📝 { hableme de algún bandio broski 🌚 }
Send a 📝 and I’ll introduce you to one of my OCs!
Esta cosita adorable, se hace llamar Ellie Paige, y es conocida como la Bruja Mélusine. Proviene de una familia de magos y hechiceros de renombre, pero fue la única que manifestó afinidad por el lado oscuro de la magia. Al saber de esto, fue aislada de todo contacto con el mundo exterior, puesto que el miedo de perder su poder de su familia era más fuerte que el amor por su hija. Ellie sabía esto, ya que desde pequeña fue educada y entrenada para servir como una hechicera al servicio de “Su Majestad”, y por supuesto, ¿qué pensaría ese tipo de su familia al descubrir que una de sus futuras subordinadas estaba “rota”? ¡Sería su ruina!
La magia negra, al alimentarse de emociones negativas, le quitó a Ellie su tristeza, su desesperación y su dolor. Carcomió cada emoción negativa de su ser como la gangrena, y su poder incrementó con el paso del tiempo y con cada emoción que llegara a experimentar la hechicera en su desarrollo, a tal punto de necesitar quitarle la parte buena de sus sentimientos, y con esto, se empezó a romper de verdad.
Era un día soleado de primavera; perfecto podría decirse, y también perfecto para escapar de su prisión y así asesinar a cada una de las personas que habitaban su hogar. Se sintió normal para Ellie, la calidez de la sangre ajena entre sus manos sólo provocó que su sentido de la moral desapareciese por completo, y al haber probado el dulce sabor de arrebatar vida, pudo mantenerse en pie. Al matar, la magia parásita que habita su cuerpo se come la esencia de vida de sus víctimas, impidiendo así que Ellie se deteriore por dentro y obviamente, que pierda la vida. Este descubrimiento hizo que la bruja decidiera una forma creativa de hacer desaparecer cuerpos y partes desmembradas de los pobres encuincles que decidía asesinar, y esta era cocinarlos. No era algo malo para ella, la sangre coagulada le proporcionaba una buena “masa” para hacer galletas, y la grasa podría usarla para fragantes barras de jabón.
Actualmente, mora en el bosque, aprovechándose de algún aventurero que se ha perdido debido a una mala orientación o indicación. A simple vista se muestra dulce, y siempre tiende su mano hacia los necesitados con una sonrisa en su rostro, ya que su filosofía es siempre despedir a alguien con una sonrisa.
Su gema favorita es el rubí. Le recuerda a su niñez, cuando solía usar una pequeña diadema que representaba a su casa, y también, al hermoso color carmín de la sangre. Gusta de usar esta metáfora para dirigirse a los demás, puesto que el ser humano, al poseer sangre, se convierte en una hermosa mina de rubíes que a ella tanto le fascinan.













