La brújula
"La segunda escala, a la derecha. Todo recto y sin mirar atrás"
Así rezaba la inscripción del colgante que sostenía entre sus manos. Parecía una dirección extraída del mapa de un tesoro, o del mismo cuento de Peter Pan. Una metáfora con unas indicaciones que alentaban a descubrir el destino que guardaban.
El problema estaba en desconocer dónde se iniciaba la trayectoria de aquella dirección, cuál era la segunda escala y en qué momento había que girar a la derecha.
- ¿Carmen Baroja?
Se incorporó ante la apelación que le correspondía y escondió el colgante mientras accedía a la consulta. Quizás se había obsesionado demasiado con aquella escritura, quizás solo eran unas letras que sonaban bien cuando eran leídas.
O quizás no.
Quizás sirviera para atesorar el pasado. Quizás era una brújula que señalaba lo que verdaderamente importaba.










