Ya no puedo. Estoy cansada y creo que eso te lo he dicho varias veces.
Sé que quizás esto, como la mayoría de lo que trate de mí, lo ignores pero ya no puedo ni quiero quedarme callada y tampoco puedo seguir sugar-coating it y quizás ni deba decirlo.
Ya no soy la misma después de ti y no en el mejor sentido. Me lastimaste, me traicionaste, me deshiciste... y sé que se te olvida cómo pasó.
Primero me atrapaste, me envolviste y me mostraste una versión de cariño que jamás creí conocer. Pude bajar mi escudo y dejarme cuidar, podía dormir contigo y sin despertarme. Después, un día; sin tentarte dos segundos el corazón me lastimaste, me traicionaste, me deshiciste.
Ojalá me hubiera ido esa noche que me dijiste "ayúdame" cuando ella, como de costumbre, tocaba a tu puerta.
¿Recuerdas que me dijiste que cuando dije "hay hombres que fingen amor por sexo" te resonó mucho? Lo eres, eres uno de ellos, por eso te alejaste a partir de ahí.
Me creaste ansiedades que no tenía y tampoco te interesa remediar aunque sea un poco de ello. A veces siento que cuando te las expreso, me juzgas
Esas ansiedades son lo que me han traído jodida, me he percatado rogándote, sobrepensando «¿qué me faltó, que hice mal, que tiene ella que yo no, qué dije, qué no hice, por qué no me quiere, por qué no le intereso, por qué no soy suficiente, es porqué no tengo especialidad, es porqué vivía con mi madre, es esta misma ansiedad lo que lo alejó, por qué si me dijo que pensó una vida conmigo me engañó y me dejó, de verdad lo controlé? Llevas una vida peleando contra el control de tu familia y estás repitiendo lo mismo»
Recuerdo que alguna vez te pregunté porqué siempre accedías a ella y me dijiste «me conoce» y me percato que jamás me diste la oportunidad de conocerte ni de acercarme. Simplemente no hay espacio para mí en tu vida... de ninguna forma.
Y estoy cansada de leerte escudarte con un «te ofrezco paz» cuando no lo tengo. Estoy cansada de pedirte que me ayudes y no lo hagas, eso una vez más es muestra que yo no te intereso.
En fin, me sigue deshaciendo reconocer que te mostré mi versión más vulnerable y ahora no sé cómo recuperarme. El propósito de todo esto es que sepas lo destruida que estoy, que no fuiste inocuo y que envidio la forma en que me soltaste.
Gracias por el tiempo que sí elegiste regalarme, ahí sí tuve paz y lo disfruté como nunca he disfrutado a alguien. Aún recuerdo con mucho cariño nuestra primer cita, ha sido la mejor que he tenido.
Lamento mucho lo que sea en lo que haya fallado, no fui consciente de ello. De verdad lo que sea; mi control, mi apego, mi intensidad, mis achaques, algún reclamo, incluso esto, si te incomode, si te presioné, lo que sea... lo siento.
Obvio espero algo de tí; una disculpa, un "también lo disfruté", un "gracias", un "todo va a estar bien"... pero eso es parte de lo malo, espero algo que no recibiré.
Once again, ayúdame bloqueándome, por favor, porqué inevitablemente regresaré a tí (cosa que también me duele) y porqué seguirá destruyéndome ver que te llegan los mensajes y eliges ignorarlos.
Ojalá ya no encontremos el camino de regreso a esto... sobre todo yo.