La Protesta #4 by @5rabbitbrewery release party is next Friday. Money raised will benefit @theyoungcenter. The Young Center is an organization doing amazing work advocating for kids in an immigration system that is not designed to treat them as children. We’ll have some limited edition #riso prints as well. Keep the kids, deport the racists! #LaProtesta #ChingaTuPelo #ElMaligno https://www.instagram.com/p/BsjKrjGHBf6/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1rea3sfsa121j
Was going through possible samples for #FRESHROASTED and rediscovered this uptempo Latin Soul jam. "Free" by trumpeter / singer Tony Pabon and his La Protesta orchestra. So instead of being fodder for the producer battle, this one's going in the crates for tomorrow's 'Happy Ending' after work affair at Untitled. Nothing but Funk & Soul 45s. #tonypabon #laprotesta #ricorecords #latinsoul
Perú 1537, Ciudad de Buenos Aires. Antes: Redacción del diario anarquista La Protesta.
Participaron: Laura Lina, Felipe Rubio Morales y Martín Seijo
NOTA DE VOZ 1
MARTÍN: Sábado 11 de octubre de 2014. Son las tres menos diez de la tarde. Acabo de pasar por Plaza Constitución. Están arreglando la Plaza. Y me acabo de dar cuenta que ya no está la estatua de Juan Bautista Alberdi, el autor de Las Bases. Tampoco debe estar la estatua en honor a Juan José Castelli. Del autor de Las Bases solo quedó la base, el pedestal de un monumento bastante grande que le hacía sombra a Castelli. Ahora no están ninguno de los dos. ¿Me preguntó dónde estarán esas estatuas, si las habrán trasladado, o estarán apiladas en algún depósito? Estuvimos mucho tiempo discutiendo sobre el destino de la estatua de Cristóbal Colón. Mientras tanto, parece que nos quitaron a Castelli y a Alberdi. La Plaza va a estar mejor. Eso al menos promocionan los carteles muy al estilo Andy Warhol, que nos hablan de un antes y nos prometen un después. Estoy llegando a la calle Perú al 1500, donde funcionaba la redacción del diario La Protesta, un diario anarquista. No sé con qué me voy a encontrar. Quizá con nada. Quizá no haya nada. Quizá ya no quede ningún vestigio de lo que fue. También pienso en un antes y en un después. Pienso en mi antes, en mi ahora y en mi después. Por suerte, el clima acompaña. Y dos compañeros de la maestría me avisaron que están en camino. Uno es Felipe. La otra compañera es Laura. Ya falta poco, estoy llegando. Hoy a la mañana tenía expectativas. Ahora ya no las tengo. Y empiezo a tener un poco de temor. Me pregunto: ¿qué estoy haciendo? ¿Qué estoy haciendo caminando por estas cuadras, llegando a la bocacalle de Brasil y Perú? ¿Qué estoy haciendo acá? ¿Qué estoy buscando? ¿Me estoy buscando? ¿Busco? ¿Espero? ¿Encuentro? Me encantaría ser anarquista pero soy incapaz, soy incapaz de serlo. Entonces, hago esto. En principio vamos a definirlo como una especie de consuelo. Una panadería. Chacabuco y Brasil. La panadería se llama “De antaño”. Un nombre muy adecuado. En la vidriera veo algún que otro vigilante, alguna bola de fraile, seguramente también algún suspiro de monja, algún sacramento. Recuerdo la anécdota que leí en un libro de Christian Ferrer, Cabezas de tormentas. La comida como un arma política. Como una ironía que estalla en el estómago, que entra por los ojos, que conquista el gusto. No estaban errados los anarquistas. Esa era una buena táctica. Nos quedaron los nombres. Nos quedó el hábito. Eso es una huella de la historia. Algo que está latente, que palpita, y que en algún momento deja de ser historia y vuelve a ser presente. Doblé por Perú, me equivoqué de camino, fui para donde baja la numeración. En fin, es en la otra cuadra. Veremos qué me depara la deriva.
NOTA DE VOZ 2
MARTÍN: Grabando, grabando. Bueno, segunda nota de voz del día. Estoy acá acompañado de Laura y de Felipe. Son las 16.05. Estuvimos en Perú 1537. Por lo que averiguamos con los vecinos que estaban enfrente arreglando un auto aparentemente hay una persona que vive ahí, que tiene un loft. De repente, salió alguien de uno de los pisos de arriba, del 1535. Le preguntamos, le mostramos el ejemplar de La Protesta que habíamos impreso. Y bueno, empezamos a hablar, se llama Ricardo, es estilista profesional, tiene una peluquería acá en Cochabamba, nos dio su tarjeta, empezamos a hablar. Nos recomendó hablar con Agustín, un señor de unos ochenta y pico de años.
LAURA: Nos contó un secreto polémico, por lo menos, polémico.
