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he sentido un poco mal en los últimos días porque no tengo estudiado español como debaría estar estudiando. es verdad que son mis vacaciones, pero sé que muchas personas de mi clase están en un nível más avanzado q yo. solo estoy escribiendo eso aquí porque tumblr tiene esa vibra de casa vacia, de priv de twitter, no tengo tanta verguenza de que lean las cosas q escribo (ni mis errores)
Sentado aquí, una libreta en la mano, intentado a estudiar. Quiero aprender alemán. Quiero aprender checo. Quiero aprender búlgaro. Y no sé como empezar. Estoy frustrado. Estoy intentado crear un plan, pero no sé que mi estrategia es bien. Bueno... tiempo para estudiar.
*En clases de español para extranjeros.*
YO: Y díganme, ¿por qué quieren aprender español?
ALUMNA JAPONESA 🇯🇵: Mi empresa requiere que lo aprenda para poder trabajar en las sucursales que tenemos aquí.
YO: Oh, eso suena muy interesante.
ALUMNA ESTADOUNIDENSE 🇺🇸: Porque quiero aprender más de mis raíces. Mis padres son mexicanos que residen en Estados Unidos, pero nunca me enseñaron español para que no sufriera bullying en mi barrio.
YO: Lamento que fuera así, pero al aprender español verás que tus raíces son mucho más interesantes de lo que aparentan.
ALUMNO FRANCÉS 🇫🇷: Porque quiero darle una sorpresa a mi esposa mexicana. No se esperará que un día llegue yo hablándole en español. Creo que sería una bonita sorpresa.
YO: Ow, eso es muy tierno de tu parte.
ALUMNO ALEMÁN 🇩🇪: Porque me encantaría aprender más sobre las culturas latinoamericanas. Desde niño me sentí atraído hacia ellas por su manera tan alegre de vivir la vida. Me gustaría convertirme en parte de ellas.
YO: Y no te arrepentirás.
ALUMNO INGLÉS 🏴: Porque quiero ver "Shrek" en español.
*Todos lo miran confundidos.*
ALUMNO INGLÉS 🏴: Dicen que es mucho más chistosa en español latino, y yo soy muy fan de esa película, así que...
*El alumno inglés se encoge de hombros.*
*Yo doy un paso hacia adelante y le tiendo mi mano para que la estreche.*
YO: Ese es el propósito más noble que he escuchado en todos mis años de enseñanza de la lengua española. Me comprometo a que aprendas español perfectamente para que puedas cumplir tan puro objetivo.
Oré en Lenguas
Me sirvo a relatar mi experiencia de cuando oré en lenguas, porque pienso que puede servir para esclarecer un tema que en cierto modo está envuelto en misterio y en confusión, o al menos para que sirva de referencia o ejemplo.
No pretendo decir que mi experiencia es la norma con la que la manifestación del don de lenguas debe presentarse en todos los creyentes, pues soy consciente de la multiforme gracia de Dios.
Pasó que una noche terminé de recibir un ataque espiritual muy fuerte. Ya venía siendo atacado durante las últimas semanas, de varias formas, pero particularmente era atacado con un gran dolor en el corazón acompañado de angustia y desesperación. Pero el dolor que sentía no era un dolor físico, sino un dolor emocional. El mismo dolor que se siente cuando pierdes a un ser querido. Ese dolor. Y una noche fue tan grande, que me sentía morir. De hecho, esa terrible sensación había llegado al punto de manifestarse físicamente. Una franja de dolor me recorría desde el cuello, hasta las costillas, obviamente pasando por el corazón.
Yo tenía la inmensa necesidad de orar a Dios, pero no de manera "conversacional". No tenía la entereza necesaria para simplemente hablar con Él o para reprender enemigos espirituales. Solo deseaba su precencia en mí, y que su Espíritu Santo se me metiera y que de alguna forma, ya dentro de mí, expulsara el terrible dolor que estaba experimentando.
