"La Revolución no era uno de los caminos: era el único camino posible."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
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"La Revolución no era uno de los caminos: era el único camino posible."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
"Deja que seamos nosotros mismos. No necesitamos depender de nadie. Estamos capacitados para formar nuestro propio destino. No necesitamos revolvernos entre secretos y perversidades."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
"Ya no hay miedo ni vacilación en sus espíritus. Lo que sentimos, lo que hacemos, está entonces bien y acertado. No pensamos en nosotros mismos. No pensamos en ninguna ventaja personal. Estamos fanáticamente preparados para ofrecer todo y no pedir nada para nosotros."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
"Pertenecía al tipo de hombres que prefieren ahorcarse o abrirse las venas antes de traicionar la confianza que se ha puesto en ellos."
-Jan Valtin. La noche quedo atrás.
"Un hombre está dispuesto a morir, pero cuando la muerte se acerca realmente descubre que el privilegio de respirar el aire bueno y limpio ya es abundante compensación por todos los infernales latigazos que puedan venir."
-Jan Valtin. La noche quedo atrás.
"En las filas de la revolución tenemos que distinguir entre tres tipos de enemigos ocultos. Para empezar, están los espías y agentes provocadores entrenados, sin los cuales ninguna policía puede soñar con obtener triunfo alguno entre nosotros. Los mejores de estos hombres se introducen en nuestro movimiento desde fuera; el resto se recluta entre los afiliados débiles e inseguros que han tropezado con el partido por error. La segunda categoría son los saboteadores y perturbadores de las campañas y de la unidad del partido, y después están aquellos que aceptamos como revolucionarios sinceros, en quienes ponemos nuestra confianza, y a quienes honramos con importantes responsabilidades pero que juzgan conveniente traicionar nuestra confianza en su provecho personal. Estos individuos del último grupo son los más peligrosos y despreciables. Son los pegajosos filibusteros que venden las vidas de nuestros camaradas por dinero, que roban y saquean, emplean la extorsión, que indagan nuestros secretos para venderlos al mejor postor. Tales criaturas tienen que ser cazadas y exterminadas como víboras que son. Dejarlos ir sería un crimen contra nuestro movimiento."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
"El sonido de la palabra «camarada», viniendo de sus labios, hizo inflamar mi sangre. Me dijo que podría estar en su apartamento todo el tiempo que quisiera. Su sencillez cordial, pero a la vez práctica, me llenó de confianza y admiración. Noté en ella el modo de ser que es tan característico en muchos de los revolucionarios honestos: una amabilidad y compasión fundamentales, junto con un cruel desprecio hacia la vida de todos los que activamente se oponen a los intereses de la revolución."
-Jan Valtin. La noche quedo atras.
"Cuando veía a un policía alzar su fusil contra un civil, sentía la misma vergüenza y el mismo odio que cuando veía a un cochero maltratando cruelmente a su caballo enflaquecido."
-Jan Valtin, La noche quedo atras.