¿A quién invitamos? Cómo hacer la lista de invitados sin perder la cabeza
Hacer la lista de invitados parece fácil… pero no lo es. ¿Invitamos a la prima que no vemos desde hace años? ¿A los compañeros de trabajo? ¿Y al jefe? Bienvenidos al arte de invitar… sin ofender. Lo más importante es crear unos filtros o establecer una serie de prioridades para dejar una buena lista de invitados.
El primer filtro suele ser el dinero. Cada invitado cuesta… ¡y no suele ser poco! Así que sí… puede que tengas que dejar fuera a gente a la que querías invitar. Empiezan a caer de la lista los primeros invitados. Lo más difícil de 'borrar' invitados es que ambos estén de acuerdo. ¿De tu familia o de la mía? ¿De tus amigos o de los míos?
Otro filtro importante es ¿quién paga la boda? ¿Tus padres, tus suegros o vosotros mismos? Si pagan los padres o los suegros, entonces hay que prepararse… porque ellos también querrán invitar. Lo que generalmente se conocen como invitados de compromiso.
Buscar un equilibrio, ¿es posible? Intentar equilibrar la balanza de “invitados de la novia” e invitados “invitados del novio” es complicado. ¿Invitar lo mismo por cada lado? Buena idea… pero no siempre es posible. Si uno tiene familia enorme… o vive muy lejos, es normal que la lista no quede 'pareja'. No es lo mismo tener mucha familia que poca. Tampoco es tan fácil que asistan familiares o amigos que vivan lejos o en extranjero.
Los consejos sobre a quién invitar pueden ser bienvenidos siempre que la última palabra la tengan los novios. ¿Por qué? Cuando hay muchos invitados de los padres, puede que la boda sea un gran grupo de desconocidos para los novios. Por lo tanto, al final lo importante es que estén los más cercanos y escogidos por los novios, al menos la mayoría de ellos.














