JulEna
seen from Canada
seen from United States

seen from Canada

seen from Malaysia
seen from Türkiye

seen from Malaysia
seen from United States
seen from China
seen from Malaysia
seen from United States
seen from Australia
seen from China

seen from Australia
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Canada
seen from Romania
seen from United States
JulEna
feh wedding season coming up again....come on intsys give the people (me) what they want
i don’t know what im doing but..... julie x elena
Cap XV
Apenas pasan de las 8:00 am, Lena prepara la segunda ronda de café del día bajo la atenta mirada de Julia, notando los nervios que siente su novia por el inminente arribo de sus suegros; un año atrás todo lo que estaba ocurriendo en su vida le parecía un imposible, esos fueron los pensamientos con los que la morena despertó, hacía exactamente un año de la primer reunión con Boris, de haber decidido emprender el proyecto musical que en ese tiempo no tenía pies ni cabeza, también de decidir guardar sus sentimientos al notar el interés de Lena en Luka, de haberlos visto besándose por primera vez; ahora no podía entender como se resignó sin intentar luchar por esa increíble mujer que en ese preciso momento la miraba con curiosidad mientras sus pensamientos la transportaban al pasado, llegando a la conclusión que no se arrepentía de nada, puesto que todo lo vivido, cada decisión tomada las ponía en el lugar que estaban.. no lo tendrían fácil, ahora más que nunca lo sabía, pero el que la pelirroja a sabiendas de que sus padres no aceptarían la relación de ellas estuviera a su lado era algo que valoraba y apreciaba, aunque claro que temía que su familia la apartara de igual forma que hizo Sergey con su hermano, no quería que ella pase por eso, perderla tampoco sonaba nada tentador, ¿era egoísta? No podía ser objetiva y definitivamente no estaba dispuesta a perderla, o dejarla salvo que ella ya no la quisiera a su lado, porque jamás la retendría.
"Planeta tierra llamando a Julia Volkova." Murmura la pelirroja para luego rozar sus labios con los de Julia, logrando de esa forma traerla a la realidad.
"¿Eh?" Interroga siguiendo los labios de Lena mientras se aparta, logrando alcanzarlos besándolos de forma suave.
"Que no me haces caso." Se queja haciendo un puchero.
"Lo siento." Susurra apenada, liberando un suave suspiro al ver el puchero en sus labios, los cuales le resultan muy tentadores, por lo que se inclina en busca de ellos, sin contar con que Lena gire un poco el rostro terminando el beso en su mejilla.
"¿Qué es tan importante? Digo.. para que te pierdas en tus pensamientos." Interroga bajo la desconcertada mirada de la morena por el beso rechazado.
"Una chica." Posa las manos a ambos lados de sus caderas para atraerla hacia ella mientras su azul mirada se clava en la verdegris de ella. "La más hermosa que he visto y veré en toda mi vida.. una mujer increible.. no puedo dejar de pensar en el hermoso amanecer que tuve, a pesar de que es un día gris.. despertar y que lo primero que mis ojos ven sea ese rostro que transmite calma.. ver esas pequitas, unos labios finos y rosados que invitan a convertirme en una delincuente y robar muchos besos.. esos rizos hermosos que enmarcan un rostro delicado. Mirarte y saber que con gusto despertaría cada día de esa forma.. algo que me lleva a pensar en los errores que cometí, en que si me dieran la posibilidad de volver en el tiempo, cometería los mismos errores si con eso consiguiera tener la posibilidad de estar de esta forma a tu lado, pero que ya no quiero más de eso en mi vida, no quiero ya reaccionar de forma impulsiva, lastimarme y hacerte daño." Expresa notando como el ligero rubor que apareció ante sus primeras palabra en el rostro de Lena desaparece mostrando confusión en su expresión por lo último que dice.
"No puedo creer lo exagerada que eres." Niega de forma suave con la cabeza, aunque claro que le halaga que ella la viera de esa forma. "Pero no entiendo de que errores hablas." Comenta sin saber porque lo decía.
"No lo soy, y me quedo corta que lo sepas." Le sonríe y ladea la cabeza antes de continuar hablando. "Anoche dijiste que en tu anterior cumpleaños yo me besaba con otra."
"Si, ¿Y?" Interroga ahora con expresión seria, sin que le resultara agradable pensar en ello.
"Que solo fue por ti, por verte besando a otro.. quería matar lo que sentía por ti. Me dolió verte, me cegué.. en otras circunstancias no la habría besado." Le asegura sin desviar la mirada en ningún momento.
"¿Estás segura?" Interroga meneando una ceja ante las últimas palabras de la morena.
"Claro, es más.. la vi antes de cantar, cuando fui al servicio, me coqueteo y.. bueno quiso besarme, pero me escapé y luego.. solo estaba ahí, la besé, pero quería que fueras tú." Responde con absoluta sinceridad y eso puede notarlo la pelirroja, por lo que sonríe de forma suave, pero según continúa recordando su expresión se torna seria nuevamente.
"Pero no era yo, y si no era porque Boris se cruzó en tu camino te hubieras ido con ella." Espeta notando como su cuerpo se tensa, aunque era parte del pasado y no tenían una relación en esa época, no podía evitar sentir molestia.
"Es cierto, pero Boris me interceptó." Le acaricia la parte baja de la espalda notando su cuerpo tenso.
"¿Y si no lo hubiera hecho? ¿Te habrías ido con ella el día de mi cumpleaños?"
"Iba a salir un momento.. pero como sabes, Boris apareció y no puedo asegurar nada.. si quisiera tranquilizarte diría.. que quizás no llegara a nada con esa chica con la que me besé por impulso, coraje o lo que sea, que he besado a otras, pero nunca pasó de eso, que nunca pude ni desee ir más allá como contigo. Lo cual es cierto, pero en ese momento estaba cegada y no solo esa vez.. antes de comenzar la gira, esa noche Luka te hacía suspirar, pensé que ustedes.. bueno ya sabes, solo quise desaparecer y Mark estaba allí, no me medí esa vez. No puedo asegurar nada más allá de como se dieron los hechos, quisiera poder tener certezas, pero como bien dicen, el hubiera no existe."
La mirada de Lena se mantiene sobre los azules de Julia mientras escucha e intenta procesar todo lo que ella dice, por un lado parecía sentirse molesta, celosa de su pasado aunque ambas lo tenían y no había nada que reclamar, además tampoco sabía en que hubieran terminado las cosas con Luka si ella no la llamaba, aunque tampoco había sentido el deseo y atrevimiento que Julia le provocaba con nadie más, por otro lado le sorprendía lo que ella dejó entrever, que no había estado con otra mujer y claro, no podía evitar sentir cierta alegría por ello, aunque debía confirmar que escuchó bien. "¿No estuviste con otras mujeres?" Inquiere con una sonrisa que no puede esconder.
"Solo contigo, y te aseguro que nadie me hizo sentir lo que tú.. de verdad estoy aprendiendo muchas cosas contigo, a tu lado y retomando lo que decía, no quiero volver a comportarme como una cobarde, aunque no me arrepiento de nada porque estás conmigo ahora, no quiero, no puedo ni voy a dejar de luchar por ti y todo lo que siento. Tampoco voy a presionarte en nada, no quiero que te adelantes a las cosas, ni que sientas que debes hacer algo por mi, solo lo que tú sientes ¿Vale?"
"Debo haber sido muy buena en otra vida.. porque en ésta no te merezco, eres demasiado.. ¿Eres real?" Interroga con una sonrisa pero no le da tiempo a responder, atrapa sus labios en un cálido beso lleno de ternura y agradecimiento por todo lo expuesto, aunque había cosas que no le gustaron en su relato, agradecía que le fuera sincera en todo momento.
El sonido del timbre las saca de su idilio y un suspiro escapa de los labios de la pecosa que vuelve a los nervios por tener que enfrentar a sus suegros, pero ahora más que nunca quería hacerlo y no solo con ellos, quería compartir la relación que tiene con ese hermosa e increíble mujer con todos los que las rodean.. bueno, salvo con sus padres que nada bueno pueden aportar, por más que desee que sea diferente, no puede huir de la realidad.
"Tienes que abrirle a tus suegros." Murmura riendo mientras se aparta de ella.
"Ay no Jul, abre tú por favor." Le pide suplicante.
"No es mi casa Katina."
"Tampoco la mía y mis tíos no están, lo sabes." Comenta encogiendo los hombros ya que sus tíos después de desayunar con ellas fueron a dejar a Edik al jardín, luego irían a la sala de cine.
"Te corresponde a ti.. o bueno, hazlo por mi mientras yo sirvo el café."
"Me debes una eh." Le roba un corto beso y se encamina a la puerta escuchando el timbre sonar una vez más.
"Que ansiosos." Les sonríe haciéndose a un lado luego de abrirles la puerta.
"Hola hija, pensamos que no había nadie." Larissa deja un beso en la mejilla de su hija.
"O que nos equivocamos de puerta. Hola pequeña."
"No me digas así." Se queja correspondiendo el abrazo de su padre.
"¿Nos dirás que está pasando?" Apremia la mujer mientras Julia cierra la puerta.
"Si, para eso están aquí, pero pónganse cómodos." Los guía a la sala luego de que cuelga los abrigos de sus padres.
"Bien." Murmura Oleg impaciente.
"Que esperes." Rueda los ojos aunque la demora de Lena también la impacienta.
"Boris está hecho una fiera." Comenta Larissa en lo que lo que su hija se digna a hablar.
"Tendrá que calmarse." Encoge los hombros sin darle importancia.
"Eso te toca a ti, porque es causa tuya que te deshiciste de la seguridad anoche, no debiste." La regaña su padre.
"No quiero que me sigan a todos lados, además era necesario. Pero ya hablaré con él."
"Procura atender sus llamadas." Sugiere Oleg mirándola con una ceja alzada.
"Olvidé que tengo el móvil en silencio.. con razón tanta 'tranquilidad' ayer y hoy." Ríe por lo bajo sin poder evitarlo.
"Buenos días." La tímida voz de una pelirroja luciendo como toda una ejecutiva con su traje que consiste en una falda negra, chaqueta y zapatos de igual color y una blanca camisa capta la atención de los Volkov provocando que sus miradas sean direccionadas a ella generando que el leve rubor que asomó en sus mejillas incremente a tal punto de quedar en un tono muy parecido al de los rizos que caen sobre sus hombros mientras se acerca a ellos con la bandeja de café en manos.
"Buenos días hija." Saludan los padres de Julia siguiendo con la mirada los movimientos de la chica pero mirándose entre si cuando Julia la ayuda con la bandeja y es ella quien se encarga de acomodarla en la mesita del café.
"Disculpen la demora." Susurra mientras se acerca para besar las mejillas de sus suegros, intentando normalizar el color de su piel.
"Descuida. Te ves muy linda." Comenta Larissa que nunca la vio vistiendo ropa de trabajo.
"Gracias." Dice tímidamente mientras se sienta en uno de los sofás individuales.
"Ahora si estamos todos." Advierte la morena endulzando su café.
"Ustedes dirán." Murmura Oleg imaginando por donde venía la cuestión, claro que lo hablaron con su esposa la noche anterior, pero ambos tenían dudas de que fuera cierto lo que decían los medios, a decir verdad si no fuera por el llamado de Julia no hubiera pasado de un rumor como todos los demás; si bien era cierto que la morena se veía más contenta durante el último tiempo, lo atribuían a su carrera que era corta pero con bastante éxito ya que no muchos logran con su primer disco hacer una gira por Europa y ella lo logró, aunque no fue una gira extensa ni recorrió todos los países europeos, llegó a muchos lugares, no era poco y Lena siempre fue vista como una muy buena amiga que la acompañó desde que se conocieron y con la partida de los mejores amigos de la morena, pensaron que ella se había aferrado a la pelirroja; pero claro, el llamado telefónico de Julia la noche anterior los hizo dudar, aunque no querían sacar conclusiones precipitadas les resultaba imposible, querían entender que pasaba en la vida de su hija y la culpa asomaba la cabeza por no haber notado a que se debía su felicidad.
"No creo que desconozcan los últimos rumores." Una vez más es Julia quien toma la palabra, pero las miradas se posan en Lena, quien se notaba nerviosa.
"Me gusta la pareja que hacen." Comenta Oleg mirando a Lena con una sonrisa que intenta ser tranquilizadora.
La pelirroja no puede controlar el torrente sanguíneo que parece agolparse en sus mejillas para teñirlas una vez más de un tono parecido al de sus cabellos, notando la mirada y sonrisa que Oleg le regala, de igual forma que Julia solía hacer para tranquilizarla y claro, el color azul de la mirada del hombre le recuerda al de Julia.
"Me alegra que te guste papá." Deja un beso en la mejilla del rubio y se pone de pie acercándose al sofá donde Lena está para sentarse en el brazo de éste. "Mamá ¿Tú que opinas?" Interroga tomando la mano de Lena entre las suyas, deslizando la mirada a ella, sonriéndole de forma encantadora, intentando disipar el sonrojo de su novia.
"No me corresponde opinar, solo quiero verte feliz y veo que encontraste la persona que lo genera." Responde observando la imagen que la joven pareja les regala, arrebatándole una ancha sonrisa.
"Bueno.. nosotras si tenemos una relación." Agrega la pelirroja aunque era bastante obvio lo que decía y los nervios eran evidentes, también la alegría entremezclada con tristeza porque sus padres no pudieran tomarlo de igual forma, pero ahora ya no lo sentía como una batalla contra el mundo, puesto que había personas importantes para ambas que las apoyaban y no se negaban a su relación.
"¿Desde cuándo?" Interroga Oleg luego de beber un largo trago de café.
"Poco menos de tres meses." Responde la morena con seguridad, haciendo sonreír a la pecosa que recordaba claramente como Julia titubeo aquella vez que le preguntó cuanto tiempo llevaba de novia con Anatoli, ella no sabía que responder y le dio un aproximado.
"¿Y esperan hasta ahora para contarnos?" Interroga el hombre con tono de reproche aunque él también fue joven y entiende que quieran ir despacio.
"Ya lo sabes, no te quejes." Murmura la morena sonriente, con la dicha de poder compartir ese momento con sus padres. Acaricia el dorso de la mano de su novia para luego alzarla un poco a tiempo que inclina el rostro dejando un beso en el dorso de la blanquecina mano de su novia.
Lena le sonríe aunque una vez más el rubor asciende a sus mejillas al notar las miradas de sus suegros, pero nadie comenta nada al respecto. Las chicas continúan respondiendo algunas preguntas, aprovechando para comentar que no harían pública su relación a causa de los padres de Lena, quien una vez más se apena, pero Larissa intenta tranquilizarla, asegurando que ella no tiene la culpa de los pensamientos cerrados de sus padres, confiando en que acepten la relación de las jóvenes que se veían felices, su hija particularmente enamorada.
Luego de una amena conversación todos abandonan la casa de los tíos de Lena para seguir con las obligaciones del día.
Los padres de la morena la llevan a unas pocas calles de su casa, donde Boris la esperaba en su coche para dirigirse a su casa, donde como era de esperar una guardia periodística aguardaba, por lo que Julia se esconde en los asientos traseros del coche, a pesar de que las lunetas estaban polarizadas, los flashes lograban tener cierto acceso al interior del vehículo, pero no lograron dar con la morena que baja del coche resoplando una vez que Boris apaga el motor ya en el garaje, mirando con molestia a los hombres que debían resguardar la seguridad de la joven, Julia no deja que diga una palabra y lo arrastra a la sala donde toman asiento luego de quitarse los abrigos.
"Sabes que fue mi culpa, no tienes porque desquitar con ellos." Comenta la morena luego de largos segundos de silencio mientras ambos se miran de frente.
"Son los encargados de tu seguridad y por un simple capricho tuyo te exponen." Reniega el hombre resoplando.
"Estoy bien, nada pasó.. si hubiera periodistas o algo..."
"Lo habrías hecho de todos modos." La corta sabiendo que nada la habría detenido, conocía su terquedad.
"Primero nos librábamos de ellos." Le asegura con una suave sonrisa. "Lo necesitaba anoche, hoy.. pero no volverá a pasar, al menos no de esta forma." Intenta tranquilizar a Boris que la mira curioso, escrutando su rostro con la mirada.
"Si vuelve a pasar se quedan sin trabajo."
"Eso es bajo.. no me gusta esto y lo sabes."
"Son las reglas del juego. También sabes que se les pasará, en unos días encontrarán algo con que entretenerse.. a menos.."
"¿A menos?" Interroga enarcando una ceja ante el silencio de él.
"Que decidan hacer pública su relación." Murmura el hombre sin apartar la mirada del rostro de la morena, sin saber como lo tomaría ella, pero tampoco era algo que pudiera ocultar por siempre y él no deseaba perjudicarla en nada.
"¿Qué te hace pensar que tenemos algo?" Interroga curiosa, lejos de molestarse sabiendo que de ahora en más las cosas cambiaban y quería que su gente estuviera al tanto de su relación con Lena para no tener que esconderse también frente a ellos.
"No lo negaste, no te causó gracia el rumor y si anoche desapareciste no creo que haya sido sola o que fuera con otra persona.. no olvidemos que ayer estuviste distraída." Expresa en tono pausado pero con seguridad.
"Si quisiera hacerlo público probablemente no estarías aquí." Comenta ya que él estaba para 'regañarla' al igual que los guardaespaldas por lo de la noche anterior.
"De hecho si, tenemos que hablar de otras cuestiones, el diseño del disco, la promoción.. entre otras cosas. Pero me alegra por ti.. aunque espero que no me des muchos dolores de cabeza.. desde ya te digo que voy a doblarte la seguridad. Te resultará más sencillo escabullirte con dos vehículos y yo me quedo más tranquilo." Aclara antes de la morena presente quejas.
