Rose in chains
Es hora de romper las cadenas. ¡Llega el próximo fenómeno de romantasy! Las fuerzas oscuras han vencido y el héroe destinado a salvarles ha muerto. La guerra entre Eversun y Bomard ha terminado. Briony Rosewood, princesa de Eversun, es capturada, despojada de su magia y subastada en Bomard al mejor postor: Toven Hearst. A pesar de los horrores de su nueva realidad, la familia Hearst esconde secretos que hacen creer a Briony que no todo está perdido. ¿Y si su enemigo es su única esperanza? Una princesa en peligro. Una pasión que desafía las reglas. Una rebelión latente.
" A Briony le pareció extraño no sentir la muerte de su hermano. El crujido de la barrera protectora evaporándose le vibró en las costillas, y notó la roca bajo los dedos al agarrarse con fuerza al alféizar y mirar lo que quedaba del país de Evermore; pero no sintió nada en el alma cuando Rory murió. Como su melliza, había tirado del hilo que corría entre ellos muchas veces: cuando estaba herido, cuando necesitaba ayuda. Briony buscó ese hilo, tratando de encontrar la vena de magia reservada solo para Rory en su pecho. Pero solo obtuvo un silencio oscuro como respuesta. Pensó en que tampoco tuvo ninguna premonición cuando cayó su padre hace cuatro años, y su madre ya había muerto cuando le sacaron a Briony. Pero cuando se levantó el polvo como una nube en una tarde de verano a menos de un kilómetro, y la calma que las había rodeado a ella y a Cordelia se derrumbó en un caos estrepitoso, Briony supo que Rory estaba muerto. La barrera protectora alrededor del castillo había caído. Estaba muerto. Pero su alma no se había partido en dos. Briony observó a la luna apartarse del sol, poniendo fin al eclipse tan rápido como empezó. «Qué extraño», pensó ensimismada. —No... —susurró Cordelia. Briony miró a la derecha y vio a su amiga con los dedos pálidos, casi traslúcidos, contra los labios. El viento le sopló el pelo cobrizo a Cordelia sobre los ojos, como si pretendiera protegerla de esa visión. Al otro lado de Cordelia, Anna dio un paso adelante hacia el borde del balcón como si estuviera en trance, con la boca abierta. El sol se reflejaba en la insignia de la rosa morada de su armadura. Briony volvió a mirar la nube de polvo y ceniza que subía cada vez más para tapar el baile entre la luna y el sol. Vio el reflejo por la izquierda, en el agua del lago. La última dragona batió sus extensas alas y se apartó de la carnicería humana en el campo de batalla, de vuelta al norte. —Quedaos aquí —dijo Anna, corriendo hacia las escaleras del balcón. Pero cambió de opinión y se dio la vuelta—. No... deberíais entrar. Buscad un lugar seguro y esperad. Briony se quedó mirándola. Cordelia se ahogó con un sollozo. Anna miró hacia atrás, y Briony percibió la mente de su guardia rotando con planes y estrategias. Se suponía que Anna debía quedarse a su lado; la acogió siendo un bebé y le prometió a su padre que daría su vida por Briony. Antes de pensarlo demasiado, Anna se apresuró escaleras abajo. Briony le dio la espalda a la nube de polvo, preguntándose si en su interior habría partes de su hermano. Su hermano, el que supuestamente iba a acabar con esta guerra. Su hermano, el presagiado. "










