Mujeres a las que admiro y no son feministas
No quiero que me mal interpreten, estoy muy en contra del machismo y siempre voy a defender la libertad, la vida y la propiedad privada.
Pero en la actualidad nos enfrentamos a miles de mujeres que a través de manifestaciones violentas, vandalismo, matriarcado y publicaciones llenas de odio esperan traer un cambio positivo a la sociedad.
Me alegra decir que en mi vida he tenido mujeres valientes que me enseñaron a valorar la vida, a amar aun cuando es lo más difícil de hacer, a proteger y a respetar a cada persona por el valor intrínseco que tiene.
Pero también durante este tiempo he tenido la oportunidad de compartir con mujeres asombrosas que han sido parte de movimientos en contra del aborto, otras promoviendo el sentido de pertenencia en los ciudadanos para que vayan y ejerzan su derecho y obligación de votar, otras que rescatan a niñas y mujeres que han sido víctimas de tráfico humano y prostitución, otras que deciden caminar por horas y adentrarse en lo alto de una montaña para compartir con indígenas que han sido expulsados de sus comunidades por seguir a Jesús, y la lista continua.
Estas mujeres no están atacando a nadie ni exigiendo sus derechos de forma violenta. Más bien están siendo prácticas para traer un cambio.
Y lo mejor de todo es que han entendido el valor y la importancia de trabajar junto a otros hombres que han sido indispensables para cada uno de los proyectos; y cada una de las cosas que han hecho han sido siempre basadas en AMOR.
EL AMOR Y NO EL EGOÍSMO.
Porque amar es una decisión que consiste en buscar el mayor bienestar posible del otro sin esperar algo a cambio, mientras que el egoísmo es todo lo contrario.
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser...”
1 Corintios 13:4-8
Por lo que si eres alguien que está a favor de promover a las mujeres y darles el mismo valor que tienen los hombres, te felicito por tu intención.
Pero que tus acciones sean siempre basadas en amor. Solo así traeremos un cambio de mentalidad y una verdadera transformación.
