"¿Tengo que agradecerte que me tengas vigilada?" Interroga con gracia y una sonrisa de agradecimiento
"Si quieres." Encoge los hombros con una sonrisa en los labios, sin tardar en retomar su postura seria. "Ahora quedan los ensayos, serán de dos o tres horas por día, y tienes que sacarte las fotos para el disco." Comenta cambiando el rumbo de la conversación al plano estrictamente laboral, abordando la idea de utilizar fotos de capturas personales de la banda, para darle un toque más personal al disco y su presentación, puesto que todos los músicos y ella hicieron su colaboración tanto en letras como música, Lo que más debaten es acerca de la promoción del disco ya que la morena no quería hacer entrevistas de momento, sabiendo que no podría evitar las preguntas personales, por lo que luego de muchas idas y vueltas llegan a la conclusión de hacer una especie de mini gira por Europa, dando presentaciones pequeñas sin promoción, algo que podía sonar muy arriesgado pero ambos pensaban que generaría cierta expectativa ya que las presentaciones serían casi sorpresivas, pero todo era idea de ellos, Boris debía hablar con los empresarios de la discográfica aún.
Lena luego de pasar por la sala de cine de Lyov, ver una película en compañía de su tío y una breve conversación se dirige a la mansión Katin en busca de su coche, agradeciendo que su madre no se encuentre en casa, el día iba bien y no deseaba amargarse con su madre y los típicos comentarios poco agradables, quien si se encontraba en casa era Katya; que amaneció con un ligero dolor de estómago y exageró para quedarse en casa y poder hablar con su hermana mayor, sabiendo que pasaría al menos a buscar su coche y no se equivocó, por lo que una sonrisa de satisfacción asoma en sus labios al ver a Lena entrar en la habitación con preocupación en su rostro.
"Te hacía llorando de dolor." Comenta acercándose a la cama para sentarse al filo de ésta dejando un beso en la mejilla de su hermana.
"Supongo que la infusión de Olga hizo efecto."
"¿Estás bien entonces?" Inquiere con genuina preocupación.
"Si, tampoco fue tan grave. ¿Tú cómo estás?"
"Espero que sigas sintiéndote bien y vayas a la escuela mañana." Murmura sabiendo que Katya solía fingir sentirse peor de lo que verdaderamente sentía, inclusive inventarse algún malestar para no ir a clases. "Bien, un poco cansada."
"¿Me dirás que pasó con papá y mamá anoche?" Interroga sin hacer mención a lo otro para no quedar más en evidencia de lo que ya estaba.
"¿No hablaste con ellos?" Interroga con curiosidad.
"No, no quisieron hablar del tema, solo me preguntaron que pensaba yo."
"¿Qué dijiste?"
"Que nunca noté algo más que amistad entre ustedes.. ahora cuéntame que desde anoche me tienen intrigada."
"Gracias, y no hay mucho que contar, quiero decir si te preguntaron es porque negué los rumores y siguen sin confiar en mi." Aunque no fue sincera con sus padres no era agradable saber que ellos no confiaban en su palabra.
"Mamá es la que está más preocupada.. papá se calmó un poco después de hablar contigo.. pero está algo estresado por la situación."
"No me gusta mentirles."
"Lo sé y estoy segura que si lo hiciste es porque se pusieron imposibles. ¿Cómo lo tomó Julia?" Pregunta dejando una caricia en el hombro de su hermana.
"Papá quería que me alejara de Julia, fue ella quien lo hizo desistir alegando que los medios dirían que ellos no separaron al saber de nuestra relación, que si seguíamos viéndonos entenderían que solo somos amigas."
"Si Julia fuera heterosexual papá la adoraría, estoy segura que no se dejó intimidar por el gran Sergey Katin." Expresa cediendo el peso de su cuerpo para recostarse sin apartar la mirada de su hermana.
"Se mostró tan segura." Comenta con una tonta sonrisa.
"Lo imagino ¿Y qué harán ahora?"
"Seguiremos como hasta ahora.. aunque hoy hablamos con los padres de Julia, lo tomaron bien.. creo que hasta contentos están." Comenta respondiendo de antemano la pregunta que sabía su hermana le haría.
"Eso es bueno, pero no pueden esconderse por siempre."
"Lo sé, pero quizás.."
"Sabes que ellos no lo aceptarán y se molestarán el doble porque les mentiste." Sus palabras suenan demasiado relajadas para el peso que tienen.
"No quiero perderla, ni entrar en una guerra aún.. no me siento preparada aunque te juro que anoche sentí el deseo de enfrentarlos.. creo que solo fue un impulso pero Julia y Lyov me ayudaron a dejarlo atrás."
"Me alegra que lo hicieran.. pero solo estás retrasando lo inevitable, salvo que lo de ustedes termine por no funcionar."
"La quiero, solo espero tener la posibilidad de hablar de forma calma con ellos, sin todo un circo de por medio." Hace una ligera mueca y se inclina dejando un beso en la frente de la castaña para luego despedirse y retomar sus actividades.
En la tarde de ese día Sergey emite un comunicado de prensa asegurando que la relación de su hija y Julia Volkova es de amistad, pidiendo que se respete la privacidad de su hija; aunque el hombre quería ser un poco más agresivo, mencionar posibles demandas si los medios continuaban inventando rumores acerca de la vida personal de su hija, el agente de prensa de la empresa le recomendó e insistió en que dicho comunicado no buscara confrontar a la prensa o le harían la vida imposible a toda la familia; luego de pensarlo mucho Sergey aceptó las sugerencias del agente de prensa; aún así todas las miradas estaban puestas en las chicas que por más que intentaban ignorar todas las miradas y rumores se les hacía bastante complicado pero mantenían silencio.
Luka intentó disculparse con Lena en persona, pero la pelirroja lo evitó y desde ese día ya no la siguió buscando, algo que tanto ella como Julia agradecían pero no se confiaban del todo en el chico que de alguna forma las metió en el lío que ahora estaban y Julia tenía muy presente que él había hablado de amor e intentó besar a Lena.
Los días pasaban y el asedio de la prensa no disminuía aunque las chicas se mostraran como un par de amigas, seguían reuniéndose para almorzar en lugares públicos como siempre, con cada día que pasaba les costaba más contenerse siendo que eran contadas las veces que estaban entre cuatro paredes y casi nunca solas. Los chicos de la banda también estaban ahora al tanto de su relación, Mijail y Mark tenían sus dudas de tiempo atrás y fueron despejadas por la pareja.. con la colaboración de su gente como ellas llamaban a sus afectos podían tener algunos momentos de privacidad que eran bastante limitados puesto que siempre era en casa de alguien, inclusive en la de Lena, quizás estaban jugando con fuego, pero la necesidad de sentir sus labios o poder darse un abrazo que claramente traspasaba la amistad era enorme, en la mansión Katin contaban con dos aliadas, Olga y Katya, aunque la hermana de Lena les había dado más de un susto con esa costumbre que tenía de sacarles fotos cuando las encontraba besándose, abrazándose o una muy cerca de la otra, la pelirroja renegaba mucho por eso, pero Katya alegaba que se veían muy bien juntas y Julia tenía la misma reacción que en el yate, sonría tontamente y le pedía una copia que Katya siempre aseguraba le daría.
La relación de Julia con los padres de Lena no mejoraba, pero ellos preferían que se vieran en la mansión teniendo a favor que la prensa estuviera al tanto de sus creencias religiosas y lo que pensaban acerca de la homosexualidad, que es un pecado para ellos.
Lena no podía evitar perder la paciencia por momentos, la situación la estaba cansando, se sentía frustrada por no poder disfrutar en plenitud la relación construida con la morena, que era la que lograba calmarla alegando que pronto pasaría.. aunque también estaba un tanto frustrada no quería que la pelirroja actuara de forma impulsiva y luego se arrepintiera. A pesar de todas las dificultades con las que la pareja se enfrentaba la relación en base a la confianza se fortalecía, cada noche tenían una larga conversación telefónica que se extendía hasta que una de las dos era vencida por el sueño o se veían obligadas a cortar.
Un mes llevaban de esa forma y la paciencia de Lena se colmaba, más aún cuando Julia se iba un mes de viaje para promocionar el nuevo disco que aún estaba en proceso, por lo que la presentación del mismo sería diferente, al menos en su primer etapa por Europa; Julia esta vez la calma haciéndole saber que estaba buscando un apartamento y que probablemente cuando regresara a Moscú la prensa ya las dejara tranquilas y aunque así no fuera se las ingeniaran para verse.. aunque había una pequeña mentira en medio de todo eso puesto que ya tenía el apartamento; uno a estrenar que rentó pero no estaba en condiciones de ser utilizado aún por la ausencia de mobiliario, pero estaría listo para su retorno y con un beso a escondidas se despiden manteniendo la promesa de hablar por teléfono al menos una vez al día.
Vaya que lo tenía difícil, ninguna pensó que fuera tan complicado, aunque ambas estaban por demás ocupadas los días se hacían eternos, esperaban con ansias el momento de poder hablar y cuando lo hacían el dichoso reloj parecía correr a prisa.
Lena cada día tenía más trabajo en la empresa, el dichoso proyecto del hotel le daba demasiado trabajo, quizás ella incrementara la presión y se esforzaba al máximo puesto que era una gran responsabilidad que su padre le entregó.. buscaba tontamente encerrarse en el trabajo y estudio para no pensar en la morena, pero no podía quitársela de la cabeza.. todo le recordaba a ella y alguien en Moscú se sentía de igual forma por uno de los músicos, el sentimiento compartido une en amistad a la pelirroja y Irina, la novia de Eduard.
Por el lado de Julia también estaba bastante ocupada, viajando cada noche luego de una presentación de treinta minutos en diferentes discos y bares de Europa, la idea fue un tanto arriesgada, descabellada dijeron algunos, pero ciertamente les estaba saliendo muy bien ya que se generaba mucha expectativa por el lugar en el que Julia haría aparición cada noche; el trato con los dueños de los lugares a tocar era que no podían hacer promoción de la presentación, tan solo a dos horas de que la banda fuera a presentarse se emitía uno o varios mensajes por radio haciendo saber al público el lugar de la presentación, algunas personas iban a verlos de forma exclusiva, otros se llevaban la sorpresa o simplemente disfrutaban del show sin ser seguidores de la banda, la cuestión era que se hablaba mucho de Julia y la banda, del nuevo disco a pesar de no dar notas a la prensa o hacer apariciones en canales de televisión o emisoras de radio.. aún así estaban en boca de todos con sus presentaciones sorpresa.
Era jueves 7 de diciembre, Lena no asistió a la universidad ya que la junta sobre el proyecto del hotel se prolongó más de lo esperado, aunque todo iba sobre ruedas para el momento, ahora las inclemencias del tiempo en Moscú no permitiría que todo siguiera un curso normal para la construcción del dichoso hotel, las primeras nevadas estaban muy próximas y de esa forma poco se podría hacer por lo que el proyecto quedaría medio paralizado de momento, pero hasta que eso ocurriera intentarían optimizar el trabajo, motivo por el cual la estadía de la pelirroja en la empresa se prolonga un poco más.
A pesar de todo el trabajo Lena estaba contenta aunque lo disimulaba cuanto podía.. a la siguiente noche al fin vería a su novia, esta noche iba a cenar con Irina por lo que su estadía en el apartamento es breve, luego de arreglarse con ropa de abrigo para la cena marca al móvil de su novia pero le atiende el buzón de voz, por lo que supone que está ocupada, le deja un breve mensaje de voz diciéndole que la llame cuando pueda y unas palabras cariñosas dejando ver cuanto la echaba de menos y ansiaba verla. Aún sostiene el móvil en mano cuando recibe un mensaje de texto de Irina anunciando que ya la esperaba, por lo que coge el bolso y baja al encuentro de su nueva amiga abordando el coche de inmediato ya que el frío se hacía sentir.
"Hola. ¿Cómo estás?" Saluda la pelirroja dejando un beso en la mejilla de la castaña de mirada color café.
"Hola. Ansiosa al igual que tú, supongo." Espera que su acompañante se termine de acomodar para emprender viaje.
"No creas que tanto." Murmura haciéndose la tonta provocando que Irina ría.
"Apuesto a que ya la llamaste y no ves la hora de que la cena termine para poder hablar otra vez con ella." Asegura mirándola de soslayo.
"Te equivocas.. aún no hablé con ella.. la llamada desvió al buzón de voz." Admite liberando un suspiro.
"Solo quedan unas horas."
"No te hagas la superada que admitiste estar ansiosa." Remarca la pelirroja con una leve sonrisa.
"Ay bueno.. es normal que lo esté. Ah.. tengo que pasar por un sitio antes de ir al restaurante." Comenta sin apartar la mirada del camino.
"¿Tienes cosas que hacer? Lo hubieras mencionado y lo dejamos para otro día, además también te veo mañana." Comenta apenada.
"No es nada, solo tengo que pasar por casa de una amiga, serán unos minutos." Le asegura para continuar el viaje, haciendo más de una broma por el inminente arribo de sus parejas.
Pocos minutos después abordaban un ascensor privado del cual Irina tenía la llave, Lena prefería esperarla en el coche ya que según la castaña no tardaría mucho, solo era cuestión de hacer una entrega la cual la pelirroja desconocía al no ver algún objeto en manos de Irina. Pero la castaña fue lo suficientemente insistente para lograr que Lena la acompañe.
Al abrirse las puertas del ascensor se encuentra con una pequeña y cálida sala que impide el inmediato acceso al apartamento.
"Puedo esperarte por aquí." Comenta Lena señalando la zona cercana al ascensor, luego un sofá.
"No te pongas infantil, solo será un momento.. hago la entrega y nos vamos." Le asegura tomando la mano de Lena, la hala de forma suave hasta llegar frente a puerta del apartamento y timbrea mientras Lena la mira de lado un tanto seria, incómoda quizás por no comprender la actitud de Irina ¿Y dónde estaba la dichosa entrega? Si ni siquiera llevaba su bolso.
"Hecho, nos vemos mañana." Murmura dejando un beso en la mejilla de la pelirroja al notar que la puerta es abierta.
"¿Eh? ¿Pero qué?" La expresión de preocupación del rostro de Lena se transforma en una de sorpresa al ver de pie a la morena quien con una enorme sonrisa abrió la puerta apenas un segundo atrás.
"Buenas noches señorita Katina." La saluda a tiempo que toma su mano y hala de ésta para que entre al apartamento y cerrar la puerta; asegurándose así de tener absoluta privacidad.
Lena parecía haber enmudecido ante la presencia de su novia quien se veía más bella que antes o esa sensación tenía ella; a pesar del frío que hacía en la ciudad, la morena vestía un vaquero, una blusa de tirantes color blanca y botas negras por debajo de la rodilla; su maquilla suave, solo máscara de pestañas y brillo labial, sus cabellos 'alborotados' como siempre. Y con esa ausencia de palabras la pelirroja se lanza a los brazos de Julia quien la recibe con un cálido y protector abrazo, aprovechando para dejar una docena de besos en su rojizo cabello y mejilla.
"¿Por qué no me avisaste que llegabas antes?" Interroga aferrándose al menudo cuerpo de la morena, aspirando de forma suave su aroma.
"Quería sorprenderte.. y parece que lo logré."
"¿Qué es este lugar?" Interroga deshaciendo el abrazo, pero no le da tiempo a responder, atrapa sus labios en un beso ansioso, reclamando esos labios de los cuales parecía estar en estado de abstinencia, eso era lo que sentía la pelirroja, que desarrolló una adicción a esos carnosos y suaves labios para luego padecer la ausencia de sus besos.
Los brazos de Julia descienden de la espalda de la pecosa hasta su cintura pegando su cuerpo al propio mientras corresponde con igual intensidad el beso hasta que la falta de aire se hace insostenible y se ven obligadas a interrumpirlo.
"¿Por qué no me respondes?" Interroga la pelirroja frunciendo levemente el ceño.
"¿Eh?" Interroga aún atontada por el beso de segundos atrás.
"Que te hice una pregunta." Murmura alzando una mano para acariciar el rostro de la morena.
"Lo siento.. bueno es tu culpa que me besas así y me dejas en las nubes." Sacude un poco la cabeza intentando volver a la realidad.
"Si, culpa mía." Niega con la cabeza sin tomar las palabras de la morena. "¿No vas a responder?"
"Si me repites la pregunta."
"¿Qué es este lugar?" Inquiere liberando un suave suspiro.
"Ah, si.. si. Te dije que iba a conseguir un sitio para nosotras.. ¿No?" Comenta mientras le quita el bolso a la pelirroja, luego hace lo mismo con su abrigo tras desprenderlo, recorriendo el cuerpo y vestimenta de Lena con la mirada. Su pecosa llevaba un sueter color celeste con cuello en V, un pañuelo cubriendo su cuello, pantalones vaqueros y botas por debajo de las rodillas, el cabello lo llevaba suelto y su maquillaje como siempre era muy suave aunque ocultaba las pecas de su rostro que tanto le encantaban a la morena.
"¿Es tuyo?" Interroga con cierta sorpresa, no había visto mucho del lugar aún, pero el edificio era bastante lujoso y el apartamento parecía amplio.
"Solo lo renté, ahora intento terminar de amueblarlo." Cuelga el bolso y abrigo de Lena. "Cenamos y te lo muestro ¿Te parece?"
"¿Cenar?" Interroga quitándose el pañuelo mientras recorre la sala con la mirada, notando el enorme ventanal que era cubierto por unas claras cortinas, viajando luego su vista al piano sin poder evitar que una sonrisa asome en su rostro al ver que allí estaba también la guitarra que ella le regaló.
"Claro, por lo que sé ibas a cenar esta noche."
