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LOS HOMBRES DEL REY
Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres... Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. S. Marcos 1:17, 20 RVR1960 Jesús predica en Galilea, y hace el anuncio de que el Reino de Dios se ha acercado, que es necesario arrepentirse y creer en este anuncio. Muchos le han oído, seguramente entre los que oyeron están la gran masa de pescadores en ese lugar, y Jesús va a la región del mar de Galilea y ahí ve a unos pescadores: Simón y Andrés, Jacobo y Juan, al primero Jesús le apodó Pedro (piedra, roca) y a los últimos dos, los boanerges (hijos del trueno). A ellos Jesús les está llamando para una labor muy importante: hacer que hombres y mujeres escuchen y reconozcan al Rey. Esta tarea es muy semejante a la del pescador, el pescador sale al mar confiando en encontrar los peces necesarios para hacer su negocio. También a estos hombres Jesús los llamaba a confiar en que encontrarían a los que Él ya tiene predestinados. El pescador toma la red y la arroja en el mar para obtener del mar su sotén. Así, estos hombres habrían de hacer la proclamación del Reino abierta a todos, recibiendo el fruto de su labor: hombres y mujeres que amen a su Rey!! Cristo les dijo: les haré pescadores de hombres... y lo cumplió. No dijo, se convertirán en pescadores de hombres, más bien, los haré. La obra sería suya y cada momento Él nos guiará para cumplir su voluntad como pescadores de hombres. Ellos no pusieron la vista en el gran negocio que tenían o en las oportunidades de crecimiento posible (los hijos de zebedeo heredarían el negocio de su Padre), más bien siguieron el llamado del Señor. Cuando Él nos llama nuestro deber es responder en amor. Porque si Él llama, Él sostendrá. Que el Señor nos ayude a redescubrir para cada uno de nosotros el llamado de Dios en nuestra vida y oficio: Proclamar que Cristo es el Rey. El Reino se ha acercado. Vuelvan a leer Marcos 1, que mañana aún veremos acerca de este capítulo: Las señales del Reino.