enfrenta culpas al encontrar su reflejo en los orbes masculinos, excusas y disculpas; lamento no haber sido suficiente, minsu. entre sus labios se mueve una sonrisa tenue, mientras ofrece plato de comida al menor. ‘ ¿quieres que te dé en la boca, acaso? ’ interroga, curiosa y divertida, inventa un clásico enojo que no existe y tras su discurso se esconde la verdad de sus emociones. aquellos que se fecundan en sus entrañas. ‘ porque ya estás grande, minsu ’ reprocha, con ceño fruncido y aquella curvatura constante vuelve a apoderarse de sus fauces. ( @leemsun )