"Oh si. ¿Irina?" Interroga cayendo en cuenta que la chica ya no estaba.
"Hizo la preciada entrega y se fue con Eduard." Toma la mano de la pecosa para guiarla al comedor.
"Entonces ¿Todos volvieron? ¿Cuándo?" Interroga tomando asiento, observando que ya todo estaba listo y servido.
"Si, llegamos hace unas horas."
"No oí nada al respecto."
"Tampoco se sabía en que sitio íbamos a tocar, cuando viajábamos y tal. Anunciamos que llegábamos mañana y como habrá conferencia de prensa están más tranquilos por eso.. supongo." Encoge los hombros de forma suave.
"¿Estás segura...?"
"Si Len.. no tiene nada de malo que llegue con una amiga. Solo eso verán y ya quizás dejen el tema. ¿Te buscaron estos días?"
"No, ahora están entretenidos con el divorcio del futbolista, el engaño y demás." Comenta haciendo referencia al escándalo de un deportista conocido de Moscú, desconocido para ella.
"Bueno, cenemos o se enfriará."
"¿Cocinaste tú?" Interroga tomando los cubiertos mientras observa las pastas con salsa cuatro quesos.
"Claro. ¿Quién más? Buen provecho." Dice luego de notar en encogimiento de hombros de la pecosa.
"Buen provecho." Le sonríe de forma suave y ambas se disponen a cenar mientras continúan hablando de lo que pasó durante los últimos días, aunque siempre hablaban por teléfono no era lo mismo.
Al llegar la cena a su fin ambas recogen la mesa y lavan los platos, luego de acomodar todo Julia le enseña el apartamento a la pelirroja; era bastante amplio, contaba con tres habitaciones, dos cuartos de baño, una sala enorme y allí terminó el recorrido ya que habían estado en la cocina y comedor.
"Aún faltan muchas cosas.. pero es un comienzo." Comenta sentándose en el sofá con la pecosa.
"Me gusta, aunque tiene mucho blanco. ¿Te mudarás aquí?" Inquiere apoyando la cabeza sobre el hombro de la morena quien la abraza.
"Quizás puedas ayudarme con eso, a ti se te da bien la decoración y no, pero quería tener un sitio para mi.. al que no todos tengan acceso y bueno, siempre podemos vernos aquí.. claro solo si tú quieres."
"Bien, en vacaciones te ayudo y claro que quiero."
"¿Te quedarás conmigo esta noche?" Interroga para luego dejar un beso en su rojizo cabello.
"Es una invitación que no puedo rechazar." Gira la cabeza para mirarla con una hermosa sonrisa, recibiendo con gusto el suave beso que la morena deja en sus labios.
"Te eché mucho de menos pecosa mía."
"¿Si?" Inquiere alzando una ceja.
"Claro que si. Tengo pruebas." Le asegura.
"¿Cuáles?" Interroga curiosa, siguiendo con la mirada a la morena que se pone de pie y encamina hacia el piano, toma asiento frente a este y levanta suavemente la tapa.
"Ven." Le pide palmeando sobre el banquito. La pelirroja no tarda en llegar junto a ella sentándose a su lado.
"¿Estuviste componiendo?" Inquiere sin poder evitarlo, sintiendo demasiada curiosidad.
"No comas ansias." Deja un beso en la mejilla de Lena para luego liberar un suave suspiro y aclararse la garganta.
Segundos después sus dedos acarician las teclas del piano generando una suave y armónico sonido que luego es acompañado por su voz.
"La noche está
murmurando con su brisa,
habla de vos
me recuerda tus caricias.
Son las noches que no paso a tu lado
que comprendo Lena cuanto hay,
en nuestro amor
que busca ser sagrado.
Quiero beber
de tu esencia tan distinta,
y comprender
lo que no tiene la mía.
Romperé la noche gritando tu nombre,
hasta que mi voz te llegará
al corazón.
Una canción
te busca a pesar de todo,
una canción
te grita con toda su voz.
Que quizás no tengas una mujer perfecta,
y que sólo te podrá brindar
todo su amor
o si querés su vida.
Romperé la noche gritando tu nombre,
hasta que mi voz te llegará
al corazón.
Una canción
te busca a pesar de todo,
una canción
te grita con toda su voz.
Que quizás no tengas una mujer perfecta,
y que sólo te podrá brindar
todo su amor
o si querés su vida."
Lena había escuchado con atención cada estrofa de la canción, cada verso, cada palabra, inclusive su nombre en esa canción que la morena interpretó con sobrado sentimiento y aún continuaba tocando el piano, produciendo ese sonido un tanto melancólico que muy bien acompañó la letra de la canción; aunque Lena no era una experta en el tema musical había quedado maravillada con la interpretación de Julia, más aún sabiendo que era para ella, aunque había tristeza en la letra y música, sabía que esa distancia que había entre ellas era porque cada una trabajaba en lo suyo, porque la morena luchaba por su sueño y trabajaba cada día en ello; claro que le gustaría poder tenerla cerca siempre, pero prefería verla feliz haciendo lo que amaba, sabiendo a través de sus canciones también lo que sentía por ella; ese sentir profundo que pocas veces expresó en palabras pero no dejaba de demostrarle a cada momento.
"Es hermosa, gracias." Dice en un hilo de voz cuando la morena toca la última nota y se gira hacia ella.
"De nada. Se llama noches sin sueños y es solo para ti.. es todo lo que siento y no me hace falta estar a cientos de kilómetros para darme cuenta.. Sé que nuestro sentir es diferente.. y no hay intensión de presionarte en nada, pero este amor no es solo mío, te pertenece a ti también, quizás más que a mi porque eres quien le da vida." Murmura bajito posando la mirada en la verdegris de la pecosa.
"No tienes nada que aclarar.. ojalá..."
"Shh.. no digas nada." La silencia posando el índice sobre sus labios, no quería que se sintiera mal por no corresponder de igual forma sus sentimientos; solo esperaba poder ser algún día merecedora del amor de esa dulce pecosa.
Cuando la morena retira el índice de sus labios Lena se inclina hacia ella para dejar un suave y tierno beso sobre sus labios tomando el rostro de ella entre sus blanquecinas manos, acariciándola al ritmo del beso en movimientos calmos y sincronizados, poco a poco la intensidad del beso va en aumento y las caricias sobre sus cuerpos no se hacen esperar. Aunque ambas se habían echado de menos y los besos eran apasionados, las caricias en contraste eran suaves, lentas, disfrutando de esa forma el roce de sus manos con el cuerpo de la contraria por encima de la ropa mientras la temperatura corporal va en aumento y la ropa comienza a ser un estorbo; en el recorrido hacia la habitación principal del apartamento algunas prendas quedan en el camino, una vez en la habitación Julia guía a la pelirroja hasta la cama, la recuesta con delicadeza posicionándose ella encima para retomar el beso que fue interrumpido momentos atrás, Lena acaricia la piel de su espalda que estaba al desnudo salvo por la prenda íntima mientras Julia acaricia uno de sus muslos por encima del pantalón, la otra mano la usa de apoyo sobre el colchón para no recargar todo el peso de su cuerpo sobre el de su amada pecosa. Las manos inquietas de Lena desprenden los botones del pantalón de la morena quien se aparta de sus labios alzando un poco el cuerpo para mirarla con una sonrisa suave sin poder esconder la fascinación que tenía por esa pecosa, notaba el deseo en la mirada de ella, en cada uno de sus besos y caricias, ya no ignoraba por lo que la pecosa había pasado, tampoco que destruyeron juntas esa barrera que le impedía entregarse a alguien, no creía poder borrar esos recuerdos, pero quizás si lograra eliminar de su piel los rastros de ese mal trago por el que ella pasó.. a eso de dedicaría de ahora en más.
La morena termina de incorporarse para quitarle las botas a la pecosa y hacer lo mismo con las propias, aprovechando para quitarse los pantalones, acto seguido los de Lena con su ayuda, quedando ambas en ropa interior y retomando la morena su posición solo que ahora sus besos son depositados sobre el niveo cuello de su novia, disfrutando de cada suspiro que escapa de sus labios y las caricias que ella deja sobre los costados de su cuerpo.
Las yemas de los dedos de Julia se dan a la tarea de recorrer uno de los costados del cuerpo de Lena, lo hace de forma lenta y suave, logrando erizar la blanquecina piel de su novia al paso mientras que sus labios besan cada centímetro de piel de su cuello y hombros, sabiendo ahora más que nunca que los besos en el cuello eran la perdición de Lena que ya emitía algún suave jadeo sin intentar acallarlos como otras veces; con su mano libre desprende el broche del sujetador de la pecosa para luego quitárselo sin cesar los besos hasta que la prenda es retirada de su cuerpo, Julia se aparta un poco para contemplar la bella anatomía de su novia que no tarda en sonrojarse ante la intensa mirada de la morena.
"Dios te ves tan hermosa así." Murmura haciendo clara referencia al tono carmesí de sus mejillas pero no da tiempo a que la pelirroja diga algo, se apodera de sus labios en un beso minado de ternura sintiendo como es ahora la pelirroja quien desprende el broche de su brasier por lo que le facilita la labor de quitárselo sin separarse de sus labios, emitiendo un suave gemido al sentir el roce de sus senos y como con ese mínimo contacto sus pezones se erizan al igual que los de Lena, y sus labios no tardan en ir en busca de uno de esos rosáceos pezones, lo acaricia suavemente arrebatándole un gemido a la pecosa por lo que sonríe complacida y allí se detiene dándole atención a esas dos blancas montañas salpicadas por algunas pecas mientras los jadeos de la pelirroja hacen eco en la habitación, viajando sus labios de un pezón a otro, lamiéndolos y succionándolos sin impedir que sus manos se unan a la labor de complacer a la pelirroja.
"Uhm.. Jul.." Gime bajito la pelirroja llamando la atención de la ojiazul que asciende a sus labios uniéndolos con los propios en un beso apasionado sin que sus manos dejen de acariciar los pechos de su novia, sintiendo el calor que sus cuerpos desprenden, una de sus manos desciende por el costado del cuerpo de Lena hasta llegar a la altura de su cadera desviando la trayectoria a su entrepierna para acariciar su intimidad por encima de las bragas, notando la humedad de la prenda, la pelirroja rompe el beso liberando un gemido al sentir el roce de la mano de Julia, quien no tarda en descender por su cuerpo mediante un regadero de húmedos besos; la despoja de la última prenda que cubría su cuerpo y recorre las piernas de la pecosa con las manos volviendo a reclamar sus labios en un beso apasionado que logra dejarlas sin aliento mientras las manos de la morena recorren cada centímetro de la piel de su novia. Traza un nuevo camino de besos suaves sobre la nivea piel de Lena hasta llegar a su abdomen, allí se detiene dejando que sus manos recorran los muslos de la pelirroja que para el momento estaba un poco impaciente, sintiendo las palpitaciones de su punto de placer, pero no dice nada al respecto, solo deja fluir los jadeos de placer que la pelinegra provoca.
Los dedos índice y mayor de su mano derecha entran en contacto con la intimidad de la pecosa, notando la humedad de la zona entre sus dedos, por lo que sonríe alzando la mirada, notando que los labios de su pecosa estaban entreabiertos y su espalda se arquea levemente. Sus dedos se dan a la labor de abrirse paso a la intimidad de la pecosa, por lo que cuando su lengua entra en contacto lo hace sobre su punto de placer, un suave roce que logra estremecer de pies a cabeza a su pelirroja; una suave sonrisa aflora en los labios de la morena que se da a la tarea de explorar la zona con la lengua, valiéndose de suaves roces que hacen gemir de placer a Lena quien para el momento se había tomado de las sábanas, notando como los dedos de Julia juegan en torno a su entrada aumentando el flujo de su humedad.
"Jul, por favor." Le pide en tono suplicante con la voz entrecortada.
Para la morena esas palabras suenan como una orden que acata rápidamente; hunde de forma lenta dos dedos en su interior alzando una vez más la mirada notando que el cuerpo de la pelirroja se retuerce de placer a pesar de sentir la presión de los dedos de Julia, apenas comenzando a acostumbrarse a esas sensaciones siendo esta vez más placentero que la vez anterior puesto que los nervios eran inexistentes ahora, solo había deseo mutuo y sus cuerpos se encargaban de dejarlo en claro.
"Ahh.. Jul." Gime una vez más presionando con fuerza las sábanas mientras se acostumbra a la intromisión de los dedos de Julia que permanecen quietos unos segundos sin que su lengua deje de trazar círculos sobre su punto de placer, notando como ahora lo succiona y sus dedos comienzan a moverse lentamente hacia afuera y adentro; con el paso de los minutos las caderas de la pelirroja se mueven de forma involuntaria, Julia lleva una mano a la cadera de la chica evitando ese movimiento, acelerando el de sus dedos en el interior de Lena, disfrutando de cada gemido de placer que escapa de sus labios, muchos de ellos portando su nombre; el cuerpo de la pelirroja no tarda en tensarse por lo que los dedos de Julia se mueven un poco más rápido solo con el fin de infundir placer en su cuerpo sin hacerle daño.
Lena sentía una vez más ese hormigueo naciente en las puntas de los dedos de sus pies, el calor en su abdomen que no tarda en expandirse por su cuerpo y sus músculos internos presionando los dedos de la morena.
"Jul.. Ju-lia." Gime intentando avisarle que el clímax estaba muy próximo, tanto así que en ese gemido su cuerpo es poseído por el orgasmo; la morena desacelera el movimiento de sus dedos hasta que se detienen por completo, los retira del interior de la pecosa y recoge su esencia con la lengua, disfrutando su sabor mientras Lena se retuerce de placer sintiendo sus piernas temblar y las caricias de Julia que no se hacen esperar en un intento de ayudarla a relajarse.
Se retira de su intimidad para ir en busca de sus labios mediante un regadero de suaves besos por su anatomía; la pelirroja estaba con los ojos cerrados intentando normalizar la respiración cuando siente los cálidos labios de Julia sin dudar en corresponder el lento beso que ella le da dirigiendo las caricias a sus brazos; Lena rodea la cintura de ella con los brazos regalándole una sonrisa al llegar el beso a su fin, sintiendo ahora los múltiples besos que la morena deja por todo su rostro haciéndola reír por lo bajo.
"Te ves hermosa cuando ríes.. más hermosa de lo que eres." Comenta dejando ahora un corto beso sobre los labios de la pelirroja. "No sé como lo haces."
"Eres una exagerada, lo sabes ¿Verdad?" Inquiere acariciando la espalda de la morena.
"Nada de eso, solo digo lo que veo.. si pudieras ver con mis ojos lo notarías." Le asegura apoyando la cabeza sobre su pecosa hombro.
"Pero eso no es.. "
"Deja de hacerme la contra.. recién estoy llegando y me peleas." Murmura dejando un suave mordisco en su hombro.
"Es que también lo echaba de menos.. ahora eres caníbal." Murmura lo último con gracia mientras recorre con caricias la piel de la espalda de la morena notando como ella se relaja.
"Eres increíble Katina, solo me quieres para pelear." Se queja haciendo un puchero que Lena no logra percibir. "Y soy yo la exagerada.. si sigues así vas a lograr que me duerma." Murmura con cierta pesadez.
"No solo para eso. ¿Estás cansada?"
"Puede que un poco." Murmura notando como la pelirroja cubre los cuerpos de ambas con la sábana y manta para luego retomar las caricias en su espalda.
"Descansa Jul, mañana será un día largo."
"Pero estarás conmigo." Se quita de encima del cuerpo de Lena acomodándose de lado, apoyando la cabeza en el hombro de ella de igual forma que momentos atrás.
"Claro, quizás te secuestre por la noche también,"
"Oye, que ese era mi plan." Se queja con voz somnolienta.
"¿Que te secuestre?"
"No Katina, secuestrarte a ti."
"Umm.. pero si me dijo no sería secuestro." Deja un beso en los cortos cabellos de Julia sonriendo por el que ella deja sobre su hombro, pero ya no la escucha pronunciar palabra alguna. Apaga la luz del velador y se abraza a ella para quedar dormida luego de varios minutos.
Por la mañana el frío azotaba las calles de Moscú con la caída de agua nieve como antesala a la primer nevada de diciembre, pero ellas no lo sentían, ajenas a todo lo que ocurría en el exterior solo se dedicaban a amarse una vez más; pasado el mediodía se levantan pasando ambas por el cuarto de baño, un desayuno tardío y cada una emprende viaje por su lado, Lena a la mansión Katin, Julia a casa de sus padres donde pasa toda la tarde.
Ya caída la noche la morena terminaba de prepararse para ir por la pecosa, luego irían al karaoke de Andrei el cual habían reservado para hacer una reunión con los familiares y amigos de la banda, también habría una conferencia para la prensa, hacía ya un tiempo que la morena se mantenía en silencio, desde las fotos y todo lo que se había dicho y ya los rumores parecían haber quedado atrás por lo que esperaba que las preguntas referentes a Lena no fueran tan incisivas, aunque claro que no dejaba de ser solo un deseo. Su móvil suena haciéndola salir de la espiral de sus pensamientos, agarra el móvil tomando la llamada de Nastia.
"Hola. ¿Qué tanto me extrañas?" Interroga con gracia mientras ordena su bolso.
"Hola, dios pero que creída eres."
"Di que no me echas de menos."
"No llamaba por eso."
"Sigues sin negarlo."
"Dime ¿Necesitas algo?" Inquiere luego de resoplar por la insistencia de la morena.
"Solo que admitas que me echas de menos y hoy no es noche de trabajo."
"Eso no va a posar y te recuerdo que hay conferencia de prensa."
"Que no te de pena.. también te extraño eh y no hace falta que lo recuerdes, de todos modos solo será un momento y no necesito nada, solo que disfrutes la noche, ah y que mantengas al pesado de tu novio lejos de mi." Bromea sin poder contener una pequeña risa.
