La torre Eiffel es uno de los monumentos más importantes que la humanidad ha construido. Su valor patrimonial para la nación francesa lo dota de atractivo para los millones de personas que cada año visitan el país.
La torre Eiffel fue construida entre los años 1887 y 1889 con el objetivo de celebrar la Feria Mundial que conmemoraba los 100 años de la Revolución Francesa. Fue abierta a los visitantes finalmente el 6 de mayo de 1889.
Gustave Eiffel fue quien diseñó el modelo de la torre. Cuando fue iniciada su construcción muchos parisinos, en especial los artistas, no gustaron del proyecto y protestaron en su contra. Para la crítica, la torre no sería más que un desacierto arquitectónico. Sin embargo, una vez construida, la obra se convirtió en el más aceptado patrimonio de los galos.
Esta torre fue hecha de hierro y pesa más de siete mil toneladas. Cada siete años es aplicada una capa de pintura de un peso de 40 toneladas para evitar la oxidación. La construcción tiene una altura total de 300 metros y una escalera con 1.666 escalones. Está equipada también con los elevadores originales, pero automatizados, que llevan a los visitantes desde la base hasta la cima.
En el tope de la torre hay una vista panorámica de la ciudad. Los visitantes, muchas veces, pueden sentir el movimiento de la torre a causa del aire. Sin embargo, esto no repercute en ningún peligro.
Según la historia, la torre tenía la visión de ser demolida para el año de 1909. Pero gracias a las antenas telegráficas que fueron instaladas y que servían para la comunicación de ese entonces, se evitó el desmonte. De ahí en adelante, la obra hace parte del sistema de comunicación francesa, pues allí tienen parte antenas de radio y televisión nacional.
En sí, la torre Eiffel es considerada el símbolo de Paris y el monumento más reconocido en toda europa. Es declarado arquitectónicamente como una pieza maestra. Hacia el año 2000 cerca de 200 millones de personas ya la ha habían visitado desde 1889. Y para incrementar el atractivo, hace más de una década fue instalado un sistema de iluminación nocturna para el disfrute de parisinos y visitantes.
El costo actual del ingreso a la torre varía dependiendo de la edad y la condición fìsica. Para el caso de personas adultas, el ascenso de la base hasta la cima tiene una tarifa de 15,50 euros, siendo esta la más costosa. Si eres joven solo pagarías un poco más de 13 euros. Y si eres niño, tu costo sería de 11 euros.