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Jacques Ibert: Quatuor à cordes (Nieuw Nederlands Strijkkwartet)
L’Aiglon: a two-composer, trouser-role-protagonist, 92-minute historical tragedy that could have easily gone on for an hour longer and I would not have minded at all
UPDATE: I FOUND A FRENCH-ENGLISH LIBRETTO
I’m begging you all to listen to this because it’s probably one of the most heartbreaking things I’ve ever heard
the text:
Jacques Ibert (1890-1962): Deux Interludes, per flauto, violino e arpa (1946) --- Patrice Bocquillon, flauto; Stéphane Causse, violino; Fabrice Pierre, arpa -- I. Andante expressivo II. Allegro vivo [3:27] ---- cover image by Georges Rohner ----
Michele Festa: “La investigación es, ante todo, una herramienta interpretativa”
[El joven guitarrista italiano Michele Festa / Alexandre Zveiger]
El joven guitarrista italiano Michele Festa debuta en disco con un álbum para el sello Contrastes Records que se acerca al repertorio francés del siglo XX
Nacido en el sur de Italia y formado primero en el Conservatorio Cimarosa de Avellino (“allí pude expresar toda mi vivacidad musical juvenil”), Michele Festa tiene ya varios premios internacionales en su currículo. Muy pronto pasó por el Conservatorio della Svizzera Italiana de Lugano, “donde aprendí a canalizar esa pasión de una forma más clara y orgánica”. El sello sevillano-londinense Contrastes Records ha propiciado su debut fonográfico con Pour un hommage, del que se prestó amablemente a hablarme.
–Aunque todavía es muy joven, ya tiene una trayectoria internacional detrás. ¿Cómo resumiría su recorrido artístico hasta ahora?
–Resumiría mi trayectoria artística como un profundo y constante apego a la música. He tenido la fortuna de vivir numerosas ocasiones de crecimiento: conciertos, clases magistrales, concursos, encuentros con personas que han dejado una huella imborrable en mí. Entre los recuerdos más preciados está, sin duda, mi primer Maestro, cuando se dejaba llevar en interpretaciones libres de autores españoles como Tárrega o Albéniz. Recuerdo como si fuera ayer la emoción de aquellos momentos: lo miraba con los ojos muy abiertos, incrédulos, llenos de asombro. Eran los ojos de un niño que acababa de encontrarse con un amor destinado a no apagarse jamás. Sin embargo, creo que el camino de un artista nunca termina realmente cuando se trata de perfeccionarse. El estudio es investigación, y un artista lo es solo en la medida en que mantiene viva esta búsqueda constante, intentando encontrar en la música una proyección auténtica de lo que siente en su interior.
–Ha mostrado una especial afinidad por el repertorio francés de principios del siglo XX. ¿Qué le atrae de este lenguaje musical y qué cree que lo hace especialmente interesante para la guitarra?
–Este repertorio permite revelar una guitarra capaz de situarse en un horizonte histórico y cultural mucho más amplio que la imagen habitual que a menudo se le atribuye. En el siglo XX, París se convierte en el principal centro cultural europeo: los grandes artistas de la época la animan y la ciudad se transforma en el escenario de profundas revoluciones artísticas y musicales. En este mismo clima, la guitarra vive un auténtico renacimiento, marcado por el debut parisino de Andrés Segovia en 1924. Hasta entonces considerada sobre todo como la voz de las emociones populares, empieza a despertar el interés de compositores de primer nivel. Desde el punto de vista instrumental, aunque se trata de obras escritas por compositores que no eran guitarristas, este repertorio ofrece una rica exploración tímbrica y una atención particular al fenómeno de las resonancias, elementos muy afines a mis características musicales y a mi manera de entender el instrumento.
–Pour un Hommage gira en torno a la figura de Andrés Segovia y la música inspirada por él. ¿Cómo surgió la idea de este proyecto y qué criterio siguió para seleccionar estas obras?
–La idea del proyecto nació de la obra que da título al álbum, Pour un Hommage à Claude Debussy de Georges Migot. Se trata de la primera obra escrita por un compositor francés tras el legendario debut parisino de Andrés Segovia. Desde la primera lectura quedé fascinado por la belleza intemporal de esta pieza; sin embargo, pronto me di cuenta de que la edición impresa no reflejaba plenamente la profundidad del proyecto musical original. A pesar de la extraordinaria calidad de esta música, el repertorio francés para guitarra del primer tercio del siglo XX ha permanecido sorprendentemente poco explorado, como demuestra la discografía aún limitada. Fue precisamente el deseo de llenar este vacío, unido a un interés cada vez mayor por este fascinante repertorio, lo que me impulsó a crear un álbum que ofreciera una mirada personal y renovada sobre el panorama musical francés de la época. Una vez definido el campo de acción, seleccioné las obras siguiendo dos criterios principales. El primero, quizá el más sencillo pero también el más esencial, era la relación emocional con cada pieza: solo cuando sentía la posibilidad de expresar algo auténtico y personal, la obra pasaba a formar parte del proyecto. El segundo criterio tenía que ver con la construcción orgánica del programa. Deseaba que las obras reflejaran la variedad y la riqueza de un repertorio que, aunque perteneciente a un periodo histórico acotado, presenta en su interior direcciones estéticas diversas e incluso contrastantes. Esta pluralidad me parecía un valor que debía preservarse y ponerse en diálogo dentro del álbum.
