Título
Luego de mi examen de grado, me levanté de la silla, cerré el notebook. Estaba sola en el departamento. Él y yo ya habíamos comenzado a vivir juntos, así que me dió el espacio de sentirme cómoda para tener la reunión, mientras él salía a pasear a la perrita. Lloré, eso fue lo primero que hice. Sentía gran frustración y mucha impotencia. Más allá de la forma en que se dió todo, gran estrés, la falta de comunicación, los profesores que me tocaron como evaluadores, la manera en que me trataron, las risas burlonas, la morada bajo el hombro incluso por webcam, todo aquello no se comparaba a lo mucho que me dolían los años perdidos. No me encontré a mi misma frente al “4,5”, sino que me vi ante mis expectativas de como pensaba que ese momento se podría dar. O más bien la satisfacción que podría tener en el pecho al dar por cerrado ese capítulo tan largo en mi vida. Pensé en como todo ese tiempo se ligaba a un plan, no me sentía segura de haber estado comprometida con ese plan desde el comienzo. Sentí que gaste años de mi para un propósito que no sabía si realmente quería. Esa fue la peor de las sensaciones. Muchas veces antes había decidido por mi misma, un montón de cosas, de las cuales la mayoría no salían como me lo esperaba, incluso generaban desgaste, daño, dolor y cicatrices. Pero como otras cosas, en particular la manera en que veo mis tatuajes, son mi decisión y por muy feos que me parezcan algunos, son míos y sé en que momento surgieron como una idea, como un plan. Pero haber llegado aquí parecía lejos de mi. Me tomó tiempo recordar las buenas instancias dentro de ese periodo. Lo destacable. Lo que me hizo conectar conmigo. Los niños y niñas, las personas, mis intereses, mis pasiones, mis visiones y las metas que pude proponerme y cumplir. Crecí ciertamente en varios aspectos. Crecí y pude verme a mi misma teniendo un lugar para una comunidad y más aún para un par de existencias. Si bien por corto tiempo, el estar ahí me daba la sensación de que parte de eso es mi labor, es lo que me gusta, escuchar, comprender, ayudar a buscar la solución, ayudar a encontrar sanacion, ayudar a verse a si mismo, así como quisiera yo verme en muchas ocasiones. Si no fuera por esas personas que amablemente se cruzaron en mi camino, sentiría total vacío en relación a estos 5 años. Me lleno de una emoción negativa esa hora y esas personas. Me ha tomado un año completo verlo y poder escribir sobre eso. Al rató decidí hacer lo que sé y tengo seguridad de que me sale bien. Saqué una fuente, le dejé caer un par de claras de huevos y me preparé los hot-cakes más hermosos y sabrosos que he comido. No pude tomar la foto, me los comí llorando.














