En la mente de un creyente cristiano como yo - creyente mediocre, pero creyente al fin y al cabo - pasan pensamientos como: oh, el infierno quizás es como esta chimenea, y es posible que los infiernados sean como estos leños húmedos, que babean su humedad, su rabia, su ira, su dolor mientras el fuego los carboniza lentamente ...
Es posible, sólo posible, que a pesar de ser creyente, termine en el infierno, salivando todos mis pecados...
