"Bueno como digas.. ustedes parecen un par de críos."
"Podría acusarte de abuso infantil."
"Dios siempre tienes algo que decir."
"También te quiero. Bueno ya voy de salida nos vemos en una hora más o menos."
"Bien, ya estoy llegando, cualquier cosa me llamas. Nos vemos."
La llamada llega a su fin y la morena se despide de sus padres aunque los vería luego en el karaoke; aborda su Bugatti Veyron y sale rumbo al apartamento de la pecosa, para su fortuna los periodistas ya estaban arribando el local de Andrei por lo que su viaje es bastante tranquilo, las calles moscovitas estaban cubiertas por una delgada capa de nieve que sería el paisaje durante los siguientes meses, motivo por el cual la morena conduce con prudencia, al llegar al edificio donde reside la pecosa aparca a unos metros de la puerta principal y envía un mensaje de texto a su novia. "Len estoy abajo." Envía recibiendo la inmediata respuesta de la pecosa. "Dame un minuto, ya bajo." Tras leer el mensaje guarda el móvil en el bolsillo de su campera de cuero, enciende la radio y busca una emisora para luego recargarse sobre el cómodo asiento de su vehículo sin percatarse que alguien que conocía casi a detalle sus movimientos y planes para esa noche se acerca al coche con quien sabe que intenciones.
La puerta trasera del coche es abierta y cerrada luego de que el masculino encapuchado lo aborda, Julia no reacciona hasta que escucha un sonido que la hace estremecer de pies a cabeza, un arma que estaba siendo cargada a escasos centímetros de su cabeza; el corazón de la pelinegra parecía querer escapar de su pecho con las fuertes palpitaciones producto del temor que sentía en ese momento aunque intentara esconderlo, no sabía si era posible ni siquiera sabía que decir o hacer. ¿Era algo al azar? La respuesta a la pregunta mental de la morena no se hace esperar.
"¡Arranca! ¡¿O esperamos a Lena?!"
La voz sobresaltada de Luka retumba en los oídos de la ojiazul que aún estaba siendo apuntada por el chico; no le hace fata pensarlo, no iba a exponer a ningún peligro a su pecosa por lo que sin mediar palabras y con un nudo naciente en su garganta arranca alejándose del lugar sin destino observando por el espejo retrovisor como Luka da pequeños brincos en el asiento del coche, seguramente bajo los efecto de los narcóticos, algo que empeoraba la situación de la morena.
Nota: Noches sin sueños, Rata Blanca, disco: Guerrero del arco iris, 1991.
More of JulEna (with Sally as Moony)
(Update: I just noticed that I drew JulEna's arms and legs in the wrong order. Whoops.)
julena for #ArchaneaSummerFest2022 on twitter!
Cap XIV
Segunda parte.
Julia sin desear saber cuantas cosas dirían de ellas apaga la tele, dejando las palabras de la reportera a medias ¿Cuántas historias podrían inventase? No quería saberlo; más aún la preocupaba la pelirroja a la que parecía habérsele escapado el alma al enterarse de los rumores que en esos momentos debían llegar a muchos hogares de Moscú, a su casa y no tenía idea de lo que su padre le dijo, pero era él quien le sugirió que encienda la tele, de eso estaba segura. Luego de dejar el mando a distancia en la mesita de noche, rodea la cama para tomar la bandeja del desayuno que aún reposaba sobre las piernas de Lena, la deja en la otra mesita de noche y se sienta sobre la cama con el cuerpo hacia la pelirroja que parecía en otra galaxia; no ignoraba que ella no estaba lista parra afrontar todo lo que venía.. si hubiera sabido que esto pasaría, no se habría movido de la cama al despertar; cubierto su cuerpo de besos y caricias; pero no podía volver el tiempo atrás.
“Mi padre quiere vernos esta noche, quiere una explicación.” Comenta en un hilo de voz con la mirada perdida.
“Bien, yo hablaré con él.” Responde intentando sonar lo más segura posible.
“Julia, yo.” Niega con la cabeza sin siquiera ser capaz de mirarla.
“Hey, mírame.” Le pide tomando el rostro de ella entre sus manos, sonriéndole de forma suave buscando tranquilizarla, aunque ella misma parecía un manojo de nervios en ese momento. “¿Confías en mi?” Interroga clavando la mirada en los verdegrises de Lena.
“Confío en ti, pero..”
“Pero nada, solo confía en mi. Lo último que deseo es hacerte daño.” Le asegura acariciando sus mejillas con los pulgares y se inclina para darle un beso en la frente.
“Nada será fácil.” Comenta en un suspiro, con una débil sonrisa asomando en sus labios por el beso y las caricias de la morena.
“Nunca pensé que fuera a serlo. No hagas ni digas nada hasta que hable con él, ¿Vale?” Le pide dejándose abrazar por ella, envolviendo su cintura con los brazos.
“Mi madre querrá hablar conmigo de esto, supongo.” Responde aferrándose al menudo cuerpo de Julia.
“Es algo nuestro, hablaremos juntas. ¿Puedes hacer eso por mi?” Se separa de ella acomodando un rojizo mechón de cabello tras su oreja.
“Lo que me pidas.” Asiente de forma suave.
“Gracias.” Besa sus labios de forma suave y acaricia la parte baja de su espalda antes de apartar las manos de su cuerpo. “Odio tener que irme y dejarte así.”
“Descuida, estoy bien, y ya vas tarde.” Intenta sonreír pero solo una mueca asoma en sus labios.
“Deseo que lo estés, cualquier cosa me llamas.”
“Nos vemos en la noche.” La toma de la nuca y la atrae hacia si para besar sus labios de forma suave y lenta, un beso corto y tierno a los que la morena ya estaba acostumbrada y corresponde de igual forma.
“Nos vemos, te quiero pecosa hermosa.” Roba un último y corto beso antes de ponerse de pie, agarra su bolso y va a la sala donde se pone la chamarra de cuero para luego salir del apartamento, de camino al estacionamiento revisa el móvil que tenía en silencio desde la noche anterior; tenía varias llamadas perdidas de sus padres, Nastia, Anatoli y Boris, al igual que mensajes de texto que no se molesta en abrir, solo envía uno a sus padres avisándoles que está bien y los verá en la casa.
En la puerta del garaje del edificio aguardaba una guardia periodística, aunque no era a ella a quien esperaban.. se harían un festín con la nueva información, al menos la seguridad del edificio los aparta ayudándola como a los demás propietarios o visitantes del lugar. El arribo a la sala de grabación es calmo para su suerte, aunque su cabeza era un tremendo caos, por más que quisiera no pensar en lo que se venía, tanto con la prensa como con el matrimonio Katin, sus padres.. y ni siquiera había podido hablar bien con Lena, dudaba tener la posibilidad de hacerlo esa noche… esa noche no sabía lo que le deparaba; no desconocía el carácter fuerte del cabeza de familia y la poca tolerancia que mostraba Inessa hacia ella, durara lo que durara, sería una larga noche.
En la sala de grabación todas las miradas estaban puestas en ella, no sabia si solo era por la grabación en si, pero prefería pensar que así era y aunque no estaba concentrada del todo; con algunas sugerencias de Denis logra grabas las últimas estrofas de la única canción que faltaba para completar el disco, por lo que las grabaciones ya habían terminado, claro con unas horas de demora por las interrupciones a causa de la falta de concentración de Julia; pero ya estaba hecho, bueno su parte al menos ya que Mijail y Eduard tenían que hacer unos arreglos aún, ellos aseguraban que los terminarían en unas horas, por lo que todo el material estaría listo, por lo que se daría inicio a la etapa de edición, producción y masterig.
Antes de salir de la sala de grabación tiene una pequeña conversación con Nastia, aunque evita el tema de su relación con Lena, haciéndole saber que después de esa reunión con Sergey y una muy necesaria conversación con Lena si podrían hablar. Boris interrumpe la conversación para tener una breve discusión con Julia, tanto por la propuesta de un video a filmar a la que la morena se niega de forma rotunda y el manager opta por no mencionar más del tema, sabiendo que ella no tenía un día fácil, también se toca el tema Elena Katina, pero desde el plano laboral ya que el hombre se encargaba de su imagen, Julia vuelve a mostrarse esquiva sin ignorar que daba lugar a que él saque sus conclusiones que no resultan erradas aunque tampoco comenta nada para no hacerle más pesado el día; el tema de conflicto entre los dos es la imposición de seguridad para Julia ante el asedio de la prensa al que estaba expuesta, ella se niega a la idea de que dos extraños la ‘sigan’ a todos lados y hace berrinche por ello, pero Boris no cede esta vez ya que no era una consulta, lo veía como algo necesario por la seguridad de la morena que se retira del lugar escoltada por dos guardaespaldas y una comitiva de periodistas que no deseaban perderle pisada a pesar del silencio de la chica.
Para Lena el día no resulta menos pesado, docenas de llamadas telefónicas y mensajes de texto para felicitarla por su cumpleaños, algún curioso que aprovecha la ocasión para intentar averiguar algo sobre los rumores de su relación con Julia que hacían eco en Rusia, tomando la pelirroja una postura similar a la de Julia, esquivando el tema, solo hablando con franqueza con Anna, a quien si le cuenta de su relación con Julia aunque sin dar demasiados detalles; con Inessa fue más complicado ya que su madre exigía respuestas logrando la pelirroja ponerle fin a la conversación al comunicarle que esa noche hablaría con ella y su padre que era lo que Sergey pactó, aunque la mujer no estaba nada contenta no tuvo más opción que conformarse.
Para la noche todo seguía pactado de igual forma en casa de los Katin, salvo porque Lena y Julia irían media hora antes, en vez de hacerlo a las 21:00 lo harían a las 20:30, la primera en llegar es Lena quien mostraba fastidio por el asedio de la prensa al que no estaba acostumbrada, aunque si, más de una vez acompañando a Julia pasó por situaciones similares, pero nunca era ella el foco de atención como esta vez.. el recibimiento de la familia no fue el mejor para ser su cumpleaños, aunque la felicitan el ambiente no era el una celebración aunque los planes se mantenían en pie solo a causa de Katya que insistió durante todo el día para que no cancele la cena a la que solo estaban invitados Lyov Katin, su esposa e hijo Lyudmila y Edik, una amiga de Katya, Galine y Julia. Al llegar la morena es recibida por Olga que le muestra una sonrisa forzada, la mujer estaba apenada porque su niña no estuviera pasándolo bien la noche de su cumpleaños, y no podía hacer mucho para que la estancia en la mansión fuera más amena.
“Buenas noches niña Julia.” La saluda la mujer sujetando el bolso de la morena.
“Buenas noches Olga. ¿Cómo está ella?” Interroga dejando que la mujer tome el bolso y una bolsa de regalo, luego se quita el abrigo entregándoselo a la mujer también.
“Quisiera poder decir que bien.” Responde la mujer con pesar. “¿Crees que lo estará?” Interroga mirándola a los ojos con notable preocupación.
“Quisiera poder decir que si, si de me dependiera así sería.” Murmura con una mueca sobre los labios.
“Se nota que la quieres, ella a ti también.” Sonríe tristemente la mujer de mediana edad mientras guarda las pertenencias de Julia. “Ven, te acompaño al despacho del señor, allí te espera.” Comenta la mujer encaminando sus pasos hacia el despacho de Sergey, dejando la bolsa de regalo en el camino después de asegurarse que Julia la sigue.
“¿Quién más está?” Inquiere caminando ya junto a la mujer.
“En el despacho solo mi niña. Katya está en su habitación, igual el señor y la señora está en la cocina.” Responde la mujer sin desviar la mirada del camino, al llegar a la puerta del despacho toca dos veces la puerta oyendo apenas un segundo después el “Pase.” de Lena.
“Gracias.” Murmura la morena sonriéndole de forma suave, dejando una caricia sobre el hombro de la mujer cuando abre la puerta dándole paso para luego retirarse. Julia entra al despacho cerrando la puerta tras su espalda, liberando un suspiro al ver a la pelirroja sentada en una de las sillas frente al amplio escritorio de Sergey. “Hey.” Murmura llamando la atención de Lena mientras se sienta en la silla contigua a la de ella.
“Hola. ¿Cómo estás?” Interroga en tono bajo, sonriendo débilmente.
“Bien.. aunque esto es como estar en la oficina del director después de hacer una travesura en la escuela.” Bromea aunque realmente estaba nerviosa.
“Creo que es peor.” Dichas esas palabras infla los cachetes y expulsa el aire con pesadez.
“Todo estará bien.” Expresa intentando sonar confiada, regalándole una media sonrisa.
La pelirroja iba a responder, pero al oír el ruido de la puerta abrirse se tensa un poco y fija la mirada al frente, observando segundos después como sus padres se sientan frente a ellas con expresión bastante seria.
“Hola.” Sergey extiende la mano hacia Julia, en un saludo bastante seco.
“Buenas noches señor Katin.” La morena estrecha la mano con Sergey y luego la extiende hacia Inessa. “Buenas noches señora Katina.”
“Hola Julia.” La mujer saluda y estrecha la mano de la morena con desgano bajo la atenta y reprobadora mirada de Lena.
Luego del saludo poco ameno un silencio invade el lujoso despacho del cabeza de familia, sintiéndose la tensión en el ambiente.
“Estamos esperando.” Sergey rompe el silencio observando a las jóvenes que estaban sentadas frente a él.
“Bien, ¿qué quiere saber?” Interroga la morena fijando la mirada en los ojos grisáceos del hombre, haciendo caso omiso a la risa sarcástica que libera Inessa.
“Sabes porque estamos aquí.” Responde el hombre en tono serio, confrontando la mirada de la morena que no se inmuta y se la sostiene.
“¿Las fotos de las afueras de la universidad?” Cruza las piernas y posa las manos sobre la rodilla entrelazando los dedos, mostrando una calma perfectamente fingida.
“Es hora de que hables Elena.” Interviene Inessa con molestia por la actitud de la morena. “¿Con quién te estabas besando y por qué caminas de la mano de ella?” Apremia perdiendo la paciencia.
“Um.. bueno, en realidad yo no estaba besándome con nadie…”
“No mientas.” La interrumpe Inessa golpeando la madera del escritorio con la palma de la mano, logrando que Lena se sobresalte.
“Cuéntales Lena.” Julia la anima a seguir mirándola de lado, intentando pasar por alto la forma en que Inessa golpeó el mueble mientras se dirigía a su pecosa.
“Luka me besó a la fuerza.” Completa agachando la mirada.
“¿Es cierto eso?” Pregunta Sergey mirando a Julia, buscando corroborar lo que su hija acababa de decir.
“Si, yo estaba en el coche, los vi discutir, pero cuando llegué él ya la había besado y Lena logró quitárselo de encima. No sé si han manipulado o no las fotos porque no las vi, pero le diré que lo único que pasó fue eso.. el tipo la besó y yo llegué segundos después, lo quise enfrentar y Lena tomó mi mano para alejarme de él, intervino un guardia de la universidad y nos fuimos de allí. Si se acerca o llama puede corroborar que lo que digo es completamente cierto.” Responde con suma tranquilidad ya que nada de lo que decía faltaba a la verdad.
“¿Qué tienes para decir Elena?” Interroga una vez más su madre, con la mirada puesta en la pelirroja.
“Todo lo que dijo Julia es lo que pasó.”
“¿Qué tienes con Luka?” Pregunta Sergey.
“Nada, lo nuestro terminó hace mucho.. él me buscó en la universidad algunas veces, pero lo esquivaba, anoche no pude hacerlo, discutimos un poco y quiso besarme.. Julia me quiso ayudar.” Responde de forma pausada sin alzar la mirada del escritorio.
“Ya me ocuparé de él.” Murmura en tono amenazante.
“No papá, no tienes que hacer nada. Lo de anoche no volverá a pasar, no le daré oportunidad y ya.” Se apresura a decir, aunque Luka la metió en un gran lío con sus padres, no quería que a causa de ella perdiera la beca o su situación empeorara.
“Claro que no volverá a pasar.” Asegura el hombre recargando la espalda en el cómodo sillón ejecutivo. “Con respecto a ustedes dos y los rumores..” Resopla negando con la cabeza, sin siquiera poder hacer mención de los rumores sobre la relación de su hija con Julia Volkova. “Quiero que tomen distancia.”
“¡¿Qué?!” Exclama casi en un grito, incrédula de lo que su padre acababa de decir, cuando pensaba que las cosas estaban por solucionarse. “No es algo que te corresponda, mis amistades las elijo yo.” Espeta apoyando las palmas de las manos en la madera del escritorio, alzando un poco el cuerpo para recargarse sobre el escritorio.
“No me levantes la voz.” Frunce el ceño apuntando la silla para que Lena tome asiento, una vez que lo hace el hombre prosigue. “¿No te das cuenta? ¿No te afecta lo que dicen? Eso no es todo, no solo se trata de ti, mi nombre también está implicado en este asunto, los negocios pueden salir afectados. ¿Lo ves ahora?”
“¿De eso se trata, de dinero?” Interroga incrédula la pelirroja, con tono de decepción.
“Son muchas cosas Lena.” Murmura el hombre liberando un suspiro.
“Podemos resumirlo a que ya no confías en mi. ¿En qué momento perdí tu confianza padre?” Interroga enfrentando su mirada con dolor; sabía que no estaba siendo sincera y eso traería consecuencias en su momento, pero ahora no podía hacer otra cosa; quisiera poder tener valor para asumir que el cariño que le tiene a Julia traspasa una amistad, pero lo cierto es que sus sentimientos no están del todo claros aún, pero más que eso, lo que la frena es la actitud de sus padres; quizás en un tiempo logren aceptarlo.
