🔻 Oráculo de la Raíz
No corro.
El tiempo se inclina ante mí como un árbol viejo,
sus hojas me susurran que toda espera germina.
Mis pasos pesan con propósito,
cada huella es una promesa que la tierra recuerda.
No hay pérdida: sólo madurez en lo invisible.
Guardo mi fuego detrás del silencio,
mi sombra es aliada, mi secreto es escudo.
El mundo no me roba, yo decido qué entrego.
Soy raíz que no teme al invierno,
mi cuerpo es territorio sagrado,
mi espíritu, piedra que no se quiebra.
Turmalina, hermana de mi centro,
guía mi fuerza hacia abajo,
donde el miedo se disuelve en confianza.
Yo sostengo.
Yo florezco en mi propio ritmo.
Yo soy el trono del Rey de Oros,
la semilla que no se apura,
el poder que no se disfraza.












