Todos queremos ir a nuestro funeral.
La culminación del ego humano sería poder asistir a su funeral sin ser visto.
Sería como ver el marcador final de un juego de video con sus estrellitas, vidas, poderes y récords. Creo que es por eso que: la vida, dios, destino, matrix o lo que sea no nos lo permite. Para como somos, se armarían unas guerras mundiales de miedo en todos los velorios. Todo mundo arrebatándote el puntaje, pidiendo otra oportunidad, un bono, un préstamo, un recuento, diciendo verdades innecesarias, sacando trapitos al sol, contando secretos,etc.
De verdad es un tema que me da vueltas en la cabeza como 2 veces al mes. La idea de que “NO VOY A ESTAR EN MI FUNERAL” se me hace terrible, siento que es el evento MAGNO de mi vida, mi calificación final. Me rompo la cabeza cada vez que lo pienso, hago mil maneras de como podría asistir; a lo mejor una enfermedad rara “que te haga el muertito”, o un piquete de bicho que te pare el corazón pero que sigas escuchando y viendo, algún veneno tipo “Romeo y Julieta” pero nada, no aparece ninguna idea que pudiera sonar posible para permanecer muerto “bien vivito”, hasta hoy.
Pensar en que no voy a saber quienes fueron, si fue mucha gente o poca, quienes lloraron, quienes fueron por morbo, que dicen de mí, que no dicen, quien se queda hasta morir, quien sólo va por el chisme y el café, me mata de curiosidad. Es el único evento que por más que hagas no podrás llegar.
He sabido de casos raros que ya estando en su “cajita” en medio del velorio se despiertan y viven otro rato, pero igual no se enteran de mucho, con el tremendo susto de la “resucitada” ni quien ponga atención en el conteo de los invitados y el derramamiento de lágrimas.
No hay manera, o bueno no he encontrado la manera, y eso me da mucho coraje; sería un bonito detalle de parte de la vida. Aunque si todo saliera contrariamente a lo que piensas,(que no fuera nadie, que tu puntaje fuera el peor o el que no esperabas) ¡hijo! te querrías morir.. y como que no habría manera de morirte y “remorirte” para solucionar el momento.
Lo platiqué con mi papá en un momento de seriedad, y me dijo que podríamos organizar un “SIMULACRO”, hacer todo el show de que parezca que me morí (cómo sucede en muchos capítulos de la política), y poner cámaras, micrófonos y uno que otro espía con grabadoras. Puede que en la resurrección, perderíamos muchos amigos y credibilidad de por vida; o la otra, es que después del “MAGNO SUCESO”, desaparecer tipo “Marilyn Monroe “ o “Elvis”… mmm a lo mejor ellos sí gozaron de este beneficio de saber todo lo que se dijo en y después de su funeral.. suertudos.
En fin, este es uno de esos pensamientos que me torcerá las neuronas de por vida. Pero yo ya avisé, si en una de esas me muero dos veces, entiendan que fue por una bonita causa de EGO total.