“No es eso, confío en ti hija.” Le asegura sintiendo que su esposa le toma la mano, intentando hacer que el hombre no ceda ante la debilidad que tiene por su hija mayor. “Pero entiende que no podemos estar en boca de todos, no quiero ni tolero que digan tantas cosas sobre ti.”
“Sigue pesando más lo que el resto.. un montón de gente aprovechada que no me conoce dice de mi a lo que yo digo.”
“Lena, eso no es cierto, pero tenemos una imagen que cuidar.”
“¿Le preocupa lo que puedan llegar a decir los medios mañana?” Interroga la ojiazul quien había observado y escuchado cada palabra en silencio, conteniéndose con todas sus fuerzas para no explotar por todo lo expuesto y claro que era difícil de digerir que su novia la niegue delante de sus padres, pero no era una sorpresa, sabía que era algo muy posible pero por más que se preparara para eso.. dolía.
“¿A ti no?” Interroga el hombre alzando una ceja.
“Me tiene sin cuidado lo que digan en tanto mi familia y amigos estén a mi lado.” Esta vez desliza la mirada hacia la pelirroja que la miraba atenta, aunque no sabía que iba a decir Julia y eso la inquietaba bastante. La morena le sonríe de forma suave, de igual manera que lo hizo innumerable cantidad de veces la noche anterior intentando tranquilizarla y volviendo a observar a Sergey quien no quitó su mirada gris de la morena ni por un segundo, suponiendo que esa sonrisa acompañaba sus palabras y en parte así era. “Pero comprendo que para ustedes y su familia es diferente. Con todo el respeto que se merecen, les comunico que no voy a renunciar a mi amistad con Lena porque ustedes lo dicen, además si eso pasara, si Lena y yo a partir de mañana no nos habláramos más los rumores no pararían, al contrario, creo que tomaría más fuerza, además no habría posibilidad de demostrar que lo que vieron anoche fue una amiga intentando ayudar a otra.” Julia poseía en ese momento una aparente calma que Lena envidiaba; aunque cuidaba cada palabra que decía, puesto que no estaba en sus planes negar a la pelirroja, no creía poder hacerlo, por lo que palabras eran muy medidas, como siempre sin faltar a la verdad pero sin llegar a aclarar y empeorar la situación.
Sergey se queda en silencio por muchos segundos mientras acaricia con las yemas de los dedos su corta y cuidada barba, por más que le molestara admitirlo, lo que Julia decía no carecía de sentido, por otro lado confiaba en su hija, quien ahora sufría por su supuesta falta de confianza, no desconfiaba de su hija, en su palabra, su mirada, pero despertar con esa noticia fue demasiado fuerte para el matrimonio Katin que estaba negado a aceptar una relación homosexual en su familia, mucho menos si se trataba de una de sus hijas. “Dirían que nosotros las obligamos a separarse.” Razona el hombre derrotado observando a su esposa quien no lucía contenta ante la posibilidad de que la amistad de Lena con Julia siguiera en pie. “¿Lo aclararás?” Interroga inclinándose sobre el escritorio, volviendo la mirada a Julia, intentando intimidarla.
“No diré nada, mantendré la misma postura de siempre, cuando no tengan más que decir lo dejarán. Ustedes pueden hablar si así lo desean, pero como sabe, los periodistas en el afán de tener una primicia o algún titular tienden a sacar lo peor de uno. Quizás un escrito sea la mejor opción.” Comenta pensante aunque intentando mantener contacto con la realidad del momento, sobre todo no perder detalle de las expresiones de Sergey, quien parecía meditar sus palabras a modo de sugerencia.
“Creo que puede ser. De todos modos, no quiero que den más de que hablar.. y en esto no voy a ceder, no quiero que te quedes a pasar más noches en el apartamento de Lena.” Se expresa con total seriedad, mirándola a los ojos, aunque Julia no se intimidaba con el hombre.
“Está bien.” Responde con un leve asentimiento, claro que no le gustaba que le dijeran lo que podía o no hacer, pero después de todo no habían salido tan mal paradas y por como todo inició sabía que podría ser mucho peor, por lo que mejor era no tentar a la suerte y cederle eso al hombre, dejándolo un poco más tranquilo.
“¿Contenta?” Interroga Inessa poniéndose de pie, clavando su verde mirada en los azules de Julia.
“Puedo retirarme y dejarlos cenar tranquilos.” Comenta la pelinegra sin responder la pregunta de la madre de su novia o terminaría por explotar y decir un sinfín de cosas que no decía por respeto a los padres de la mujer que ama, evitándole también más de una tristeza.
“No, no puedes.” Espeta la pelirroja mientras todos se incorporan para ir a la sala donde ya los esperaban los demás invitados, y sin hacer tiempo para poder hablar, Lena se encarga de presentar a la morena a sus tíos, primo y la amiga de Katya, que felicitan a la pelirroja por su cumpleaños número 22, conversan apenas unos minutos antes de pasar al comedor donde la mesa ya estaba servida, aunque el ambiente no era el mejor, Sergey e Inessa estaban más relajados con Lena, aunque la mujer no estaba tan contenta porque su marido diera alas a la amistad de su hija con Julia, pero no le quedaba otra que aceptar la decisión de su esposo, el cual no tenía una muy buena relación con Lyov su hermano menor a causa de la mujer con la que contrajo matrimonio, el motivo que la chica era demasiado joven para él, ahora tenía 28 años y un hijo de 5 años, cuando su hermano pasaba los 40. La relación entre los hermanos se había desquebrajado por completo cuando Lyov no cedió a las presiones de Sergey y hasta la actualidad, después de siete años apenas podían reunirse en la misma sala como en ese momento, aunque el mayor de los hermanos no tenía cabeza para buscar un enfrentamiento con Lyov, algo que Lena y Katya agradecen ya que lo único que faltaba para cerrar el día con broche de oro era una pelea entre ellos.
Quien lograba distender un poco el ambiente era el pequeño Edik que relataba algunas de sus travesuras en el jardín de infantes, logrando hacer reír a todos los comensales.
Cuando la cena llega a su fin, los hermanos Katin y sus esposas van a la sala para conversar un poco, mientras que las chicas deciden ir a la sala de entretenimientos.
Katya moría de ganas de preguntar a su hermana como le fue con sus padres, pero no podía hacerlo por la presencia de Galine, quien también indagó a la castaña sobre el supuesto romance de Julia y Lena, Katya se limitó a responder que si todo lo que dijeran de Julia Volkova fuera cierto ya tendría niños, la chica le creyó dado que si se habían dicho muchas cosas de la morena, pero hasta el momento ni siquiera la habían capturado besándose con alguien.
“Lena ¿Puedo quedarme contigo?”
La voz del pequeño Edik capta su atención por lo que se gira para observarlo con una sonrisa y extiende la mano hacia él. “Ven, de seguro encontrarás algo de tu agrado aquí.”
El niño sonríe feliz tomando la mano de su prima que iba acompañada de la mujer de ojos azules que más de una vez vio en la tele. “¿Ella vino a cantar?” Interroga el pequeño a tiempo que se adentran a la sala de entretenimiento, dirigiéndose Katya y Galine a la mesa de billar.
“No, ella solo vino a la cena de mi cumpleaños, como tú y tus papis.” Responde la pelirroja mirando al pequeño curioso.
“Pero ella no es de la familia ¿O si? No la vi antes.” Razona Edik ahora mirando a Julia.
“Soy amiga de Lena, y no.. nos habíamos visto antes.” Interviene para ayudar a Lena sin querer que las preguntas del niño se tornen incómodas, aunque aún se sentía extraña por lo que pasó en el despacho de Sergey.
“Ah.. mi amigo Iván va a mis cumpleaños.” Comenta conforme con las palabras de Julia para luego soltar la mano de Lena y lanzarse al sofá que estaba frente a la tele y playstation. “¿Juegas conmigo Lena?” Interroga mirándola suplicante.
“No tengo idea de esas cosas.. llamaré a Katya mejor.” Antes de que pueda dirigirse hacia su hermana menor siente que Julia la toma del brazo impidiendo que se aleje.
“Puedo ayudar con esto.” Le asegura recibiendo una suave sonrisa por parte de la pelirroja y se dispone a encender la tele y la consola, poniendo el juego que Edik escoge, uno de pelea, retando a la morena a jugar; lo que Julia quería era hablar con Lena, pero no creía contar con tanta suerte esa noche, aunque quizás pudiera aprovechar la inocencia del pequeño para saber como está ella, por lo que acepta jugar con el pequeño que se sienta entre medio de ellas para batallar con la morena luego de haber escogido sus luchadores.
“¿Cómo te sientes?” Interroga la pelirroja al notar a Edik muy concentrado en el juego, removiéndose de un lado a otro con el joystick en manos, casi imitando los movimientos de su luchador, soltando algunas patadas al aire inclusive.
“Como si acabara de negociar con mis sentimientos.” Responde la morena en un susurro luego de asegurarse que el pequeño no les prestaba atención en lo más mínimo.
“Aunque no te haga sentir mejor, lo siento.”
“No lo sientas, sabía que no sería fácil, aunque no me guste lo que pasó, lo que dije, no me arrepiento.” Le asegura recargando la espalda en el mueble para poder mirarla, coincidiendo ahora sus miradas, notando en el verdegris de la pecosa el mismo dolor que ella llevaba a cuestas, claro que le hubiera gustado que las cosas fueran de forma diferente, le dolía lo que dijo a Sergey, como si todo se basara en la imagen que no querían dañar por los negocios del hombre que era lo que menos le importaba a ella, pero sabía que todo iba más allá de eso, porque si tenía una relación con Lena y no deseaba empeorar la relación que tenía con sus padres y dañar más a Lena; aunque dudaba que algún día ellos aceptaran su relación, al menos ahora tenía un poco de tiempo para intentar llevarse mejor con ellos en lo que la pelirroja tomaba valor para enfrentarse a ellos; además si se los ponía en contra ahora todo sería mucho más difícil para ellas.
“Pensé que de verdad podría.” Niega con la cabeza liberando un pesado suspiro.
“Todo lleva su tiempo Lena, no era el tuyo. Al menos ahora tienes un poco más de tiempo.” Intenta animarla con una suave sonrisa.
“Como si el tiempo ayudara.. ellos no cambiarán su postura, debería..”
“No te apresures ahora… todo es muy reciente, pero yo si quiero hablar con mis padres de forma sincera.” Comenta lo último de forma pausada.
“¡GANÉ! ¡Te gané!” Exclama Edik dando un salto sobre el sofá, seguido de un baile triunfal ya que había aprovechado la distracción de la pelinegra para ganar el combate, aunque no fuera consciente de tal distracción.
“Edik, no hagas eso.” Lo reprende su padre entrando a la sala, tomando por sorpresa a los presentes.
“Lo siento papi.” El niño hace un puchero y se sienta entre medio de las chicas nuevamente luego de su eufórico festejo. “Igual te gané.” Mira a Julia con una sonrisa triunfal.
“Dame la revancha ¿No?” Pide la morena despeinando los cortos cabellos castaños de Edik; aunque su festejo evitó la respuesta de Lena y ahora con la presencia de Lyov en la sala sabía no obtendría.
“¿Puedo papi?” Inquiere el niño mostrando una ancha sonrisa ante el asentimiento de su padre. “Voy a ganar otra vez.” Comenta confiado provocando que los adultos rían.
“Se está portando bien.” Asegura Lena mirando a su tío, suponiendo que por eso estaba allí.
“Acabo de verlo.” Murmura rodando los ojos.
“Solo fue un festejo, no seas tan severo.” Le sonríe poniéndose de pie por la ceña que le hace su tío.
“En realidad vine porque quería jugar pinball.” Se excusa mientras caminan hacia la máquina de flipper de la familia Addams.
“¿Ahora te gusta?” Interroga la pelirroja frunciendo el ceño.
“Siempre me gustó, lo que no me gustaba era que tu padre me ganara siempre.” Responde encogiendo los hombros de forma suave.
“Oh, es cierto que siempre te ganaba.” Asiente con una sonrisa suave, recordando que desde que su tío dejó de frecuentar la casa, Sergey no volvió a tocar la máquina.
“Quería hablar contigo de todos modos.” Comenta ya activando el pinball, lanzando la pequeña y pesada bolita de acero.
“Tú dirás.” Murmura colocándose en uno de los laterales de la máquina, aunque estaba casi segura de lo que su tío quería hablar.
“¿Qué hay de cierto en lo que se dice?” Interroga el hombre sin mirarla, prestando atención al juego.
“¿No te contó mi padre?” Inquiere a la defensiva.
“Si, pero lo que dice Sergey se contradice con lo que veo.. ella te quiere Lena, te quiere bien, puedo notarlo en su mirada.. tiene la misma preocupación que tenía Lyudmila cuando tu padre se negaba a aceptar nuestra relación.” Responde sin dar rodeos según lo que estaba seguro haber percibido durante la cena, a la vez que intentando mostrarle que no la estaba atacando, todo lo contrario, quería mostrarle su apoyo a Lena, puesto que sabía lo difícil que era su hermano y lo suyo solo era diferencia de edad, por lo que estaba seguro que a la pelirroja siendo su hija se lo pondría mucho más difícil.
“Aún no lo acepta.” Puntualiza sin hacer mención de su relación con Julia.
“Es problema suyo, si quiere pasarse la vida enojado conmigo.. no le guardo rencor y como ves siempre estoy dispuesto a pasar tiempo con ustedes aunque mi presencia no sea del todo grata. Mientras no le hagan desplantes a mi esposa y Edik.”
“Gracias por venir, y sabes que tanto Katya como yo no lo permitiríamos.”
“Por eso estoy aquí.. pero anda.. cuéntame de ustedes.” Pide observando como la bola cae entre medio de las paletas sin poder hacer nada.
“Bueno.. si estamos juntas.. pero no es como dicen, hace poco más de tres meses que las cosas entre nosotras cambiaron. Cuando Julia volvió de gira en junio me confesó que estaba enamorada de mi y de allí más o menos estamos conociéndonos de otra forma.” Se sincera con su tío aunque sin dar demasiados detalles innecesarios.
“De verdad se nota que te quiere, y tú a ella. ¿Qué harán ahora?”
“No lo sé, 'aclaramos’ las cosas con mis padres, pero ella quiere hablar con los suyos.” Responde cambiando de lugar con su tío que perdió y le ofrecía jugar, por lo que no tarda en accionar la palanca tirando de ésta para comenzar el juego haciendo rodar la bolita de acero.
“¿Estás dispuesta a hacerlo?”
“No creo que sea posible.” Pulsa con sobrada fuerza el botón izquierdo de la maquina para darle con la paleta a la bolita aunque luego de un par de malos rebotes cae entre medio de las paletas.
“¿Por qué?” Interroga curioso.
“Todas las miradas están sobre nosotras, no creo que sea lo mejor reunirnos con sus padres en un ámbito privado, si fuera en público nos dejaríamos en evidencia también.” Desliza la mirada hacia Julia, notando que ella también la mira mientras juega con Edik.
“No pareces tener problemas con aclarar las cosas con ellos.” Reflexiona en voz alta, notando el cruce de miradas de las chicas.
“Ella lo necesita, no puedo negarle eso ni quiero. Debí tener valor y enfrentar a mis padres hoy.” Mira a su tío a los ojos con frustración.
“¿Ella te dijo eso?”
“No, Julia dijo que no era momento.. que cuando esté lista lo haré. Aunque eso no implica que ellos lo acepten, no lo harán. ¿Para qué esperar?”
“Para que tú estés lista y decidida, para que no sea un salto al vacío. Me agrada esa chica y sostengo, de verdad te quiere.. te ama. ¿La amas?”
“La quiero mucho, de eso estoy segura.” La tercer bolita cae por la canaleta izquierda, pero ninguno tiene intención de seguir jugando ya.
“Dile que llame a sus padres, que les diga que se queda en casa esta noche, dale la dirección para que se las dé a ellos y vayan por la mañana a casa.. te vienes con nosotros esta noche, de eso me ocupo yo.” Le guiña el ojo y ambos voltean a ver a Edik quien baila en un nuevo festejo por haber ganado una vez más.
La nana de Lena hace acto de presencia en la sala antes de que la pelirroja y su tío lleguen junto a Julia y Edik: pidiéndoles que se acerquen a la sala por pedido de Inessa, las chicas que jugaban un partido de pool dejan el juego a medias para ir junto a los demás a donde se les requería, en el camino Lena le comenta a la morena lo que su tío le dijo, aunque solo llega a comentarle la parte en que ellas pasarían la noche en casa de Lyov ya el resto se lo diría luego. En la sala le cantan el feliz cumpleaños a Lena y disfrutan el pastel de chocolate que tanto le gusta a la pelirroja. Julia le entrega la bolsa de regalo que contenía varios dvd’s de algunas películas que le faltaban a la colección de la pelirroja, dando pie ésto para que Lyov hable de la sala de cine que tiene, comentando que los jueves además de los estrenos también tenían una sala dedicada a los clásicos, algo que era relativamente nuevo y Lena no tenía idea, por lo que curiosa le hace varias preguntas a su tío, él encantado le responde; valiéndose del entusiasmo de Lena para invitarla a que pase esa noche en su casa y poder ver un clásico el día siguiente; Sergey aunque no tenía la mejor relación con su hermano nota también el entusiasmo en su hija, quien no tuvo el mejor cumpleaños, por lo que la alienta a que vaya, aunque aclarando que quiere que pase por la empresa para que no se le acumule mucho trabajo. La pelirroja acepta contenta y no tarda en ir a preparar un pequeño bolso con ropa de dormir y una muda para el día siguiente; luego de eso Lyov, Lyudmila, Edik, Lena y Julia se despiden de la familia y Galine.
