Un nuevo mar
Tengo tiempo queriendo escribir, pero no he podido hacerlo; no encontraba el lugar. De pronto recordé que existe este rincón, donde nadie capaz de descubrirme me lee.
Estoy decidida a escribir más, a soltar cada sentimiento, sin importar que suene coherente. Solo dejarlo ir.
Quiero escribirte sobre alguien que no existía en mi universo, pero que estoy segura llegó para darme una gran lección. Su nombre se complementa con las olas del mar y, ahora que lo pienso, puede llegar a ser tan agresiva y peligrosa como ellas, o tan pacífica, hermosa y terapéutica; pero también guarda algo de misterio, como si en su profundidad existiera algo más que no todos pueden ver, e incluso todo al mismo tiempo.
No la esperaba, no la busqué. Un día, como si nada, apareció. Me causaba curiosidad tanta sobriedad: siempre tan seria, tan inmersa en su mundo. A veces parecía estar perdida, pero si le preguntabas algo te hacía sentir como si el perdido fueras tú.
Me gustaría contarte más de este mar, pero la inspiración llega y se va, tal como sus olas. Hasta este momento no sé si estoy nadando, flotando o dejándome llevar. Estoy decidida a navegar un poco más, a sumergirme incluso sabiendo que me puede ahogar.










