¿Por qué reímos al amar?
Extraña sensación que siento cuando realmente intento sobrepasar lo que algún día se me hizo difícil de creer, aquella cosa que con el tiempo y el miedo se perdió. Pero de alguna manera vuelve a tomar un espacio en mi vida y completa las piezas donde las personas muy pocas veces pueden tomar lugar...
Se siente extraño ver sonreír a alguien, observar el brillo de su mirada y sentirse en calma, porque realmente no sé si lo que siento es paz o es estabilidad emocional. Y no quiero ser dependiente de algo vanal, algo efímero; que el tiempo pueda borrar con facilidad. Quisiera ser dependiente de algo extraordinariamente que con fervor y pasión me haga sentir vivo. Donde todo se pueda estabilizar por aquello que fue más difícil otorgar.
Que difícil es encontrar esa punta del iceberg y mantener ese equilibrio sabiendo que en algún momento podrá quebrar todo, pero ¿Que más le puedes pedir a la vida? Exacto, que más le puedo pedir cuando la sonrisa de esa persona ilumina la mía con tan pocos segundos de está. Una simple caricia o una palabra sería suficiente para alegrar hasta el más oscuros de mis días.
La estabilidad emocional me convierte en un ser noble, pero que más noble si siempre pienso en ti para hacerte reír.
Putopoeta & 𝕷𝖎𝖆𝖌𝖎








