#TBT Mi primera experiencia en una despedida de soltera (Junggesellenabschied)
Sábado 13 de julio de 2019, despedida de soltera de una de las personas más allegadas que he tenido en estos lares. Mi primera vez en varios aspectos: primera experiencia en una despedida de soltera, primera vez siendo parte de una despedida de soltera “a la alemana” y primera vez que jugué minigolf 3D. Aquí narro el transcurso de la jornada.
Como primer punto de la jornada teníamos que recoger a la homenajeada. Ella no tenía idea sobre los asistentes (yo fui parte de la sorpresa, no me esperaba) así como tampoco conocía el plan del día. Todas estabamos uniformadas, con una camiseta roja intensa estampada con un corazón de Lebkuchen/ pan de jengibre con las palabras Brautmädels (chichas de la novia). Como preparativos a la despedida cada una tenía que estampar en casa, tipo DIY su camiseta. Al momento del encuentro todas tenían el corazón en la parte frontal y yo era la única que la tenía atrás. Sin más ni más, la giré para concordar con la comitiva.
Para complementar perfectamente con el grupo se dio a la novia un delantal rojo de panadera con el mismo corazón estampado y la palabra Braut (novia). En el jardín calentamos motores, brindamos, tomamos la foto de inicio y luego ¡empezamos la travesía!
El novio de la madrina nos llevó en una van bien dotada de bebidas. Era el momento llevar provisiones para el camino. Nos bajamos en Wickede para tomar el tren hacia Willingen. En tierras germanas es costumbre que la novia venda algo, abrazos, besos, shots, poemas... En este caso vendió Lebkuchenherzen (corazones de Lebkuchen) durante el camino. Además de comerciar, recargamos energías con mecato que las demás llevaban para compartir. Siempre me llama la atención que las verduras en un compartir están presentes, y obviamente en este caso no era la excepción. En la foto se aprecia el plato lleno de verduras frescas para picar.
En este mismo tren nos encontramos con otra despedida de soltero, en este caso, un grupo de hombres que también iba hacia Willingen. Ellos no vendían nada, su objetivo principal era beber... Eso si, el homenajeado llevaba un vistoso traje de cerveza.
Ya en nuestro destino la primera parada fue a minigolf 3D. Es una experiencia divertida y sideral que vale totalmente la pena. Aquí algunas fotos del campo y del grupo.
La segunda parada fue un restaurante típico alemán para recargar energías. Típico y todo, pero casi siempre ofrecen hamburguesas. Y eso fue lo que comí. La tercera y última parada fue ¡¡¡ f i e s t a !!! Bailar, bailar, bailar al son de Schlager, Hip hop y algo de reggaeton. Fuimos recogidas a las 2 am en la misma van por el novio de la madrina, es decir el padrino de los novios, y una hora después estabamos en el mismo lugar donde iniciamos el viaje, Sönnern.
De toda esta despedida de soltera “a la germana” lo más curioso para mí y que no viví en Colombia (tal vez porque nunca habia asistido a una) es la venta de algo ( corazones de Lebkuchen o shots de alcohol o besos/abrazos) por parte de la homenajeada. Es algo jocoso que incluso en ese momento de festividad total, también el aspecto económico salga a relucir. Creo que cuando llegue mi momento de despedir mi soltería preferiría un fin de semana de spa.












