Cuando has conocido un amor como ese, cualquier otro parece una sombra del original.
Saga el infierno de Gabriel, Sylvian Reynard.
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Cuando has conocido un amor como ese, cualquier otro parece una sombra del original.
Saga el infierno de Gabriel, Sylvian Reynard.
Las palabras te pueden acercar a alguien...,aunque sea a miles de kilómetros.
Lo que moja la lluvia, Adriana Abenia.
A mujeres como yo no las conoces, las contraes. Como los matrimonios y las enfermedades y las deudas.
Diablo guardián, Xavier Velasco.
Fue una espera interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte.
El Túnel, Ernesto Sabato.
El suicidio seduce por su facilidad de aniquilación: en un segundo, todo este absurdo universo se derrumba como un gigantesco simulacro, como si la solidez de sus rascacielos, de sus acorazados, de sus tanques, de sus prisiones no fuera más que una fantasmagoría, sin más solidez que los rascacielos, acorazados, tanques y prisiones de una pesadilla.
El Túnel, Ernesto Sabato.
Nada obsesiona más que un buen libro. Nada obsesiona más que saber que entre las manos guardamos una historia única, un verso que nos hizo estremecer y que, quizá, nos cambió para siempre. Dicen por ahí que los buenos libros son aquellos que nos cambian la vida, y que de esos, en realidad, no hay muchos en las bibliotecas. Nosotros, sin embargo, creemos que quienes dicen eso se equivocan, pues estamos seguros de que en cualquier momento podría caer junto a nosotros aquel volumen brillante, aquel cuento o aquel poema que día sí, día también, repiquetea en nuestro corazón como un insistente pajarillo. Nuestra vida puede cambiar todos los días. Nuestra alma puede alimentarse a todas horas. Sabemos que es difícil estar atento, o ser lo suficientemente curioso como para descubrir todas esas palabras de las que hasta hace poco no teníamos ni idea que existían.