Si algo odiaba Andy, eran las vacaciones. Él creía que éstas hacían que todo se desestabilizase. No es que lo sepa porque hubiésemos profundizado mucho sobre el tema, en realidad no llegamos a profundizar mucho sobre nada, pero… Siempre tuve problemas de insomnio y aquella noche mientras él roncaba más fuerte que mi padre antes de ser operado de vegetaciones, tuve, sin ninguna mala intención que rebuscar un poco entre las cosas del chico para matar el tiempo. Encontré una especie de cuaderno de cuero negro y me dispuse a leerlo para ver si con suerte, me entraba algo de sueño.
Decidí abrir el cuaderno por la última página, hago lo mismo con los libros, de esta forma sé lo que va a pasar al final de la historia y no sufro mientras leo el resto de la novela preguntándome cómo acabará. “La gente siempre decide tomarse un tiempo conmigo, como si yo fuese un trabajo y no una vocación.” En la esquinita de la derecha de la página, junto a la fecha, Andy se recordaba a sí mismo que este era el decimoséptimo intento por retomar su diario.
Tras observar ese detalle, tengo deficit de atención, seguí leyendo: “alguien que realmente te quiere, te toma como una vocación y no como un trabajo.” Me acuerdo perfectamente de cada una de las palabras de esa página… ¡oye, no me mires así! ya sé que está mal hurgar entre las cosas del chico al que te estás follando pero, sinceramente, necesitaba alguna pista respecto a él. Era, sin lugar a dudas la persona más misteriosa que había conocido y lo que había encontrado en ese cuaderno me parecía realmente interesante. Así que proseguí con mi lectura, mientras escuchaba sus asquerosos ronquidos.
"Puede que simplemente algunas personas crean poder llevar mi forma de ser y luego ésta les supere, de ahí que necesiten tomarse unas vacaciones de mi agotadora personalidad.
Necesitan recobrar fuerzas, no les culpo, agonizo. Agonizo durante sus vacaciones. Nunca me tomaría unas vacaciones de alguien a quien quiero, estar con ese alguien es, para mí, estar de vacaciones.”
Tuve que parar. Me asustó ser ese alguien, no quería que me quisiera, para mí era solo sexo y siendo totalmente sincero contigo, he de confesar que me asustó también que esas palabras se me cogiesen tan fuerte en el pecho así que me vestí y me fui. Andy no se inmutó, siempre envidié su sueño profundo. Al día siguiente me llamó y me inventé que me había marchado sin despedirme porque habían ingresado a mi madre de urgencia y le prometí que le llamaría al día siguiente, pero no lo hice.
Supongo que quise tomarme unas vacaciones de Andy antes de que él se las tomase de mí, prefiero dejar a que me dejen y él no me gustaba lo suficiente así que no iba a permitirle que me dejase y dañase mi autoestima. No soy un cerdo egoista ¡lo juro! Solo soy un poco cobarde… Y tampoco quería que el pobre chico acabase dependiendo mucho de mí, yo no le quería como él necesitaba que le quisiera… ¿Sabes? A veces me pregunto qué será de él. En el fondo, sí me gustaba un poco. Puede que me gustase más que un poco.