Bueno, bueno, bueno (cuidado, hay spoilers)
Bueno, bueno, bueno, BUENO. Aún no he hecho un review sobre películas y dramas coreanos, está pendiente. Las primeras me vuelven loca y las segundas me sacan de quicio, siempre lo he dicho y siempre lo diré.
SIN EMBARGO, hoy tengo que comentar esto, porque es importante que en el Internet quede constancia de mi opinión y mi INDIGNACIÓN. Sí cari. Hoy he visto la segunda temporada de Love Alarm.
Pasemos al confesionario.
Los dramas son parte imprescindible de cualquier persona que estudie coreano. Te guste o no, tarde o temprano acabas viendo alguno. Y es que, la verdad, son muy útiles. Pero claro, ponte a analizar su argumento, esas sobreactuaciones, esos clichés... Muy indigesto. Ni con un almax, vamos.
SIN EMBARGO, hay dos doramas que me marcaron a fuego. No me preguntes porqué chiqui, misterios. Uno fue 'Romance is a Bonus Book' y el otro 'Love Alarm'.
Sí, lo digo. FAN.
Song Kang me dejó trastornada. Pero, ¿y a quién no, a ver? Soy una víctima más. No sólo es un cañonazo, es que me parece un actor maravilloso.
El caso es que estaba esperando (con ganas, lo admito) la segunda temporada de 'Love Alarm' pensando que igual la Kim Jojo salía del empanamiento supremo que lleva encima durante toda la primera temporada y espabilaba.
OJO - SPOILER
...
Pues no.
Terrible. He sentido como mi corazón se partía en dos. Vamos a ver, sé que son guionistas pero ¿es que no tienen sentimientos? ¿De qué infierno han salido? Lamentable segunda temporada. Lo peor es que amenazan con una tercera.
En fin, me quedo con lo mejor y es que Song Kang está impecable. Pronto estrena drama, Navillera, que por supuesto voy a ver. Otro kdrama que protagoniza es Sweet Home, del que hablaré otro día y que recomiendo, porque sí, hay que ver dramas. Hay que ver chavalitxs en uniforme, besos sin lengua y madres desquiciadas. Nos encantan esos resbalones increíbles, los CEO's de multinacionales con 23 años, la policía inepta que siempre llega tarde y esas tiritas que curan cualquier paliza. Que viva el soju, la barbacoa y el norebang. Que viva el amor, vaya.







