mackenzie tenía risas en los ojos y el calor del ron en el estómago. el fervor del alcohol se instaló debajo de su ropa, debajo de su camisa de vestir, justo debajo de su esternón: dónde todas las malas decisiones se guardan. ❛ ¡sal de aquí! ¿de verdad crees que josh esté follando con lydia? ¿lydia de procuraduría? ¿de verdad? ❜ la mirada de kenzie rondaba el club y no el rostro del amigo que lo acompañaba, pero era de esperarse cuando había tantas preciosuras moviéndose por allí, mostrando atributos, brillantina y sonrisas a dónde fuera que se dirigieran. “¡jo-der! ¿no te estoy diciendo que yo los vi con mis propios ojos? ¡lydia tenía la falda hasta las costillas, hombre! estaban follando.” el castaño lo escuchó esnifar a su lado — una pequeña cucharita de plata se perdió entre las fosas nasales de su hermano de otra madre, y luego volvió al bolsillo del muchacho. la cosa apareció y desapareció justo así. ❛ ok, cómo sea. si tú dices que pasó y lo viste, te creo. ❜ kenzie reposó sus antebrazos sobre sus muslos, creciendo impaciente al minuto. no había ido al club solamente para mirar, aunque esa actividad la había disfrutado mientras tanto.