‘ oi, ¿cuántas veces te tengo que decir que no me sigas a los sitios? ’ se queja a su pato, refunfuñando porque, siempre, se daba cuenta cuando es demasiado tarde. así que, en las puertas de la biblioteca, cree que puede encargarse con transmutación, pero antes de que se de cuenta, el animal escapa, acercándose a un niño y, concretamente, pretendiendo alcanzar el juguete que este porta. ‘ ¡no, no! ’ se queja, poniéndose de cuclillas para contenerlo, alzando iris con intención de disculparse con la madre: ‘ ¡somyi! ’ una mano escapa enérgica para saludarla. ‘ clavelito está en uno de sus días de intenso ’ vira iris, pero rápido se fija en el menor. ‘ ¿eres sal? a ver, a ver, ¿cómo es que eres tan lindo? ~ ’ @somyil









