sus dígitos se mueven sobre la tapa de la botella, intenta mantener liquido seguro y vigilado, más su mirada se distrae en maestros que se mueven entre alumnos y ligeras carcajadas que se pierden en escena. no ve aquello como una conmemoración, sino más bien un juego de máscaras. su mano libre toma un mechón de pelo rebelde que cae por su mejilla, buscando como devolverlo a su lugar, cuando arriba figura masculina. ‘ es agua, nada más, ¿me la sostendrías? ’ ofrece plástico, no hay confianza plena en el eutteum, no obstante, sí en título que porta. al menos, anhela pensar que aún existe decencia recorriendo los pasillos de la institución. ‘ necesito acomodarme el cabello ’ explica, es innecesario, no obstante, es aquella necesidad de romper cual fuese el pensamiento que circulase en erróneo sendero.