–Algunas de las piezas del disco, como las versiones inéditas que ha editado, implican un trabajo musicológico importante. ¿Cómo fue el proceso de investigación y edición de estas obras, y qué desafíos encontró?
–Ante todo, me gustaría precisar que no soy musicólogo. Sin embargo, pertenezco a esa corriente de pensamiento que concibe la investigación, ante todo, como una herramienta interpretativa. Mi enfoque procede en parte de maestros directos y en parte de “maestros ideales” que han moldeado mi visión. Entre estos últimos, el propio Georges Migot habla del concepto de conocimiento sublimado: aprender y luego olvidar para acceder a una dimensión del saber en la que sensibilidad y conocimiento no se oponen, sino que confluyen en una única esencia que coincide con la identidad del intérprete. En cuanto a mis revisiones, con la excepción de Migot, no he seguido un enfoque estrictamente filológico, ya que no siempre fue posible consultar los manuscritos originales. No obstante, muchos de estos compositores crearon versiones alternativas de sus obras para otros instrumentos. La comparación con estas versiones me permitió captar detalles interpretativos y textuales que de otro modo habrían pasado desapercibidos. En el caso de Roussel, al no disponer de fuentes manuscritas que confirmaran una única verdad textual, y guiado por las observaciones del guitarrista Miguel Llobet –quien lamentaba en una carta el empobrecimiento armónico de la versión guitarrística– decidí emprender un experimento personal. Reconstruí una nueva versión a partir de la partitura pianística, con el fin de ofrecer al público algo diferente e inédito, una perspectiva nueva sobre una obra ya conocida.
–En el disco utiliza una guitarra de Santos Hernández. ¿Qué buscaba sonoramente con este instrumento y cómo dialoga con este repertorio histórico?
–Fue una experiencia única poder grabar este álbum con una Santos Hernández de 1918. Todo ello fue posible gracias a Gabriele Lodi y Marco Ramelli, responsables de la asociación Touch The Sound, dedicada a la puesta en valor de la lutería histórica. La elección de este instrumento estuvo guiada por la idea de acercarme histórica y estéticamente al repertorio vinculado a Andrés Segovia. Recordemos que en su debut parisino de 1924, Segovia tocó precisamente una guitarra de Santos Hernández. Utilizar este instrumento significa sumergirse en aquella estética segoviana que inspiró a tantos compositores a escribir para guitarra, plasmando en música ese estilo particular y esos sonidos que Segovia sabía forjar. En otras palabras, es un puente auténtico entre pasado y presente, que permite ofrecer al público una perspectiva verdaderamente fiel al espíritu del repertorio.
– El disco ha sido grabado con Contrastes Records. ¿Qué le aportó trabajar con el sello y cómo fue la experiencia en términos artísticos y de producción?
–Trabajar con Contrastes Records, bajo la dirección artística de Francisco Bernier y con el apoyo de su equipo, ha sido una experiencia que me ha permitido colaborar con personas de gran sensibilidad e inteligencia. Siempre es un valor añadido poder contar con un sello atento y en sintonía con las necesidades artísticas, capaz de acoger un proyecto de este tipo y de potenciarlo.
–Tras este debut, ¿cuáles son sus próximos proyectos discográficos y artísticos? ¿Seguirá profundizando en el repertorio francés que tanto le gusta?
–El repertorio francés sigue fascinándome profundamente y hay muchas otras obras que merecerían ser grabadas. Evidentemente, un solo álbum no basta para abarcarlo todo. Al mismo tiempo, estoy muy abierto a otros caminos: me atrae descubrir repertorios poco conocidos o que siento cercanos a mis emociones del momento. La música italiana del primer tercio del siglo XX es otro ámbito que me interesa mucho, así como la posibilidad de explorar y grabar obras para formaciones más amplias, desde el dúo hasta el quinteto. Proyectos de este tipo requieren, sin embargo, un apoyo técnico y económico que debe provenir de distintas fuentes. Mis deseos, por tanto, no dependen solo de mí, sino también de una red de colaboraciones y de apoyo. En este sentido, tengo mucha curiosidad por ver hacia dónde me llevará la música.
[Diario de Sevilla. 26-04-2026]
La ficha POUR UN HOMMAGE. French Guitar Music on the Early XX Century Claude Debussy (1862-1918): La fille aux cheveux de lin Georges Migot (1891-1976): Pour un Hommage à Claude Debussy * Jacques Ibert (1890-1962): Française Francis Poulenc (1899-1963): Sarabande Henri Tomasi (1901-1971): Le Muletier des Andes Albert Roussel (1869-1937): Segovia Op.29 * Pierre de Bréville (1861-1949): Fantaisie Gustave Samazeuilh (1877-1967): Sérénade Jacques Ibert: Ariette Georges Auric (1899-1983): Hommage à Alonso Mudarra Darius Milhaud (1892-1974): Segoviana Op.366 Pierre-Octave Ferroud (1900-1936): Spiritual Claude Debussy: Minstrels [transcripción de Mario Castelnuovo-Tedesco] *Versión inédita, editada por Michele Festa Michele Festa, guitarra Contrastes Records
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Michele Festa · album · 2025 · 13 songs
Jacques Ibert (1890-1962) - The Ballad of Reading Gaol (1923) - ballet (symphonic poem)
Dir:Adriano - Slavak Radio Symphomy Orchestra in Bratislava
Jacques Ibert (1890-1962) - Aria pour Saxophone Alto Mib et Piano ·
Masato Kumoi, saxophone · Tomoko Nakachi, piano