La morena aborda su vehículo que es conducido por uno de los guardaespaldas que Boris impuso, Julia le indica que siga el coche de Lyov, agradeciendo que la prensa no hiciera vigilia en la mansión Katin por lo que salida es bastante tranquila y pocas calles después ambos vehículos se detienen para que la morena baje de su coche sacando un pequeño bolso del maletero y aborda el de Lyov, encontrándose a Edik durmiendo en brazos de Lena, por lo que una tonta sonrisa aflora en sus labios, algo de lo que Lyudmila y Lyov no pierden detalle, pero no comentan nada, siguen el viaje de retorno a casa mientras la morena habla con sus padres, haciéndoles saber donde pasaría la noche, que los guardaespaldas si llegarían con el coche, Lena llama la atención de la morena para que le diga a sus padres que mañana hablarían con ellos y le da la dirección de la casa de su tío como punto de encuentro, Julia aunque un tanto sorprendida les transmite el mensaje para luego despedirse de ellos y cortar la llamada.
Ya en casa de Lyov, Lyudmila recuesta al pequeño Edik en su cama y prepara la habitación de huéspedes para las chicas mientras ellas tienen una breve conversación con el tío de Lena, quien para sorpresa de Julia estaba al tanto de la relación que mantenían, por lo que después del día intenso y los nervios reprimidos en el despacho de Sergey, aquello era una caricia directa al alma de la morena, el saber que Lena podía compartirlo con alguien más de su familia y no por haber sido pilladas en medio de un beso como en el caso de Katya le alegraba, además que el hombre se mostraba comprensivo y le brindaba apoyo a Lena.. por otro lado estaba la reunión con sus padres, aunque la pelirroja no dio detalles no imaginaba que fuera para algo diferente de hablar de su relación.. aunque no quería hacerse demasiadas ilusiones, lo mejor era hablar con Lena primero y ya luego reaccionaria.
“Buenas noches. Y ya saben, cuentan con todo mi apoyo, nuestro apoyo.” Expresa con calidez en su tono de voz mientras acaricia el hombro de su joven esposa quien asiente con la cabeza dándole las buenas noches a las chicas también.
“Gracias tío, a ti también Lyudmila. Pasen buena noche.” Lena se despide con un abrazo sentido de sus tíos.
“Buenas noches y gracias por todo.” La morena les sonríe despidiéndose con un beso en la mejilla de ellos, sorprendiéndose un poco ante el abrazo de Lyov pero no duda en corresponder para luego adentrarse con Lena a la habitación que la mujer les preparó.
La morena apenas logra cerrar la puerta que siente los brazos de Lena rodearle el cuello, una suave sonrisa aflora en los labios de Julia al encontrarse con esa verdegris mirada que tanto le fascina, aún cuando muestra signos de cansancio después de un día complicado a nivel emocional. ¿Cómo no enfrentarse al mundo entero por ella? Si la compensación es enorme al verla sonreír de esa forma tan tierna a pesar del dolor que sabe lleva a cuestas por lo recientes sucesos. “Que tortura la de tenerte cerca y no poder besarte.” Murmura rodeando la cintura de la pelirroja mientras sus labios acortan la distancia hasta hacerla nula, besándola con ansias y pasión, haciéndole saber con ese beso que lo que acababa de decir era cierto, que había echado de menos sus labios, sus besos.. de los que nunca se saciaría, pero ahora el aire comenzaba a escasear, por lo que disminuye la intensidad del beso que se torna delicado, tierno, muy suave hasta que llega a su fin.
“Lo mismo digo.” Dice una vez que sus labios se separan, esbozando una tonta sonrisa; a pesar de la montaña rusa emocional en que se convirtió ese día, en ese preciso momento se sentía feliz.. agradecida de tener una persona como Julia a su lado, aunque seguía sintiendo que no la merecía y le haría daño, ese mismo día se lo hizo al no tener el valor de enfrentar a sus padres.
“¿Cómo estás?” Interroga en tono bajo mientras le acaricia la parte baja de la espalda.
“Ahora bien.” Responde sincera. “Te debo una respuesta que no te di por falta de oportunidad.” Deja un suave beso en los labios de la morena y toma su mano para guiarla a la cama donde ambas se sientan.
“Habrá multa.. una muy alta.” Bromea sacándole una sonrisa a su pecosa.
“Que aprovechada.” Bromea igual para luego retomar la seriedad. “Mañana hablaremos con tus padres, le contaremos la verdad.” Intenta no titubear puesto que quería hacerlo pero no podía evitar sentirse nerviosa ante la idea.
“Gracias y quiero que estés tranquila porque ellos te adoran.” Le asegura acariciando su mejilla.
“Igual que mis tíos a ti, inclusive te ganaste a Edik.”
“Claro si me dio una paliza.” Bromea riendo por lo bajo. “Tu tío y tu padre no se llevan muy bien tampoco.” Comenta esta vez torciendo una ligera mueca.
“Eran muy unidos, Lyov trabajaba en la empresa de papá como abogado, pero cuando inició su relación con Lyudmila papá no lo aceptó, su relación se fue deteriorando porque mi tío no iba a renunciar a la mujer que amaba y ama solo porque a papá no le gustaba que fuera mucho más chica que él, tampoco tenía condición social.. en fin, Lyov renunció a la empresa y se distanció de nosotros, más bien papá lo apartó.. ahora que Katya y yo somos más grandes intercedemos para que estén presentes en nuestras vidas.” Comenta de la forma más resumida que puede.
“Ahora entiendo porque te apoya tanto, él sabe por experiencia propia lo que es enfrentar a tu padre.. yo no quiero…”
“Shh..” La silencia posando el índice sobre sus labios. “Deja que yo decida.. además mi tío no me ayudaría si no notara el cariño que me tienes, el que yo siento por ti.. solo que las cosas son difíciles en mi familia.”
“Ellos nunca me aceptaran.” Murmura con pesar luego de dejar un beso sobre el índice de Lena.
“Lo que importa es que yo te acepte y quiera a mi lado. ¿No?” Interroga con una encantadora sonrisa.
“Pero la familia es importante.” Contrarresta en un suspiro.
“No pienses ahora en eso.. mejor dame los besos que me debes.. que a partir de ahora se nos hará más complicado todo.” Hace un ligero puchero, sabiendo que ahora más que nunca debían ser cuidadosas.. que ya no tendrían tantas noches para compartir.
“¿Yo te debo? Tú me debes, esa es la multa de la que hablé antes.” Murmura pero sin poder resistirse a besar de forma suave los labios de su pecosa; un beso cariñoso, ajeno de toda pasión.
Y las palabras quedan atrás cuando sus labios entran en contacto, dando vida a una gran variedad de besos y caricias que no pasan de eso; ambas estaban agotadas, además estaban en casa de los tíos de Lena y ambas respetaban eso; por mas que las hormonas estuvieran alborotadas, lo de ellas no era físico; claro que después de lo de anoche las dos estaban deseosas por repetir la experiencia, pero no era lo que determinaba su relación.
El tono de mensaje del móvil de Lena suena por lo que las chicas se apartan, aprovechando para salir de esa nube de calor en la que estaban inmersas.
“¿Qué pasa?” Interroga al notar que la expresión del rostro de Lena cambia por una más seria al revisar el mensaje.
“Es Luka.” Murmura dejando a un lado el aparato.
“Aún sigue molestando. ¿Qué quiere?” Interroga sin apartar la mirada de su pelirroja novia.
“Desearme feliz cumpleaños y disculparse por lo de anoche y las consecuencias.” Responde levantando del suelo los bolsos de ambas que cayeron apenas entraron a la habitación.
“No me gusta nada que te siga buscando.”
“Quizás con eso pare.. no lo sé.. no quiero pensar en eso ahora.. como cambian las cosas, un año atrás..”
“Te dabas tu primer beso con él.” Murmura con cierto tono de molestia mientras agarra su bolso, el cual Lena sostenía en las manos, una vez que lo suelta comienza a buscar una camiseta y un short para dormir.
“¿Detecto celos?” Interroga luego de varios segundos de silencio. “De todos modos no iba a decir eso, si bien es cierto.. a lo que iba es a que Anna, Raisa y Dima estaban aquí.. bueno en el karaoke.” Comenta sacando el pijama del bolso.
“No estoy celosa, me molesta recordar esas cosas.. más todo lo que pasa ahora.” Murmura en respuesta para luego sonreír con cierta nostalgia por las palabras de Lena. “Han pasado tantas cosas desde esa noche.”
“Pero no lo dije por eso, además.. tú te besabas con una chica esa noche.” Su tono de voz se vuelve más serio esta vez, sintiendo que algo se revuelve en su interior de tan solo recordarlo.
“Tú no me hacías caso.” Se defiende mirándola a los ojos.
“Ahora dirás que..”
“Me estaba abriendo ante ti y tú te besabas con otro.” La corta sin pensar y aunque el tiempo había pasado, la situación era muy diferente, guardaba con dolor esos recuerdos.
“¿Era para mi?” Interroga sin poder evitar que una sonrisa se dibuje en sus delgados y rosados labios.
“Claro. ¿Para quién más? Mira que eres ciega Katina.” Entrecierra los ojos negando con la cabeza.
“Vaya.. no pensé que fuera para mi, que llevaras tanto tiempo con esos sentimientos.” Murmura sin poder salir del asombro.
“Te dije que me llevó mucho tiempo poder hablar contigo.. nunca parecía momento y sentía miedo.. y bueno después comenzaste una relación.” Encoge los hombros como si aquel gesto le quitara peso a sus palabras.
“Fuiste y eres muy paciente.” Se inclina para dejar un corto beso en los labios de la morena.
“No quería perder a mi amiga.” Murmura en medio del beso.
“No lo harás.” Repone separándose de ella. “Ahora entiendo muchas cosas, porque no querías hablar conmigo del tema y rehuías mi mirada.. yo pensaba que no confiabas en mi.”
“Ahora sabes como fueron y son las cosas Katina, llegaste a mi vida para cambiarla por completo.. ahora no puedo imaginar mi mundo sin ti.. ya no me siento dueña de mi misma porque una gran parte de mi te pertenece.. y tú a mi, eres mi mujer.” Expresa sin que sus palabras suenen posesivas, más bien como si una fuera el complemento de la otra, eso era lo que sentía.
“Te quiero.. y sé que éste ha sido un día de locos, aún así es el mejor cumpleaños de mi vida.. tú haces que lo sea.. tu cariño, que me desarma y abre un mundo de posibilidades que jamás imaginé.”
“Vas a matarme si sigues diciendo esas cosas.”
“Nada de eso, te necesito y quiero a mi lado.”
Un tierno beso sella las palabras de la pareja que luego se dispone a cambiarse y meterse a la cama para reponer energías ya que el día siguiente les espera con más emociones. Sus cuerpos se funden en un abrazo que saben les hará falta durante muchas noches, que no podrán verse tanto como desean y cada encuentro será un desafío para evitar las cámaras y rumores de gente que solo busca sacar provecho de los más puros sentimientos que habitan en las jóvenes.
Cap XIII
Segunda parte.
Los segundos avanzan mientras el grupo de jóvenes intenta dar con algún indicio de donde estaban, sus ojos intentaban acostumbrarse a la oscuridad de la noche; todos sus sentidos parecían agudizarse, pero estaban un tanto alterados, casi olvidando la presencia de los guardaespaldas, quizás no lo fueran, más de uno lo pensaba sin que los murmullos, preguntas sin respuestas cesaran. ¿Qué es esto? ¿Dónde estamos? ¿Qué haremos? ¿Dónde está la van? Eran tan solo algunos de los interrogantes que se oían, sus voces y algunos sonidos provenientes de la naturaleza podían oírse. Los hombres intentaban mantenerse serenos ante la desesperación de las chias que no parecía querer hacerse esperar.
"¿Alguien tiene señal?" Inquiere la morena sosteniendo con una mano la guitarra, con la otra su móvil, el cual manipula generando una pequeña luz que ilumina de forma parcial su rostro.
Entre murmullos los chicos buscan sus móviles, percatándose de inmediato cuando a varios metros de distancia unas luces se encienden dejando ver un no muy grande yate que aguardaba por ellos.
"¿A qué esperan?" Inquiere Julia con una amplia sonrisa de satisfacción por haber sorprendido a los chicos y a su pecosa quien aún miraba con asombro el barco; intentando que la angustia que invadió su cuerpo momentos atrás quede a un lado, aunque aún no lograba comprender del todo lo que pasaba a su alrededor.
"Sigue así y te quedarás sin banda y amigos." Bromea Anatoli, que sabía de los planes de Julia ya que ella lo había puesto en aviso antes de comenzar el viaje.
"¿Qué? Solo los estoy secuestrando." Bromea encogiendo los hombros de forma despreocupada mientras los murmullos entre quejas y suspiros de alivio se oyen a su alrededor.
"Estás demente." Murmura Nastia dándole un leve golpe en la espalda.
"¡Auch! Que violentos están." Se queja sin poder evitar que una suave risa escape de sus labios.
"No te quejes que es nada en comparación al susto que acabas de darnos."
"Bueno.. ya, ya.. pero ¿de verdad van a quedarse aquí?" Interroga agarrando su maleta para comenzar a caminar hacia el muelle que se encontraba a unos cien metros de ellos.
Entre quejas y 'amenazas' hacia la morena, todos avanzan a paso lento ya que la oscuridad no los abandonaba, se guían por las luces provenientes del yate y las que sus móviles generaban. Al llegar al yate, dos de los guardaespaldas lo abordan para luego ayudar a los chicos, quienes uno a uno van subiendo a la embarcación, ahora si ya bastante relajados.
"Sean bienvenidos. Illán Cazalla, para servirles." Se presenta el capitán del yate, quien los invita a recorrer las instalaciones de la embarcación mientras él comienza las maniobras pertinentes para dar comienzo al viaje.
Los guardaespaldas toman posición en el barco, quedando dos a la intemperie, dos en el interior, permitiendo que los chicos recorran las instalaciones, encontrándose con una sala amplia, comedor, cocina; básicamente todas las comodidades de una casa, con la diferencia de ese suave vaivén producido por el movimiento del agua que rodeaba el yate.
Al saber que había cinco camarotes, no tardaron en ponerse de acuerdo en cual ocuparía cada uno, Julia se queda con el principal, mientras que los demás serían ocupados de a dos, Lena y Katya; Mijail y Nastia; Mark y Artur; Eduard y Anatoli. Todos se disponen a instalarse, acordando los chicos que le prestarían un poco de ropa al joven deportista que todo cuanto tenía era lo que llevaba puesto.
"¿Qué sabes de Anatoli?" Interroga Katya mientras se instalan en el camarote.
"¿A qué viene esa pregunta?" Contrarresta la pelirroja sentándose en una de las camas individuales.
"Julia se ve más que feliz con su presencia." Expresa sin rodeos enfrentando la mirada de su hermana.
"Quedaron como amigos y no creo que le falten motivos para estarlo, fue una buena noche para ella." Responde en tono calmo, aunque no le gustó ese Juls que el chico pronunció, no tenía motivos para desconfiar de Julia.
"¿Tienes sangre en las venas? Se muestra tan cariñosa con su ex, Lena es su ex novio."
"Acabas de decirlo, es su ex, por algo no están juntos ya."
"¿Tanta confianza le tienes?" Inquiere sentándose en la cama que estaba frente a la de Lena.
"¿Por qué iba a desconfiar? No hizo nada."
"Yo no me estaría tan tranquila."
"Si quisiera algo con él, no estaríamos todos aquí. ¿No crees?" Interroga enarcando de forma suave una ceja.
"Tal vez, nunca se sabe." Encoge los hombros de forma suave.
"¿Intentas hacer que desconfíe de ella?"
"Solo que no te ciegues Lena, no quiero que salgas herida, es todo."
"No seas paranoica, Julia y yo estamos bien, no hay motivos para desconfiar de ella."
"¿Y él? ¿Te fías de Anatoli?"
"Katya, estás un poco pesada, déjalo ya." Le pide poniéndose de pie.
"No te enfades, me preocupo por ti."
"No lo hago, pero no me gusta esa desconfianza que tienes con Julia, la conoces." Comenta mientras camina hacia la puerta del camarote, abriéndola al llegar junto a ésta. "Voy a verla." Murmura antes de salir, sonriendo de forma suave a su hermana que aunque no mostrara plena confianza en su novia, mostraba interés y preocupación por ella, algo que le parecía por demás tierno. Una vez que sale del camarote se encamina al de Julia y toca dos veces la puerta, adentrándose a éste luego de oír el "Pase." de la ojiazul, quien acababa de ponerse una corta camiseta de color blanca, dejando al descubierto su muy bien formado abdomen.
"Hola pecosa hermosa." Saluda con una amplia sonrisa al ver a Lena avanzar hacia ella.
"Bonita sorpresa." Comenta acercándose a ella, rodeando la cintura de la morena.
"¿Te gusta?" Inquiere rodeando la cintura de ella con un brazo, con la mano libre aparta un mechón de rojizo cabello del rostro de Lena para luego acariciarla de forma suave, liberando un suspiro al coincidir sus miradas en esa estrecha distancia.
"Si, aunque me llevé un buen susto."
"Te compensaré por eso." Susurra acercándose a ella para eliminar cuanta distancia existiera entre sus labios, dando vida a un beso lento que Lena no tarda en corresponder, dejando que sea la morena quien lleve el ritmo, sintiendo la humedad de la lengua de Julia sobre sus labios, como atrapa su inferior entre los propios y lo succiona suavemente, sin perder ese ritmo lento en ningún momento; hasta que un flash sobre sus rostros provoca que el beso se rompa y sus cuerpos se liberen aunque no de forma abrupta.
