"Moraleja" no desafiéis a Mara, puede costaros al menos dos años y medio de estancamiento en vuestro desarrollo espiritual.
Ella evacua todas mis inquietudes de un modo práctico y abreviado, no dejando lugar a dudas, y así no puedo seguir consultando. ...es el corazón escupiendo poemas, supurando, y enjuagando con lágrimas para sanar llorando- ...me hizo creer que me estaba devolviendo la autoestima cuando en verdad -lo intuía- me la estaba arrebatando.
Mara guiaba mis pasos mientras Maya cubría mis ojos. Un día corrí la venda, pues ya me estaba picando, y pude verle el rostro al Lázaro y la fealdad de Narciso brotar de entre las ondas que hacían las lágrimas que caían sobre las quietas aguas de la laguna ...y ahora... pude encontrar el dolor, estaba dentro de mí, justo en el corazón y es tan fácil sucumbir.
...es como un te extraño a la inversa, o tal vez como un te anhelo. ...y pude verme de afuera: -tal vez debí soltarme y dejar que el viento me remonte a no sé donde- una cabra tratando de llegar a la cima de la montaña más alta, cargando un delfín a cuestas, que se resvala, escurridizo, con la mínima tormenta y sin más desciende hacia las profundas aguas, arrastrando consigo rumbo a Vaikuntha a la cabra que, con la poca energía que le queda, logra salir a flote, logra no ahogarse para en la costa encontrarle retorciéndose en su vulnerabilidad.
Quise abrazarle y proteger su corazón y me clavó el aguijón con su veneno letal. ...y de nuevo, en la ladera, mirar hacia arriba y ponerse en marcha, delirando trastabillando, con la frente sudando, como un guerrero rendido mas en esencia no derrotado.













