Cada vez que una persona mantiene una situación desafortunada y reacciona ante ella de modo que no devuelve ira por ira, tristeza por tristeza, sino que ofrece compasión y confort donde nadie lo esperaba, reformamos ese hilo de fortaleza en nuestro interior y nos vinculados cada vez más a una vida en estrecha relación con la evolución orgánica del universo. (L/L RESEARCH, 2009, p.12)













