El silencio le resultaba odioso pero no encontraba el modo de romperlo sin que se tornara incómodo después. Dejó sobre la mesa del centro su celular, subiendo los pies al sofá para abrazar sus rodillas y centrar su atención en Tristán.
--Y...¿qué tal el trabajo? Dijiste que habías tenido problemas con el tipo que instaló las luces y que no quedaban claros con las cuentas...Uhm... ¿Lo resolviste? Ya no me contaste nada.
@frammande












