Comprender que nada es para siempre, que hay personas que llegan y se van, que el amor acaba, que las noches de insomnio llegan, para después ser noches de sueño, que las lágrimas fluyen y después se vuelven risa, que la tristeza no es eterna, ya que después llega la alegría; que siempre hay algo bueno por que vivir, que siempre hay personas a quien amar, que hay amigos y familia que siempre van a estar contigo en las malas épocas y también en las buenas.
Que el aire siempre nos va a acariciar, que no todos los recuerdos son malos, que el sol siempre sale y nos dará su calor, que la lluvia, aunque moje hace que todo renazca, que una sonrisa de corazón y sincera vale más que el oro...
En fin, que todos los días hay motivos para ser feliz sin importar aquel pasado que en algún momento nos dio tristeza.
¡Levántate y da gracias por la maravillosa oportunidad que tienes de vivir un hermoso y bello día más!