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“Dispararé bombas de chocolate, milhojas con praliné, soy el ninot indultado, hecho de la mejor crema”.
Ahora que acaban las Fallas de Valencia, las “Bombes de Xocolat” de Dwomo, la única canción gastronómico-fallera del pop español que yo sepa, y una de las mejores que han parido Antonio Iglesias y Jorge Loran, uno de los grupos más personales y únicos en los últimos 15 años más abajo de los Pirineos.
Debutaron en 2002 con “Osinaga”. Más que una colección de canciones, una colección de extravagantes ocurrencias musicadas - un poco en la tradición Zappa- eslóganes (”Somos Muchos Yeyés”) y versiones de Bob Marley en japonés. Un discurso musical, con aciertos y deslices, que definitivamente NO hacía nadie más, con evolución “galáctica” posterior en discos como “Electroshock Taronger” y “Sopas del Mundo”.










