Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!— Santiago 4:8
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Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!— Santiago 4:8
No quiero distanciarme pero ya no se como acercarme.
Éramos.. más ardientes que el sol mismo cuando nos encontramos cerca del otro
Así eres tú, digo que te olvido, mientras tu regresas para decirme que no es así. Consigo seguir adelante, y tú vienes a pedirme que me quede. Entre más distancia pongo, más me extrañas, más me quieres, más te aferras. Pero, en el momento en que decido, recordar, querer y regresar, es cuando tu dices que tu y yo, nunca más. Y así te vas, me alejo, te acercas, me acerco y te alejas, una y otra vez...
Me gustaba cuando sabías que no me tenias, hacías lo imposible por estar cerca.
A veces en verdad deseo poder acercarme a las personas y entablar una conversación fluida.
En cambio, me quedo callado mirando a la nada e incomodando a la otra persona.
Puede que la vida se encargue de acercar(nos)te
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan— Hebreos 11:6