Yo quería que alguien me llevara a volar pero descubrí mis propias alas.
Yo quería una luz para mis noches,
pero encendí una luz en mi mirada.
Yo quería que me escribieran poemas
pero descubrí la poesía en mi alma.
Ahora que sé quien soy,
en todas partes la poesía me atrapa.
Poesía es el milagro cotidiano de la mañana,
la sonrisas que encuentro en las calles,
el misterio de la esperanza.
Poesía es un secreto
a punto de revelarse,
más allá de las palabras.
Una tregua con el abismo,
un olor que trae el viento,
un rumor de nostalgias.
No importa que no escriba poemas,
la poesía es mi casa.
Sé que tengo las alas rotas
de volar tantas tempestades,
pero las remiendo con esperanza.
Sé que mañana me llevará el viento
a perseguir nuevas mañanas,
y tal vez estaré triste de nuevo.
Pero sé que no me importa,
que siempre tendré una luz en mi mirada.
La poesía me habita
estoy preñada de esperanza.
No diré más, debo seguir volando,
no preciso de palabras.
Poesía es el silencio
en el que descansa mi alma.
La torre del silencio











