Wickity - Consuelo
CW: Male lactation
Por ser el nuevo de la manada, Quackity tenía suerte de tener cierta cercanía con el omega jefe, ósea Willy. Cuando llegó fue recibido con mucha calidez y se le permitió acercarse al omega jefe, al igual que se le daba preferencia al estar con él.
Willy al ser el omega jefe de la manada, tenía de trabajo cuidar a los otros, ver como se encontraban, si era el caso: consolarlos. Entre muchas otras cosas que llegaba a no hacer Willy. ¿Necesitabas algo? Era mejor ir al grano.
La primera vez que Quackity buscó a Willy fue para que lo ayudara a curar una herida que tenía. No esperaba ver como Willy se alzaba la playera de tirantes que traía puesta y dejaba al desnudo uno de sus pectorales. Y mucho menos esperaba ver como el albino tomaba entre sus dedos su pezón y lo apretaba hasta que salieran pequeñas gotas de leche. Leche del omega jefe.
Quackity alguna vez había escuchado de las propiedades curativas que tenía la leche del omega jefe de la manada, que era capaz de curar todo mal físico y emocional. Creyó que era un mito hasta que posó sus labios en la protuberancia de la teta de Willy después de que este le dijera: Adelante; y succionó.
Era deliciosa, un sabor algo dulce y tenía una textura suave y nada pesada. Se sentía de nuevo como un cachorro. Así estuvo por un largo rato, chupando y succionando. Willy se mostraba indolente, como si ya estuviera acostumbrado a que personas adultas estuvieran pegados a sus tetas chupando su leche sin parar.
Quackity comprendió que así sería ahora que estaba en la manada, podría contar con Willy si deseaba un poco de consuelo. Y así fue, en este día de elecciones, día fatídico para sus sueños y aspiraciones.
Después de las elecciones, tenía un gran dolor de ser traicionado por quien creía podía siempre confiar, Luzu. Sentía como su corazón se estrujaba y rabia y frustración llenaban cada parte de su cuerpo. No se dio cuenta en que momento había llegado a parar a la casa de Willy.
No escuchó lo que decía el omega, tan solo se enfocó en conseguir lo que buscaba. Despojo de su prenda al omega, y atacó con sus labios la protuberancia regordeta de la teta de Willy, y succionó, y así estuvo hasta que sintió en su lengua la leche que tanto ansiaba.
Gruñó por lo bajo cuando bebió de ella, sintiendo como aquellos pensamientos se iban disipando. Sintió una caricia en su cabello, debió suponer que se trataba de Willy.
— Usualmente pides permiso — escuchó encima suyo —, y también usualmente no muerdes — a pesar de esas palabras, Willy no lo alejaba y seguía acariciando su cabeza como si lo alentara a seguir.
Fue en ese instante que Quackity se rompió. Lágrimas caían por su mejillas, llenas de impotencia y sabor a traición, pero se rehusaba a soltar el pezon de entre sus labios. Se pegó más al cuerpo voluminoso del omega, buscando consuelo de su sentir, y agradecía que Willy se lo estaba dando. Nuevamente se sentía como todo un cachorro que estaba haciendo un berrinche, pero al menos se sentía seguro entre los brazos de Willy.









