* privado / @wesller .
pasos resuenan sobre la gravilla, en tantos sus manos se mantienen alineadas en una perfecta unión tras su espalda, ofreciendo así un porte grácil y solemne. con una temple sosegada, la mirada se desvía en diversas direcciones, contemplando con un rastro de interés inmaculado aquellas plantas y flores que adornan el vivero de la casa ajena. tras de si, mariposa negra que hubiese resucitado durante el festival la sigue, posándose en su cabeza de tanto en tanto —casi como si la reconociera como su salvadora. ‘ entonces, ’ señala, y se inclina para recoger una flor que ha caído y cuelga de un tallo aleatorio, a punto de alcanzar el piso. ‘ ¿todos estos ejemplares son tus “hijos”, o me estoy perdiendo de alguno en especial? ’ consulta, utilizando el mismo calificativo que el contrario hubiese ocupado en su momento. le mira entonces, y cuando contempla al otro, considera entretenido por una razón curiosa estirarse para depositar la flor recogida en su cabello. ‘ niño de las flores.’ bromea.










