**A ustedes que les gusta el catastrofismo**
Todo apocalipsis comienza donde siempre
a los más débiles y más nobles
llenos de tierra y trabajo
los primeros en irse y los últimos en resistir
que ganas de enfundarme aquella bandera negra suya
sacar mi propio trío de patas
un buen par de élitros y volar
en pos del polen de la resistencia
casi que unirme a vuestra orgánica sindical
más allá de todo límite sapiens
coleccionar fragmentos y crujidos es lo único que puedo hacer
como cualquier otro profeta de lo imposible
caben todas esas promesas proyectos y amenazas
que he llevado a rastras por la larga playa del realismo
son años de circo y aún no puedo con la precariedad democrática
y aún no puedo más que taparme los ojos
ante la oscuridad del progreso
aún no puedo alcanzar el agua que me quite
la hediondez a desesperanza
El apocalipsis viene aferrado a corbatas y tacones
como cualquier otro parásito
y los bichos están obligados como siempre al trabajo sucio
atados a la decepción que sale de nuestras bocas y poemas
ya puedo oler el humo ya puedo
sentir la palpitación de cada mordida
llegado el momento harán salchichas
con mis carnes pútridas y muertas
y con la del político carroñero en campaña
y con la del ciudadano idólatra de su miedo
y con la de todos los diablos conocidos y por conocer
y con la del dios capital de bendición fallida
No te creas tan importante
tú también caerás como sobras
y como sobras de lo que sobra
da igual la mano con la que te sobas lo absurdo
izquierda y derecha carcomidas
como si habitáramos el carnaval de lo improbable
o la fiesta del fin del ciclo
en el padrón poco y nada hay
que pueda devenir en compost
solo resta aguardar la ayuda del próximo meteorito
y creer ciegamente en el reinicio de los tiempos
con los insectos en la vanguardia.■