La piedra del fin del mundo
Divisó Pedro Urdemales a un huaso que venía de a caballo y entonces se puso a sujetar una piedra muy grande que había en la falda de un cerro. Cuando el huaso llegó, