¿Por qué haces eso? vienes, llegas, me besas siempre lo mismo
-15 minutos antes de despertar-
¿Por qué nunca te quedas? siempre intento correr tras de tí hasta que despierto de ese maldito, miserable y consecutivo sueño
Cierro los ojos de nuevo en plena madrugada, como si pudiera negociar seguirte soñando aunque sean unos segundos
-solo quiero seguir recordándote un poco más-
La verdad azota la puerta en la mañana. Todo es mentira. Nunca volviste.
—Román.












