Amanecer
la ultima vez que te bese no lo hice tan fuerte pues tu alma seguía pegada a ti, se que no te bese tan fuerte porque no tenia la energía para romperte la mirada con amor, se que no te bese tan fuerte porque me estaba despidiendo, porque me terminaste, porque no tenia la energía que querías, se que no te bese tan fuerte porque mis labios aun me duelen de no hacerlo. nos subimos al carro y el viaje duro mas que lo nuestro, ninguna palabra atacaba mis oídos, ya habías dicho adiós, el viaje fue formalidad, un gesto de preocupación de alguien que no sentía mas que miedo y terror, angustia y sufrimiento, te deje en la casa, con ganas de decirte te quiero, cuanto te quiero, con la suficiente fuerza para decir, intentemos-lo... pero me terminaste sin decir mucho mas que todo. me pediste imposibles... y quizá también yo debí pedírtelos para inclinar la balanza, para dejar de ser tan permisivo, para reclamar mas respeto del que me tengo, para llorar menos en la noche. volteo a ese dia, y ahora siento que fui apático, pero tu fuiste cruel, matando al muerto.
llego el amanecer, ahora se que me merezco mas, hasta el punto de pedirte que mejoraras por mi, hasta el punto de reclamarte. se que merezco mas, porque lo que te di, fue lo que apenas vi, y entiendo que no puedas darme un poco de vida cuando la tuya no te pertenece. Merezco el amanecer, merezco sonreír, merezco mirarme y ver a una persona bella, porque lo soy. Nos hicimos daño... pero yo te lo permití. nos rompimos los huesos de la cabeza, porque yo lo permití. te alejaste, no volviste, no me amabas y yo lo permití.