MARTÍN: Aparentemente, en la misma cuadra, en la misma mano, unas casas antes de llegar al 1537, funcionó algo relacionado con Alemania, la sede de la embajada o algo parecido, y se cuenta en el barrio, el mito urbano es que antes o después de la Segunda Guerra Mundial estuvo en esa casa, muy bonita por cierto la casa…
LAURA: Una arquitectura imponente.
MARTÍN: Estuvo Adolf Hitler.
LAURA: O Juan Carlos Adolf.
MARTÍN: No sabemos.
LAURA: O Adolfo.
MARTÍN: Aparentemente de esta historia está al tanto Agustín que es una persona de unos ochenta años que también parece que es una persona medio filonazi, que vive con su mujer, también de la misma edad.
FELIPE: Adolf Hipler.
MARTÍN: Nos recomendaron no molestarlos ahora porque estamos en horario de siesta. Pero al parecer Agustín es la llave que tendríamos que tomar para abrir la historia del lugar y conocer más qué había en Perú 1537, anque también en este inmueble germano que parece que tenía una historia atrás. Ahora estamos haciendo una recorrida por otras cuadras, cruzamos ya una avenida, estamos en Perú 1362, la sede del Club Atlético San Telmo, que fue fundado en 1904, con lo cual por ahí también tenemos una historia o información. La mayoría de los edificios son de época. Es un barrio bastante característico, histórico. Convive también con algunos edificios un poco más modernos. Ricardo desconocía que allí funcionaron los talleres y la redacción del diario La Protesta. Nos pusimos a hablar un poco de anarquismo. Como ejemplo de anarquismo puso a la banda Los auténticos decadentes porque él tiene entendido que los integrantes se reparten todo el dinero en partes iguales. A Ricardo eso le parecía muy anarquista. Acá Laura tiene otra versión.
LAURA: Hay una versión de que uno de sus miembros no pagaría la cuota alimentaria de su niña.
MARTÍN: Quedamos en volver. Hacerle una entrevista a Ricardo y por supuesto a Agustín que nos parece que es...
LAURA: La punta de un gran iceberg.
MARTÍN: Y Ricardo nos prometió hacer un corte anarquista en su salón unisex de la calle Cochabamba. Por ahora esta es la situación. La verdad que no tenía expectativa de encontrar algo y gracias al apoyo de los compañeros vinimos y nos llevamos algunas historias y rumores bastante interesantes. Si es cierto que Hitler estuvo acá, sería un golazo. Tocamos la puerta del edificio donde aparentemente estuvo, pero no nos atendieron. Le preguntamos a Ricardo si había visto en algún pasillo o en algún recodo o en algún lugar del inmueble, alguna seña o huella que le recordara al anarquismo. Ricardo tiene una cámara de fotos y está muy interesado en la historia de San Telmo. Era la persona que nos teníamos que encontrar. Claramente era la persona con la que nos teníamos que encontrar.
LAURA: Al principio dudó de nuestras intenciones.
MARTÍN: Pero después entró en confianza y nos dio toda esta información. Yo creo que hoy cuando vuelva del trabajo va a empezar a mirar el lugar donde vive de otra manera. A lo mejor tenemos alguna sorpresa cuando nos pongamos en contacto nuevamente.
LAURA: La letra A.
MARTÍN: También había una letra A de anarquismo en una pared. Le sacamos fotos.
LAURA: Llegando a Caseros.
MARTÍN: Era en protesta por un desalojo. Estamos caminando por Perú. Ya pasamos…
LAURA: San Juan.
MARTÍN: Vamos a sacar unas fotos y después nos vamos a ir a donde funcionaron los Talleres Metalúrgicos Vasena. ¿Algo para decir?
LAURA: Te agradecemos que nos hayas invitado a formar parte de la investigación.
MARTÍN: Muchas gracias a ustedes porque está bueno estar acompañado si no uno se siente medio raro haciendo estas cosas.
NOTA DE VOZ 3
MARTÍN: Llegamos con Laura y Felipe a la Plaza Martín Fierro.
LAURA: ¿Cómo nos llamamos entre nosotros?
MARTÍN: Camaradas, camaradas de la pandilla ácrata. Acá en la Plaza Martín Fierro. Ni bien entramos hay un cartel informativo sobre los sucesos de la Semana Trágica que colocó una asociación vecinal en el 2006. Y después caminando hacia adentro, vimos un busto que nos parecía que era de un personaje anarquista, hasta que unos metros más cerca nos dimos cuenta que era de José Hernández porque claro la plaza se llama Martín Fierro. Seguimos caminando, subimos una loma y más cerca de la autopista ahí está el muro de los lamentos anarquistas que es una vieja pared de ladrillos que según la placa que colocó en el año ´99 la Legislatura porteña, es un resto de lo que quedó de las instalaciones de los Talleres Vasena. Y mientras investigábamos y nos sacábamos fotos en el lugar, que está bastante señalizado como que acá pasó algo, pero no se explica mucho qué, una pareja que estaba cerca empezó a hablar sobre lo que estábamos haciendo. Laura estuvo muy atenta, escuchó que el hombre le contaba la historia a la mujer. Entonces nos acercamos. Empezamos a hablar. Se trata de Alejandro, docente de teatro en el conurbano bonaerense. Empezamos a dialogar sobre el anarquismo. Primero sobre los hechos, sobre lo que él sabía que había pasado ahí. Y luego… Ah, del otro lado del cartel que mencioné al principio de esta nota de voz tiene como una especie de cuadro que ahora vamos a fotografiar que dice: “Plaza Mártires de la Semana Trágica. 3 de febrero 1919-2014.
