¡No te mueras, eli! - Lorena Amkie

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¡No te mueras, eli! - Lorena Amkie
"—Soy un soñador, tengo tan poca vida real y momentos como este, como el de ahora, los cuento tan raramente que es imposible que no repita estos momentos en sueños. Soñaré con usted toda la noche, toda la semana, el año entero. Seguro que vengo mañana aquí, justo aquí, a este mismo lugar justo a esta hora, y seré feliz recordando el día de ayer."
📖: Noches blancas, Fiódor Dostoyevski.
La predicación de la soberbia.
Giovanni Papini
“Hermanos y hermanas. Vimos en los días precedentes cuál es la forma y gravedad de los siete pecados capitales o pecados mortales. Hoy deseo deciros una verdad que nadie ha dicho hasta ahora al pueblo cristiano. Quiero anunciar, en esta iglesia consagrada a Nuestra Señora de la Humildad, que en realidad de verdad esos siete pecados se reducen a uno solo: el pecado de la soberbia.
"Considerad, por ejemplo, los modos y motivos de la ira. Este horrible pecado no es más que un efecto y un escape de la soberbia. El hombre soberbio no tolera ser contrariado, se siente ofendido por cualquier contraste y hasta por la más justa reprensión; el hombre soberbio siempre quiere vencer y superar a quien considera inferior, y por esto se ve arrastrado a las injurias, a la cólera y la rabia.
"Pensad en otro pecado igualmente odioso y maldito: la envidia. El soberbio no puede concebir que otro hombre tenga cualidades o fortunas de las que él carece; no puede soportar, a causa de su ilusión de que está sobre todos, que otros estén en sitios más elevados que el suyo, que sean más alabados y honrados, que sean más poderosos y ricos. Por tanto la envidia no es más que una consecuencia y manifestación de la so-berbia.
"También se manifiesta claramente la soberbia en el repugnante pecado de la lujuria. El lujurioso es el que quiere someter a su capricho y a su placer al mayor número posible de mujeres dóciles y complacientes. La mujer lujuriosa es la que quiere someter a su carne y a su vanidad al mayor número de hombres robados al derecho o al deseo de otras mujeres. El frenesí de la posesión carnal se funda en la ilusión de una dominación recíproca, o sea, en la libido dominandi que es, a su vez, el verdadero fundamento de la soberbia. Poseer quiere decir ser dueño, o sea, superior; ser amado significa ser preferido a los demás, es decir: ser considerado y adorado como criatura privilegiada. Y todo esto no es otra cosa que manifestación y satisfacción de ciega soberbia.
"Ya es más difícil reconocer a la soberbia en el innoble pecado de la gula. Mas, como de costumbre, también en esto viene en nuestra ayuda la Sagrada Biblia. Cuando la serpiente, símbolo de la soberbia, quiso tentar a Eva, ¿a qué medio recurrió además de mentirosas promesas? Presentó a la mujer una fruta deseable a la vista y dulce para comer. Recordad también que en la última cena Nuestro Señor ofreció pan mojado, es decir, el bocado preferido, al traidor, y esto después de haber dicho que Satanás, o sea, la soberbia, había entrado en Judas.
Por tanto, los que ponen sus delicias en llenar el vientre más allá de lo que se precisa para saciar el hambre, están emparentados con los soberbios; en tan bestial proeza o manía buscan una prueba de su riqueza, de su capacidad o valer, de su arte de engullir y saborear, resumiendo, de su superioridad.
"También la avaricia, hermanos míos, o la voracidad por el dinero y demás bienes terrenos, se halla estrechamente relacionada con el pecado de la soberbia. El hombre avaro desea hacer todo suyo y no ceder a los hermanos ni siquiera una parte minima de su tesoro. Su sueño supremo consiste en llegar a ser el más rico de todos en medio de una turba de pobres, pues sabe que en nuestro mundo idiota y perverso el rico es respetado, es adulado, honrado, implorado y servido como un monarca. Para el avaro la riqueza es antes que nada un medio para saciar su avidez de dominio, su torpe vanidad, su loca soberbia.
"Ahora no nos queda mas que volver nuestra consideración hacia la vergonzosa pereza. Como bien lo pensáis, el perezoso es el ser humano que anhela o pretende vivir a costa del trabajo de los demás, como si tuviera un derecho natural al tributo de seres que le son inferiores, como si el trabajo fuera algo indigno de su orgullosa superioridad; perezoso es el que nada hace y nada emprende para mejorarse a sí mismo, para mejorar su alma y su condición, y en esto fácil es descubrir la implícita persuasión de que ya es perfecto, de que es mejor que quienes están a su alrededor, pero en ésa su loca certeza notáis fácilmente la diabólica afirmación de la omnipresente soberbia.
"Espero haber demostrado, aunque haya hablado brevemente, la verdad de mi aserto: hay un solo pecado en séptuple forma, el homicida y deicida pecado de la soberbia.
"De todo lo que se ha dicho podemos deducir una pavorosa conclusión. Los cristianos son llamados a imitación de Cristo, quien fue, antes que nada, portaestandarte sublime de la humildad: siendo Dios quiso humillarse hasta el punto de encarnarse en figura de hombre en la Tierra. Pero los cristianos, la mayor parte de ellos, son pecadores, y en cuanto tales se cubren con las diversas vestiduras y hábitos de la soberbia, que fue la culpa máxima de Lucifer. Por tanto, dejan de lado la imitación de Cristo para imitar a Satanás. Nosotros, todos nosotros, ostentando el nombre de cristianos somos imitadores del Demonio".
Diciendo esto el predicador apartó el velo que cubría su rostro y pude entrever dos mejillas pálidas, surcadas por gruesas lágrimas. Luego se arrodilló en el piso del púlpito y continuó diciendo:
"En el caso de que yo, al exponeros esta doctrina creída por mí verdadera y nueva, haya caído como sucede a todos en el horrible pecado de la soberbia, aquí postrado pido perdón Cristo, mi Señor y Maestro, y también a vosotros, hermanos y hermanas, que con tanta y tan humilde paciencia me habéis escuchado."
Y es que hay gestos, cariño, que no le cuestan nada a uno, pero para el otro son un mundo. ¿Para qué evitarlos?
-Sastre E.
"El problema es que tratas de reprimirlo, y eso está mal porque reprimir solo sirve para intensificar."
-Damián, Alex Mírez
Dicen que dejar ir a alguien es un acto de amor pero yo solo siento pérdida.
Gallant, V. E. Schwab
~~"Me pregunto si las estrellas 🌟 se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya"~~
☆El Principito☆
>>"Aguanta, aguanta, no tengas miedo...Algún día verás las estrellas"<< (dice una canción) Yo sólo quiero ser una algún día, aunque sea simbólicamente y que alguien al verla piense en mí cada vez que ve una estrella brillante 🌟 y sonría al recordar, los buenos momentos.