El Día de Acción de Gracias es una de las celebraciones más importantes en Estados Unidos y se festeja anualmente el cuarto jueves de noviembre con la intención de dar gracias por lo que se tiene. El origen de esta celebración, de acuerdo con History Channel, se remonta a 1621, cuando los ingleses recién llegados a Plymouth, hoy Massachusetts, y los indios Wampanoag que ahí radicaban, se reunieron para celebrar por la cosecha del otoño. En su momento, comenzó como un día de dar gracias a Dios por la bendición de la cosecha y del año anterior. ¡Tremendo motivo de celebración! Y aunque agradecer no debe ser cuestión de solo un día, sino que deber ser un hábito en nuestra vida, nuestro lenguaje natural y una actitud constante, también es verdad que si se encuentran razones para celebrar tantas cosas en el año, el agradecimiento debería ser una de ellas, para mi de las principales. Así que aunque hoy no sea un día festivo donde vives, aunque no haya pavo y decoración en casa, ES EL DÍA PERFECTO PARA AGRADECER. Aparta un momento de tu día y da gracias a Dios por cada cosa y por todo. Detente a meditar en la bondad del cielo sobre ti y los tuyos, ten en cuenta los detalles y tanto que dejamos pasar desapercibido, haz una pausa y reconoce a Dios en medio de todo. Da gracias, muchas gracias. Te aseguro que hay muchos motivos para hacerlo. Pues sí, lo bueno se debe imitar y el día de acción de gracias es una de las mejores costumbres que he conocido. Es más, yo hoy me uno a ella y doy gracias por muchas razones y en especial por este lindo espacio llamado #JuntoAPao, doy gracias por ti que lees, por acompañarme en esta aventura tan espectacular que nació en el momento que menos esperaba, agradezco porque a pesar de todo y tanto, aquí estamos. ¡Gracias! (La imagen tiene un pequeño error, la cita es 1 de Crónicas 16:34) https://www.instagram.com/p/CID4x3QlPZq/?igshid=lo69k3uyfu24










