La Fiesta de la Música - Bogotá
Nota hecha por: Las Nicotina
La Fiesta de la Música (Fête de la Musique), evento organizado por la Alianza Francesa e IDARTES, se celebró el día 16 de junio en el centro de Bogotá, específicamente en el Parque de los Periodistas. A las cuatro de la tarde, inició la prueba de sonido, mientras tanto la curiosidad atacaba a las personas que transitaban cerca de la estación de Las Aguas y la impaciencia de algunos de los asistentes se disipaba por los encuentros con amigos, las conversaciones y la cerveza. Hacia las cuatro y media, la presentadora recordó el origen de la Fiesta la Música en Francia, su internacionalización y, por último, su lema para esta edición: “Plus forte la musique” (“Más fuerte la música”). Posteriormente, se dio paso a las presentaciones de bandas colombianas como La Sonidera y The Hall Effect, y de la banda francesa Kid Wise.
La Sonidera, con su denominado Rock raya baldosa, empezaron la fiesta con su mezcla entre funk, electrónica y música colombiana, de la cual destacan los ritmos caribeños. La fiesta con La Sonidera permitió que los asistentes se prepararan para disfrutar de la tarde, para ponerse en modo festejo, pues, con su buena energía, lograron paulatinamente que el público bailara y se entusiasmara. ¡Qué rico!
Durante los quince minutos de intermedio, los asistentes no dejábamos de hablar, otros solo buscaban sus acompañantes y otros comían y bebían, todo con el fin de olvidar el frío y la corta espera. Cuando la banda francesa Kid Wise subió al escenario móvil, atacó el ansia, aumentó el interés y, por consiguiente, la expectativa. Sus sintetizadores, su violín, sus guitarras distorsionadas, su bajo, su batería y la voz de Charnet se enlazan de una forma armoniosa y destructiva, que se hace evidente cuando introducen bits electrónicos, esos que nos hacen perder la pena y nos hacen bailar, pero que, a su vez, nos lazan al vacío. Kid Wise nos quería cerca, no solo del escenario, sino de su música. Lo logró, nos enganchó con la primera canción y nos hizo bailar y saltar con su set-list.
Después de otro intermedio (este más nostálgico) se presentó The Hall effect con canciones de su último disco Elemental I. Su presentación nos puso a bailar, pero esta vez al ritmo rocanrrolero. Los solos de guitarra y el ritmo de la batería encajaban con los movimientos del público. Los asistentes cada vez se acercaban más al escenario, deseando dejarlo todo en la ‘pista de baile’ que se iba creando. Todo incitaba al desorden, lo cual se vio reflejado en el pogo que se intentaba armar hasta con las canciones más suaves, pero que, al final, pudo alcanzar su clímax.
La Fiesta de la Música nos dejó con ganas de una sola cosa, de escuchar música mucho más fuerte.