LAURA: Con tipografía…
MARTÍN: Hay también un sticker de Altamira. O sea que la plaza tiene dos nombres, en realidad. Es la única plaza que tiene dos nombres. El nombre oficial y el nombre ácrata. Con Alejandro estuvimos hablando y debatiendo sobre anarquismo. Él puso como ejemplo a los pueblos originarios, habló de los jesuitas…
LAURA: Lo dijo como una salvedad. Obviamente sacando la cuestión religiosa, había algo en la manera de relacionarse que le parecía como anarco.
MARTÍN: Yo le pregunté por su relación con los alumnos. Si él consideraba que se podía establecer una relación pedagógica anarquista. Me dijo que… Utilizaba mucho la palabra cómo era…
LAURA: Clivaje.
MARTÍN: Defina, Felipe, clivaje.
FELIPE: No sé.
LAURA: Del barco, ¿no?
MARTÍN: Pienso que era una cosa así como que iban y venían. Yo lo entendí así. Como que era bastante anarquista la situación de dar clases de teatro a chicos del conurbano bonaerense. Como que era un quilombo, básicamente. Pero que él había logrado tener unas experiencias que podrían definirse como anarquistas. Aunque siempre vinculado a lo caótico lo anarquista.
LAURA: Sí.
MARTÍN: Por un lado, definía que el anarquismo era el estado ideal.
LAURA: Y Martín Seijo esbozó una sonrisa importante cuando dijo eso Alejandro.
FELIPE: Y tenía esperanza de llegar a eso.
MARTÍN: Que vamos camino a eso. Su mujer, Eleonora, psicóloga, lo primero que dijo fue: “La ley, la ley”. Como buena psicóloga…
LAURA: Salió Lacan.
MARTÍN: Salió Lacan a full. Dijo que no, que era muy lindo pero que le parecía algo imposible. Les leí algunos conceptos o principios anarquistas. Ella asumía que estaba dominada por la computadora, por ejemplo. Él no, él dijo que no.
LAURA: Y ella asintió que no.
MARTÍN: Era verdad. El testimonio era bastante sincero, ¿no? Y el de ella también. Él nos sugirió leer un libro, muy gentilmente nos pasaba información. No me acuerdo alguna otra cosa más…
LAURA: No, eso que contaba de lo que le pasaba en Capital, de la señalización de ciertos lugares, que era privativo de acá de Capital.
MARTÍN: Es algo que estábamos hablando, el tema del lado b, el lado b de los recuerdos, el lado b de la historia, de todo. Como que estamos trabajando un lado b.
LAURA: Hoy fue como un día de recuerdos b. Me parece que la posta de la construcción de la historia es siempre la b.
MARTÍN: Podríamos decir… una definición, no sé si estarán de acuerdo, ¿el rol del performer es reconstruir el lado b de la historia?
LAURA: O por lo menos… no sé si reconstruir porque en reconstruir generás algo estático. Por lo menos…
MARTÍN: Presentarlo.
LAURA: Presentarlo.
MARTÍN: Ahí está. No representarlo sino presentarlo.
LAURA: Exacto. Performearlo.
MARTÍN: Bueno, hacia ahí vamos, al lado b de las cosas. O el lado oscuro también podríamos decir.
LAURA: The dark…
MARTÍN: The dark side of the moon.
LAURA: Of the performance.
MARTÍN: Hasta aquí la deriva. Agradezco a mis compañeros de la pandilla. Hemos sacado fotos, hemos recogido testimonios, así que bastante productivo. Y bueno, además, sabemos donde estuvo Hitler.
LAURA: Sí, ese es el recuerdo c, diríamos. El contra recuerdo.
FELIPE: Yo soy como el nerd de la pandilla. Voy a googlear lo de Hitler.
MARTÍN: Cada uno tiene un rol, es verdad. Bueno, vamos encontrando roles. ¿Quién viene ahí?
LAURA: Bueno, viene Rasputín.
FELIPE: Un anárquico de la moda.
MARTÍN: Esto de salir con las gafas del performer, encontrás cada cosa, ¿no? Bueno, cosas que vamos viendo. Yo me voy atrás de Rasputín que quizá sabe algo sobre el anarquismo.