"¿A ti qué te pasa?" Interroga con seriedad mirando a la jovencita que miraba su cámara de fotos con satisfacción.
"No pediré disculpas, se veían tan adorables que simplemente no pude contenerme." Comenta acercándose a ellas para enseñarles la foto que acababa de tomar; aunque si, aún se le hacia extraño ver esas muestras de afecto entre su hermana y Julia.
"Las puertas existen por algún motivo." Murmura Lena aún un tanto molesta, pero una suave sonrisa aflora al ver la foto que Katya acababa de tomar.
"Ya, no te enojes.. mira que hermosa te ves." Comenta Julia con una ancha sonrisa en los labios, observando aún la foto.
"Deberías haberle puesto seguro si no querías que alguien te viera."
"¿No te enseñaron a tocar?"
"Lo hice, ni modo que la hubiera abierto con el poder de la mente." Bromea haciendo reír a Julia.
"Hazte la tonta. ¿Y tú, de qué ríes?" Inquiere mirando a Julia con el ceño fruncido.
"Nada Len, no te enfades. Quiero una copia de esa foto." Su mirada se desliza a Katya mientras abraza a su pecosa por la cintura.
"Vale.. y vamos a cenar, que eso era lo que quería decirles."
"Gracias."
"La próxima vez llama antes de entrar." Vuelve a reprenderla antes de salir las tres del camarote e ir al comedor donde ya casi todos estaban acomodados para cenar, las pizzas estaban frías ya, pero a nadie le molestaba, comían y bebían cerveza mientras hablaban de temas varios y hacían algunas bromas. Julia les comenta que el viaje se extendería hasta el lunes a la mañana y que no iban a ningún sitio en particular, que la idea solo era estar alejados de todo y poder disfrutar entre ellos de la compañía; aunque no hiciera mención a cerca de que Katya era menor de edad, todos lo sabían y entendían que eso tuviera que ver en parte para que estuvieran allí, pero no podía decirse que a alguien le molestara cuando lo estaban pasando bien, y las palabras de agradecimiento hacia la morena no tardaron el llegar. Una vez que la cena concluye los chicos van a la cubierta para disfrutar de las vistas, aunque nada más que agua se veía a su alrededor; un cielo estrellado los cubría y el sonido del mar les regalaba una calma absoluta, sin lugar a dudas lo estaban disfrutando, sin que les faltara tema de conversación o cerveza que bebían de forma controlada, al menos hasta el momento que Katya y Lena deciden retirarse a dormir ya que el viaje de ellas había sido bastante largo y no contaron con tiempo para descansar en hotel.
Al retirarse Lena, Julia vuelve al interior del yate con Nastia, las chicas conversan animadas, siendo interrumpidas momentos después por el capitán del yate, quien informa a la morena que se dirigían a Cala Vadella, donde anclarían para pasar la noche, comentando que era un lugar bastante concurrido, por lo que haría lo posible por resguardar la distancia con las demás embarcaciones y que a primer hora de la mañana se alejarían del lugar. Cuando el capitán se retira, Julia hace lo propio, despidiéndose de Nastia con un beso en la mejilla, luego se dirige a su camarote, al cual ingresa encendiendo la luz a su paso, encontrándose la grata sorpresa de que su pecosa estuviera durmiendo en su cama, por lo que una ancha sonrisa adorna su rostro mientras cierra la puerta con seguro, procurando no hacer ruido, sabiendo que Lena venía de días intensos, eso más el viaje debía estar por demás cansada. Saca una camiseta larga de la maleta, se cambia y asea para luego apagar la luz y meterse en la cama abrazando a su novia por la espalda, dejando un suave beso sobre el hombro de ella.
"Te tardaste mucho." Murmura con voz somnolienta.
"No tanto como crees." Dice muy bajito mientras termina de acomodarse contra el cuerpo de Lena.
"Claro que si, te estaba esperando y de tanto hacerlo me quedé dormida." Se queja girándose para quedar de frente a la morena, aunque no lograba verla por la oscuridad del camarote.
"No pasó ni una hora pecosa." Sonríe de forma suave mientras acaricia por encima de la ropa la parte baja de la espalda de la contraria.
"Es mucho, pensé que querías verme, estar conmigo."
"No sabía que ibas a venir, y pensé que te dormirías en nada.. pero claro que quería verte, y estoy aquí.. descansa." Le besa la frente, sintiendo como ella se aferra a su cuerpo.
"No quiero dormir aún. Estabas hermosa." Comenta haciendo referencia al concierto.
"¿Si? No más que una chica que estaba allí, en primera fila, con una hermosa sonrisa."
"¿Y quién es ella?" Inquiere con simulada molestia en su tono de voz.
"La mujer de mis sueños." Expresa en un suspiro.
"Eso no me dice nada. ¿Quién es?" Vuelve a interrogar mientras busca los labios de la morena.
"Claro que dice, pero no sabes interpretar." Cierra los ojos al sentir la respiración de ella contra el rostro.
"Tonta." Dice a modo de queja antes de apoderarse de sus labios, besándola con ansías, dejando entrever la necesidad de sus labios que tenía.
Julia sonríe al sentir el contacto de sus labios, sorprendiéndose un poco por el beso que Lena propone, siguiendo el ritmo que ella impone, entreabriendo los labios al sentir el roce de su lengua pidiendo permiso para invadir su boca mientras la morena se pega más a su cuerpo.
"Te eché de menos." Murmura al separase de sus labios para tomar aire y vuelve a besarla de forma intensa, abriéndose camino una vez más para invadir la boca de la morena con la lengua y explorar cada recoveco de su boca, enredando sus lenguas posteriormente.
"Y yo a ti, pero no huyes de mi ahora.. hasta el lunes." Anuncia en el siguiente respiro que se dan antes de volver a besarse con pasión, mostrándose de esa forma la necesidad de la una hacia la otra, aunque no pudieran compensar esas horas de distancia.
La intensidad de los besos no disminuía aunque cada vez se hacían más cortos por la necesidad de tomar aire, sus respiraciones para el momento eran bastante pesadas y la temperatura corporal de ambas había incrementado de forma considerable, sus manos recorrían la anatomía de la otra por encima de la ropa hasta que Julia cuela la mano por debajo de la tela de la camiseta de Lena, notando como la piel de su espalda se eriza ante el roce, liberando la morena un suave jadeo al recibir una mordida en el labio inferior.
"Lena." Vuelve a jadear al sentir el recorrido de caricias que ella traza desde la cara interna de su muslo hasta la cadera.
"Umm.." Es la respuesta de Lena, recibiendo gustosa los besos de la morena sobre el cuello, acomodándose boca arriba mientras Julia retira la mano de su espalda para posicionarse sobre su cuerpo, sin dejar de repartir besos húmedos por el cuello pecoso. Las manos de Lena recorren los costados del bronceado cuerpo de Julia, desde los muslos hasta la cintura, levantando de a poco la camiseta de la morena, hundiendo las yemas de los dedos en su piel, sin poder ninguna de las dos controlar los pequeños jadeos de placer que escapaban de sus labios de forma continua. "Jul." Jadea disfrutando de los besos sobre el cuello, besos que eran intercalados con pequeñas mordidas, lamidas y succión a lo largo de su cuello mientras la camiseta de Julia caía en algún lugar incierto del camarote. Los labios de la morena viajan del cuello pecoso a los labios rosados de su novia, se funden en un beso tan o más apasionado que los anteriores mientras las manos de Lena recorren la espalda de Julia, comenzando a molestarle la tela del sujetador que evitaba disfrutara de toda la piel de su espalda, por lo que no duda en desabrocharlo y quitárselo con un poco de ayuda de la propia morena. Sus cuerpos no tardan en girar intercambiando posiciones sin romper el beso apasionado que la morena propuso hasta que una fuerte mordida por parte de Lena sobre el carnoso de su novia le pone fin, su cuerpo se desliza por encima del de Julia buscando con los labios su cuello, sin dudar en llenarlo de besos húmedos y pequeñas mordidas mientras sus manos recorren los costados de su cuerpo, solo separándolas del cuerpo de Julia cuando ella le quita la camiseta. "Me encantas Jul." Murmura comenzando un camino descendente de besos hasta el inicio de esos pequeños senos que sus labios ya conocían y deseaban volver a deleitarse con ellos, no tarda en atrapar uno de sus pezones entre los labios, lo besa con calma y recorre con la lengua, dejando que una de sus manos tome el control sobre el otro seno de la morena, acariciándolo de forma suave, notando como Julia se retuerce de placer debajo de ella y sus pezones se erizan ante los estímulos que les proporciona.
"Mmm.. Len, Len." Solo jadeos salen de los labios de la morena, los cuales comenzaban a resecarse, su lengua se desliza una y otra vez por éstos intentando humedecerlos, pero no tardaban en resecarse a diferencia de su intimidad que para el momento estaba más que húmeda mientras la pelirroja continuaba acariciando y besando sus pechos. Una de las manos de Julia viaja a la nuca de Lena, enreda los dedos en su rojizo cabello y tira de forma suave de éste, logrando que sus labios vuelvan a unirse en un beso más calmo que los anteriores. Sus manos se dan a la tarea de acariciar la espalda de Lena sin tardar en despojarla de la prenda íntima superior. "Mi turno." Anuncia antes de girar sus cuerpos una vez más, atrapando en el proceso uno de los pechos de la pecosa quien tiembla de pies a cabeza.
"No te detengas." Le pide llevando una mano a la nuca de Julia para que no se separe de sus labios; estaba segura de querer entregarse a su novia esa noche más allá de las reacciones de su cuerpo y sabía que ese era el momento en que Julia se detendría como las veces anteriores, de hecho, ya había retirado la mano de su pecho apenas la sintió temblar.
"Todo está bien, pecosa." Murmura sobre sus labios, guiando las manos a los costados de su cuerpo para acariciarlo de forma suave, sabiendo que era el momento de detenerse a pesar del pedido de Lena. Claro que ella también la deseaba, se estaba volviendo loca de deseo por su novia, su cuerpo parecía arder en llamas y se sentía bastante frustrada cada vez que tenían que parar cuando su cuerpo pedía más a gritos, pero quería que Lena lo disfrutara tanto como ella, y sabía que no era tan así.
"No Jul, no quiero parar." Murmura suplicante, deslizando las manos al cuerpo de Julia, recorriendo sus costados de igual forma que ella lo hacía mientras sus labios estaban unidos en delicados besos.
"Te amo tanto Len." Susurra contrariada ante el pedido de Lena y la información que su cuerpo le daba. Los labios de Lena reclaman los suyo y no duda en corresponder el nuevo beso que era calmo igual que los últimos, unos segundos después rompe el beso descendiendo al cuello de Lena dejando un regadero de húmedos besos, su lengua acaricia la pecosa piel y sus oídos se deleitan con los nuevos jadeos que escapan de los labios de Lena, aunque a decir verdad no estaba segura de seguir, pero tampoco pudo decir no ante el pedido de la pelirroja. Sus labios continúan descendiendo hasta llegar al inicio de sus pechos, besa el contorno de uno sobre la base y desliza la punta de la lengua sobre el mismo hasta llegar a su rosáceo pezón, notando una vez más como el cuerpo de Lena se sacude temblando debajo del propio, por lo que libera un suspiro y deja un último beso en su pecho sin dejar de acariciar los costados de su cuerpo, notándola bastante tensa.
"Julia, de verdad quie.."
"No Len.." La interrumpe tomándola de las muñecas a tiempo que se acomoda encima de ella, apoyando la frente con la suya, las manos las lleva a ambos lados de la cabeza de ella, posándolas en el colchón, suelta el agarre y desliza las manos por las palmas de ella, entrelazando sus dedos. "No tiene porque ser así. Puedes enojarte conmigo o lo que quieras, pero no será así.. te deseo y no tienes idea de cuanto, quiero que en nuestra primera vez solo seamos nosotras dos, amándonos, sin pensar en nada más.. sin pensar, solo sentir.. y tú no estás del todo conmigo ahora, hay algo que no te deja estarlo. Seré paciente, no me pidas que siga cuando no estás tranquila mientras intentas entregarte a mi." Susurra todo de forma calma, sintiendo como los dedos de Lena se tensan en torno a los suyos.
"En verdad quiero." Responde en un hilo de voz.
"Lo se.. pero no seas injusta conmigo." Le pide acariciando una de sus mejillas con la punta de la nariz, dejando que ella se zafe del agarre de sus manos, sintiendo el posterior abrazo.
"Te quiero Julia.. y lo siento." Susurra aferrándose a su cuerpo, dejando un beso sobre la piel de su hombro al desnudo.
"Te quiero." Murmura a modo de conclusión.. o no, sabía que en algún momento debían hablar, pero no ahora. Se quita de encima de ella sin romper el abrazo de la pecosa, rodeando su cintura con el brazo, permitiendo que ella esconda el rostro en su cuello, acariciando la piel de su espalda con las yemas de los dedos. Quedando en silencio por largos minutos. "Voy a tomar agua. ¿Quieres que te traiga?" Interroga deslizando la mano a la mejilla de ella, dejando una caricia en ésta.
"Si, por favor." Responde en apenas un suspiro sintiendo la caricia sobre la mejilla.
"¿Necesitas algo más?" Inquiere deshaciendo el abrazo, se incorpora un poco tomando las sábana para cubrir el cuerpo de Lena y enciende la luz del velador; sale de la cama en busca de sus prendas que estaban desparramadas en el piso del camarote, una vez que da con ellas se viste y saca un short de la maleta que no tarda en ponerse y salir del camarote.
"No, solo un poco de agua." Murmura en respuesta ciñendo la sábana a su cuerpo, siguiendo con la mirada los movimientos de Julia, siendo que la luz del velador era bastante tenue y no revelaba demasiado de su cuerpo. Una vez que ella abandona el camarote libera un pesado suspiro y se refriega el rostro con las manos, intentando evadir los pensamientos que intentaban invadirla; sale de la cama buscando su ropa y se viste rápidamente sopesando la idea de volver con Katya, pero luego de unos segundos se mete en la cama, sabiendo que si su hermana menor despertaba la iba a someter a un interrogatorio para nada deseado, por otro lado Julia no lo merecía, de hecho comenzaba a pensar que ella no merecía a esa morena que entraba al camarote echándole seguro a la puerta luego de encender la luz, mostrándole una sonrisa cálida.
"Mira lo que me encontré." Comenta mientras alza una tarrina de helado.
"Dijiste que solo ibas por agua." Enarca una ceja, intentando una vez más actuar con normalidad luego de lo ocurrido.
"En realidad tú dijiste que solo querías agua.. pero allí estaba el helado aclamando que lo tomara." Encoge los hombros de forma despreocupada mientras se acerca ofreciéndole una pequeña botella de agua a su pecosa.
"Ya veo, fue muy convincente." Intenta bromear agarrando la botella de agua, la cual destapa y bebe un largo trago, dejándola luego sobre la mesita de noche.
"Difícil fue ocultarla de los chicos." Comenta mientras se mete en la cama, entregando una cucharilla a su novia.
"¿Aún están levantados?" Inquiere aceptando la cucharilla a pesar de tener muchas ganas de helado, pero tampoco tenía sueño y sabía que la morena tampoco dormiría aún.
"Creo que no dormirán mientras quede cerveza." Bromea cargando helado de fresa en su cucharilla para luego probarlo, dejando la tarrina entre los cuerpos de ambas.
"¿Viste a Katya?"
"No, solo están Eduard, Artur y Anatoli."
"¿Sabías que él vendría?" Pregunta haciendo referencia a Anatoli.
"Le dije antes de salir del evento, como lo invité a cenar y la cena era aquí." Vuelve a cargar la cuchara de helado, esta vez acercándola a los labios de Lena, quien no duda en aceptarlo; agradeciendo el poder tener ese momento, aunque ella quisiera hablar de lo que había pasado o buscar saber el por qué de sus reacciones, pero creía que Lena debía abrir el tema cuando se sintiera cómoda.. quizás ella tuviera que animarla, en otro momento.
"¿Y que iría a verte? ¿Que estaba en Ibiza?"
"Me enteré que estaba aquí en una de las notas que me hicieron."
"Ah.. escuche la de radio." Comenta tomando un poco de helado.
"Espero que no te haya molestado nada de lo que dije."
"Para nada, no dijiste algo que falte a la verdad o malo, al contrario."
"Me gustó la nota ¿Sabes? Pero estaba algo nerviosa, teniendo que cuidar las palabras.. que nada se me escape." Libera un suave suspiro, sintiendo un ligero calor sobre las mejillas.
"Para nada se te notó nerviosa. Julia Volkova sonrojada, eso si es nuevo." Bromea dejando escapar una suave risa.
"Oye, no te rías."
"¿Por qué te pones así?" Inquiere siendo ella quien ofrece un poco de helado a la morena.
"Verás.. es que.." Abre la boca tomando el helado que Lena le ofrece y se relame los labios antes de continuar. "Es divertido cuando empiezan con sus teorías de amantes o parejas que no existen, pero no sé si sería igual si las teorías fueran acerca de ti."
"Me explicas." Le pide con curiosidad.
"Siempre los dejo hablar, pero si mañana dicen que tengo algo con Lena Katina, no podría negarte."
"Puedes no responder como haces siempre."
"No dejaría que digan cosas que no.. creo que terminaría diciendo las cosas como son."
"Supongo que es normal.. aunque no quisiera que mis padres.."
"Ni yo.. a decir verdad hay cosas que nunca había pensado.. y no es que me quiera esconder, pero esto que tenemos, es nuestro, sincero, real.. no sé si quiero que la gente hable de lo nuestro, con verdades o inventos."
"No puedes evitar que lo hagan." Comenta en un susurro mientras se acerca una cucharada de helado a los labios, tomándolo acto seguido. "De todos modos, ahora estarán muy enfocados en ti y Anatoli."