Así que apliqué la técnica de MEDITAORACIÓN [1]. Solo empecé a repetir mi petición. Y ojo aquí, porque me veo en la obligación de mencionar que eso de las vanas repeticiones solo están mal... si son vanas. O sea, tampoco repetir lo mismo muchas veces necesariamente está mal. Estaría mal si esas repeticiones no tienen intención detrás. Solo piensa en Jesús en el huerto de los olivos, donde repitió exactamente su oración. O cuando el mismo señor, en Lucas 18, instaba a sus discípulos a clamar día y noche.
Así fue qué, en esa noche, estando yo sentado en mi cama, repitiendo mi clamor desesperado, a causa del dolor interno de mi corazón, comencé a escuchar (a manera de pensamiento) palabras y frases extrañas, en algún idioma desconocido para mí; aunque muy similares a las que ya les había escuchado a algunos hermanos. Entonces decidí repetirlas. Y digamos que se me dio mucha facilidad para decirlas y seguir diciéndolas. No tenía que esforzarme en inventar palabras o en pensar cuál seguiría después de cada una. Simplemente, eran alimentadas por mi intención y fluían. Era como si mi intención (y no mis pensamientos) fuera la que estaba hablando. Y mi intención era simplemente apaciguar el dolor. Y sí; a medida que oraba en lenguas, una sensación de confort y calidez, de confianza y de poder, crecía en mi interior y qué, efectivamente, iba remplazando el miedo y dolor antes sentido.
En ningún momento estuve inconsciente, solo intentaba, (conscientemente) no pensar con palabras. De hecho, una vez que el malestar tan insoportable me dejara, cambié mi intención a una actitud de adoración, y para mi sorpresa, las palabras que fluían de mí, cambiaron también. Seguían siendo extrañas y desconocidas, pero diferentes a las que decía cuando buscaba erradicar el malestar. Y Se sentía tan bien que no quería que acabara, entonces cambié mi intención y comencé a dirigir mi alma (y lo digo así porque no sé bien como describirlo, porque no eran mis pensamientos, sino mis intenciones) hacia otros temas y de la misma forma, las palabras raras cambiaban a otras palabras raras, conforme cambiaba de tema.
Y aunque no entendía lo que estaba diciendo, después entendí lo que estaba pasando. Honestamente creo que Dios me mandó esa forma de orar, en un momento en el que realmente lo necesitaba.
1 Corintios 14:4a,14 El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; [...] Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.
[1] Meditaoración:
En realidad, yo ni siquiera había escuchado nunca el concepto. El término lo acuñamos entre los hermanos de nuestra pequeña congre. Surgió gracias a que un "recién convertido" decidió usar sus antiguas técnicas de meditación, en donde ponía la mente en blanco o se concentraba, pero ahora lo hacía buscando sentir "La presencia del Señor". De esta manera, esa persona dice haber tenido algunas experiencias con Dios muy grandes, y las conseguía simplemente deseando sentir a Dios; sin ninguna petición, ni cometario, ni nada. La "meditaoración" también contempla simplemente invocar, imaginar y sentir a Dios llenándote de Él. O algo así. A mí me pareció bueno y creí que era un método válido, como para añadirlo a mi repertorio de "formas de orar". Un método que buscaba, como en otras denominaciones evangélicas, encontrarse con Dios, desde el emocionalismo. Y esto de buscar a Dios emocionalmente, previamente lo tuve que aceptar y reconocer que no necesariamente está mal, porque nuestras emociones también son parte de nosotros. Insisto, crecí en un entorno donde reprobaban el emocionalismo, y romper con esa enseñanza fue parte de mi proceso. Y claro que reconozco que sí hay un aspecto en el que basar la relación con Dios en emociones puede ser perjudicial, pero no es necesariamente siempre malo.
LENGUAS
Trato de encontrar una lengua. Las personas hablamos muchas lenguas distintas: la lengua con la que hablamos a los niños o la lengua que utilizamos para hablar de amor… Y también la que utilizamos para dialogar con nosotros mismos. En la oficina, la calle o al viajar oímos lenguas distintas, no cambian sólo las palabras, es algo más. De hecho, ni siquiera usamos la misma lengua por las mañanas y por las tardes. Y lo que se dice una pareja en la intimidad de la noche no queda registrado en historia alguna, porque sólo tenemos acceso a la historia diurna de los hombres.
Svetlana Alexievich, El fin del homo sovieticus
Fotografias de: Ryoji Iwata