Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!— Santiago 4:8

seen from Malaysia
seen from China

seen from Netherlands
seen from United States

seen from United States

seen from Serbia
seen from China
seen from China
seen from Germany
seen from Malaysia
seen from Malaysia
seen from Greece

seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from United Kingdom

seen from Singapore
seen from United States
seen from China
seen from Greece
Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!— Santiago 4:8
No quiero distanciarme pero ya no se como acercarme.
Éramos.. más ardientes que el sol mismo cuando nos encontramos cerca del otro
Así eres tú, digo que te olvido, mientras tu regresas para decirme que no es así. Consigo seguir adelante, y tú vienes a pedirme que me quede. Entre más distancia pongo, más me extrañas, más me quieres, más te aferras. Pero, en el momento en que decido, recordar, querer y regresar, es cuando tu dices que tu y yo, nunca más. Y así te vas, me alejo, te acercas, me acerco y te alejas, una y otra vez...
Me gustaba cuando sabías que no me tenias, hacías lo imposible por estar cerca.
A veces en verdad deseo poder acercarme a las personas y entablar una conversación fluida.
En cambio, me quedo callado mirando a la nada e incomodando a la otra persona.
Puede que la vida se encargue de acercar(nos)te
Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos— Hebreos 4:16