientos de Moisés y Jesucristo. Y los tipos que salían de sus tumbas o volaban por el aire. Y los soldados que derribaban murallas. Y los profetas que veían el futuro y peleaban contra los monstruos. Todo eso estaba en la biblia y era verdad, palabra por palabra.
Sólo después de consumir mi fuerza en ella me di cuenta de que estaba tendida en un charco de esperma de casi un centímetro de espesor. La porquería parecía mermelada. <<Pero, mujer -le dije-, ¿por qué no te cuidas un poco?>> Ella miró hacia abajo y dijo: <<Si quieres repetir, cambiaré la sábana. Tengo dos en el armario. Sé muy bien en qué estoy acostada hasta las nueve o las diez, pero para medianoche tengo el coño tan entumecido que no lo siento.>>
Los otros miembros del consejo son descendientes de los potentados de la madera. El apoyo que prestan a la biblioteca es un acto de expiación heredado: ellos, que violaron los bosques, ahora cuidan de estos libros, tal como un libertino podría decidir, al llegar a la edad madura, mantener a los bastardos alegremente procreados en su juventud.
La energía que uno derrocha siendo niño, la energía que uno cree inagotable, se escapa entre los dieciocho y los veintidós años reemplazada por algo mucho menos brillante, tan falso como la exaltación de la cocaína: decisión, metas, cualquiera de los términos que propone la Cámara de Comercio. No era nada notable porque no aparecía de un momento al otro, con un estallido. Y eso es lo que daba miedo, pensó Richie. El hecho de que uno no deja súbitamente de ser niño. El chico que llevábamos dentro se escurre poco a poco, tal como el aire de un neumático pinchado. Y un día, al mirarnos al espejo, nos encontramos con la imagen de un adulto. Uno podía seguir llevando vaqueros y asistiendo a los conciertos de rock; uno podía teñirse el pelo, pero la cara del espejo seguía siendo la cara de adulto. Tal vez todo ocurría mientras dormíamos, como la visita de los ratone que se llevaban los dientes de leche.