"Algo que tampoco me agrada.. no lo pasé tan bien cuando lo mencionaron en la entrevista." Comenta sincera.
"¿Y eso? Siempre te dio igual."
"Pero antes solo era yo.. estaba sola y no había alguien que pudiera salir herida."
"¿Crees que me importa lo que dicen?"
"Tú misma dijiste que algunos de los chismes parecían reales." Contrarresta la morena dejando a un lado la tarrina de helado vacía.
"Confío en ti.. y te creo lo suficientemente sincera como para terminar una relación antes de empezar otra o sentir una atracción.. lo que sea. Y si hay algo que tú no sabes.. es mentir, eres demasiado sincera y eso me agrada, lo sabes." Responde con calma, de forma sincera.
"De todos modos, no me gustaría que algo de lo que digan te dañe." Responde con una suave sonrisa que no puede ocultar por las palabras de la pelirroja.
"No pienses en eso ahora.. y diré que no me agrada que te griten tantas cosas cuando cantas.. o que te llamen Juls." Murmura con un forzado y leve puchero.
"¿Katina celosa?" Inquiere alzando una ceja con diversión.
"No son celos.. solo que no me gusta."
"Son celos.. infundados, pero celos en definitiva. Que te quede claro, solo te quiero a ti, y Anatoli sabe algo de lo que siento por ti.. no lo había mencionado porque no tenía importancia."
"Eres demasiado buena." Murmura con un ligero rubor en las mejillas, sintiendo cada vez con más fuerza que no merecía a esa mujer.
"No creas." Deja un beso en la mejilla de la pecosa para luego levantarse a apagar la luz, quedando encendida solo la del velador, y se vuelve a meter en la cama, cubriendo su cuerpo con la sábana, observando el rostro de Lena bajo la tenue luz, para continuar hablando hasta que el cansancio puede con ellas sumiéndose en un profundo sueño.
El domingo transcurre relativamente tranquilo, los chicos disfrutan de las instalaciones del yate, tomando sol y también nadando cuando el capitán ancla la embarcación por la tarde; aunque varios curiosos que navegaban se percatan de la presencia de Julia y Anatoli, intentando tomar algunas capturas fotográficas, los chicos intentan no darle demasiada importancia, en parte ya acostumbrados a que esas cosas pasen, claro que les resultaba un poco frustrante, pero era algo que no podían evitar y los guardaespaldas estaban siempre cerca, atentos por cualquier incidente que pudiera ocurrir. Por la noche cenan en la cubierta, disfrutando de la tranquilidad del clima que la noche de Ibiza les regalaba, sin que falte la bebida, música, conversaciones entre todos y bromas, la verdad era que todo el grupo se llevaba bastante bien, aunque Katya tenía algunas miradas recelosas para Julia y Anatoli cuando estaban cerca, pero en ningún momento se habían quedado a solas a diferencia de Lena que en varias ocasiones desapareció con Julia, aunque no lo hacían por más de cinco minutos y nadie más que Katya y Nastia parecían haberlo notado, al menos nadie dijo nada. Cuando la cena termina, los primeros en retirarse a descansar son Nastia y Majail, seguidos por Julia; el resto de los chicos se queda bebiendo cerveza contando a Anatoli y las hermanas Katina algunas de las anécdotas de la banda. Cuando Katya decide ir a dormir, Lena la acompaña, aunque ella va al camarote de la morena, entrando con cautela ya que pasaron cerca de dos horas desde que Julia se fue a recostar, pero al entrar la encuentra despierta, no tarda en recostarse con ella, una breve conversación, los besos y caricias que nunca estaban ajenos a ellas y la pecosa se queda dormida entre los brazos de Julia, quien vela su sueño por algunas horas, sin lograr dormir, se sentía inquieta y los pensamientos no la abandonaban, sabía que debía hablar con Lena de lo que pasó la noche anterior y las veces anteriores ya que no era la primer vez, no quería sentir que de alguna forma la presionaba a nada ya que no era su intención; la deseaba claro que si, pero no deseaba lastimarla en ningún aspecto.. con tanto que hablaban siempre, nunca lo habían hecho sobre la sexualidad y a decir verdad, Lena era bastante reservada a cerca de su vida sentimental, la única pareja que le conocía o de quien oyó hablar era Luka y de pronto esas palabras que el chico dijo y hasta el momento no prestó atención, ese "Ten cuidado con ella.. se cansará de ti como de todos, jugará, te dejará con las ganas.. cuando se aburra te cambiará por otro u otra como hizo conmigo..." se infiltra en sus pensamientos, sin embargo sacude la cabeza sin querer darle una importancia que no merecía, Lena no estaba jugando con ella, la pecosa le dejó en claro la noche anterior que también la deseaba, de eso no tenía dudas. ¿Por qué él le había dicho eso? Un pesado suspiro escapa de sus labios, se sentía demasiado inquieta y no quería perturbar el sueño de Lena, por lo que deshace el abrazo y sale del camarote sin hacer ruido; en su paso por la sala agarra un cigarro que no tarda en encender dándole una larga calada, toma un cenicero y sale hacia la cubierta, no tenía idea de que hora era, seguramente bastante tarde ya que todos se habían ido a dormir, bueno salvo los guardaespaldas o dos de ellos a los que no tardó en notar, pero ellos mantienen la distancia con respecto a ella, algo que agradece internamente mientras se sienta en una de las reposeras que allí había, sosteniendo con una mano el cigarro, con la otra el cenicero.
"Pensé que habías dejado ese vicio."
El rostro de la morena se gira al oír la voz de Anatoli y encoge los hombros en respuesta una vez que lo ve sentándose en la reposera seguida a la de ella.
"Bonita noche." Comenta el chico luego de un breve silencio que sabía se extendería por mucho si no tomaba la palabra.
"Cierto." Responde escuetamente luego de expulsar el humo de la última calada que dio al cigarro.
"Te hacía durmiendo. ¿Qué te desvela?"
"Nada, solo desperté con ganas de fumar.. y bueno, aquí estoy." Miente mientras apaga el cigarro, dejando el cenicero a un lado.
"Hay cosas que no cambian, nunca aprenderás a mentir.. pero vale, no tienes que hablar de ello si no quieres." Repone posando su negra mirada sobre la azul de Julia.
"Lena se puso algo celosa porque me llamaste Juls." Comenta sin más con una suave sonrisa.
"Lo siento, no era mi intención.. bueno aunque ahora si me queda claro que lo de ustedes marcha bien.. Entonces si hablaste con ella." Razona sin apartar la mirada de la morena.
"Descuida, no es nada.. Y si, lo hice el mismo día que volví a Moscú, pero me tuvo diez largos días en ascuas.. pero todo marcha bien, es mi novia." Responde sin poder evitar que una ancha sonrisa se dibuje en sus labios.
"Se nota que se quieren.. aunque dudé de que fuera amistad o algo más.. se muestran bastante discretas."
"Lo llevamos con calma y ella aún intenta descubrirse, aclarar lo que siente."
"¿Y tú que piensas?"
"Me quiere y con eso me alcanza.. a veces pienso que todo podría ser más sencillo, pero merece la pena, pasar por todo para poder tenerla a mi lado.. y si no resultara.. no me arrepiento de nada, solo quisiera conservar su amistad." Concluye liberando un suave suspiro.
"Es una chica afortunada, espero que sea lista y no te deje ir."
"No sé si soy lista o no, pero no está en mis planes dejarla ir."
La voz de la pelirroja logra sobresaltar a los jóvenes que no tardan en girar la cabeza en busca de la portadora de aquella suave y dulce voz.
"Me parece bien, hacen linda pareja.. Julia te quiere mucho."
"Te quedas corto con eso." Repone la morena poniéndose de pie.
"Gracias Anatoli." Le sonríe de forma suave. "¿Qué haces aquí? Hace frío." Comenta ofreciendo a la morena una fina manta, similar a la que ella tenía envuelta al cuerpo.
"Las dejo chicas, que tengan buena noche." El joven se pone de pie dejando un beso en la mejilla de Lena y abraza a la morena, alzando unos centímetros del suelo como siempre solía hacer mientras ella intentaba arroparse con la manta que Lena le dio a pesar de no tener frío, unos flashes los ponen alerta al igual que a los guardaespaldas.
"Es mejor que entren." Murmura uno de los hombres robustos acercándose a ellos.
Los chicos tras divisar la pequeña embarcación que estaba a una distancia prudente de ellos caminan hacia los camarotes despidiéndose una vez más, con cierto fastidio por parte de Julia por lo ocurrido, imaginando que harían un gran circo de toda la situación, Anatoli le dijo que él hablaría y desmentiría todo, claro sin involucrar a Lena en todo el asunto, pero eso no lograba que Julia estuviera tranquila, quizás estaba exagerando un poco, siempre había sido muy relajada con el tema, pero ahora que Lena era su novia le debía respeto y no iba a permitir que los medios dijeran cosas que no eran, y claro, sentía temor de dejar en evidencia la relación que tenía con la pelirroja y que ella terminara por alejarse, peor aún, que sus padres las separaran o la pusieran en su contra.
"No respondiste mi pregunta." Murmura la pelirroja reclamando su atención mientras se meten en la cama.
"Quería fumar. ¿Y tú?"
"Desperté y no estabas. Hacía mucho que no fumabas."
"Iba a volver pronto, pero Anatoli me encontró y bueno, nos quedamos hablando. Tampoco es algo que haga muy seguido, solo a veces." Responde acomodándose de lado frente a la pelirroja, posa una mano debajo de la almohada sin quitar la mirada de la contraria.
"Tampoco puedes dormir.. ¿Qué pasa Jul?" Interroga posando una mano en la mejilla de ella, dejando pequeñas y suaves caricias.
"Tengo muchas cosas en la cabeza, debe ser eso." Responde sincera con una débil sonrisa.
"¿Lo de anoche tiene que ver?" Inquiere acercándose un poco más a ella, buscando su mirada con la propia. "Tomaré eso como un si." Expresa luego de varios segundos de silencio en los que se sostienen la mirada.
"No es lo que piensas." Susurra rodeando la cintura de Lena con el brazo.
"Yo creo que si, no estás enojada.. es preocupación ¿Cierto?" Interroga lo más calma que le es posible, sabía que debía hablar con Julia, aunque siempre pensó que ese tema no volvería a tocarlo nunca.. era algo que formaba parte del pasado, pero la morena parecía destruir el muro que construyó en torno a ese tema y sabía que merecía saberlo aunque no tuviera idea de como lo tomaría o afectaría la relación que tenían.. nada tenía porque cambiar ¿O Si?
"No es enojo, no podría enojarme por eso.. pero no sé que es.. quizás solo la necesidad de hablar.. quiero decir, siempre hablamos de todo, pero no de eso, simplemente pasa y pienso que todo va a estar bien, que llegará el momento adecuado.. pero no sé nada de ti al respecto, tampoco tú de mi."
"Bueno.. no me resulta fácil hablar del tema." Responde sincera en un hilo de voz.
"¿Confías en mi?"
"Más de lo que te puedas imaginar." Responde con absoluta seguridad, arrebatando una sonrisa a la morena.
"Hablaremos entonces, no tiene que ser ahora.. cuando estés lista." Acaricia la mejilla de la pecosa, ahora sabiendo que podrían hablar en algún momento, intentando como siempre ser comprensiva con ella, sin apresurarla, dándole tiempo y espacio.
"Quiero hacerlo ahora, solo apaga la luz y no me sueltes." Le pide aferrándose al menudo cuerpo de la morena, escondiendo el rostro en su cuello, algo que llama la atención de Julia y la preocupa.
"Len, de verdad, no tiene que ser ahora si no quieres o sientes." Susurra bajito sobre su oído.
"Por favor Jul."
"Vale, no te suelto." Murmura buscando a tientas la tecla del velador para apagar la luz, abrazando la cintura de ella nuevamente, deslizando la mano por su espalda de forma suave.
"No soy virgen.." Confiesa con la respiración un tanto agitada. "Tampoco tiene que ver contigo.. con que seas mujer.. no es nada de eso." Le asegura notando como su cuerpo comienza a temblar un poco, algo que Julia no pasa por alto, aumentando su preocupación a cada segundo por lo que Lena estaba por revelar, por lo que había pasado para que su cuerpo reaccionara de esa forma, para que se sintiera así, y llorara sobre su cuello mientras intentaba hablar. Los brazos de Julia la sostienen con más fuerza sin dejar de acariciar su espalda mientras deja un beso en el cabello pelirrojo de su novia. "Abusaron de mi Jul." Confiesa finalmente rompiendo en llanto sobre el bronceado cuello de la ojiazul a quien parecía se le desgarraba el corazón al conocer el por qué de que le resultara tan difícil entregarse a ella, que su cuerpo temblara sin poder olvidar aquel hecho que le había arrebatado su pureza. El cuerpo de Julia tiembla a la par del de su novia mientras las lagrimas brotan de sus ojos, recorriendo sus mejillas para terminar sobre la almohada, sintiendo la humedad en su cuello por el llanto de Lena. Quería ser fuerte para ella, poder sostenerla.. reconfortarla de la forma que fuera, pero el dolor de la pelirroja se hacía propio en ese momento, claro que no había pasado por lo mismo que ella, pero en su cabeza no podía encajar como alguien había dañado de esa forma a la mujer que amaba, por quien daría la vida si fuera necesario, sin dudar. Ambas lloran por largos minutos aferradas al cuerpo de la otra, sintiendo sus cuerpos temblar hasta que las lagrimas parecen agotarse, una de las manos de Julia acaricia el rojizo cabello de Lena mientras intenta respirar con normalidad; sentía a su pecosa tan indefensa en ese momento, ella misma parecía destrozada, nunca se le había pasado por la cabeza que Lena pasara por esa situación tan traumática. "Estaba en una fiesta, ebria.. un chico se acercó, bebimos unos tragos más.. y se ofreció a llevarme a una habitación para que descanse.. Anna.. no sé.. estaba con un chico y acepté que él me acompañe, parecía tan amable. Me ayudó a recostar, me quedé dormida en nada, pero desperté sintiendo dolores.. estaba abusando de mi y no pude hacer nada. No le conté a nadie, fui al médico para hacerme un control porque no sabía si él era sano, no sabía nada de él... y me derivaron a una psicóloga, pero nadie más sabe.. solo tú.." Le cuenta entre sollozos, era la primer vez que hablaba con alguien de su entorno de aquel tema, ni siquiera sabía como había podido hacerlo, pero de alguna forma prefería que así fuera, como si contarlo de golpe la ayudara a purgarse de lo que le había tocado vivir, sabía ahora que no era culpa de ella, que no lo había provocado y que nadie tenía derecho a tal acto contra su voluntad. Muchos meses de terapia le habían llevado poder comprenderlo, pero aún se sentía sucia, indigna de esa mujer que la sostenía entre sus brazos de forma protectora.
"No puedo hacer nada para cambiar lo que pasó, pero no dejaré que nadie vuelva a hacerte daño. No pienso soltarte.. y nada cambia lo que siento por ti, eres una mujer increíble, hermosa, fuerte, inteligente, dulce.. y podría pasar la noche entera enumerando tus virtudes. Eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, en la vida.. te amo tanto mi pecosa hermosa." Susurra buscando la mano de ella a tientas para entrelazar sus dedos con los propios mientras deja pequeños y suaves besos en su mejilla, cabello y hombro, como si con ellos pudiera borrar el daño que le habían hecho, sabía que no era posible, pero no dejaría de hacerlo porque simplemente la amaba.
Los ojos de la morena permanecen abiertos toda la noche, se queda velando el sueño de su amada cuando finalmente el cansancio por el llanto la vence, sabía que nada sería fácil, pero como bien le había dicho horas atrás a Anatoli, todo el esfuerzo merecía la pena, Lena lo valía, no importaba lo que se viniera, lo que tuviera que luchar por ella, aunque claro que ahora sentía temor por lastimarla, la sentía tan frágil y vulnerable, esa sensación de tener que protegerla.. pero en realidad era muy fuerte, todo lo había soportado y pasado sola, pero ya no sería así.
Por la mañana los rostros de las chicas guardaban las secuelas del llanto y el dolor por el que ambas atravesaban, aunque no les fue dificil ocultar sus ojos detrás de anteojos de sol, pero el ánimo de ambas no era el mejor, aún así se mantenían juntas, más unidas que antes podría decirse aunque guardaban las distancias ante la presencia de sus amigos y demás personas que se cruzaban en su camino de retorno. Julia habló con Boris a primer hora de la mañana para que reforzara la seguridad, quería un retorno tranquilo, sabía que no sería posible por las fotos que les tomaron en la madrugada con Anatoli, pero al menos estaban más resguardadas del asecho de la prensa. Anatoli los acompañó al aeropuerto para despedirse de los chicos, notando el cambio de ánimos de Julia y Lena, aunque claro que no sabía a que se debía, la morena le aseguró que las cosas entre ellas estaban bien y así era, solo pasaban un momento difícil que estaba segura superarían juntas. Como bien había imaginado, la prensa estaba detrás de ellos, pero la seguridad contratada por el manager los mantuvo a resguardo hasta que abordaron el avión privado que tras cuatro horas de viaje aterriza en Moscú, donde una vez más la prensa y guardaespaldas esperaban por ellos.. era agotador, necesitaban un respiro que no sabía si tendrían, pero no se dejaría vencer. Luego de dejar a Katya en la mansión Katin, Lena y Julia son transportadas al apartamento de la pelirroja, por suerte habían logrado evadir a los periodistas que estaban ahora agolpados en casa de Julia, por lo que el arribo al apartamento de Lena es bastante tranquilo.. solo estaban ellas, apoyándose como siempre.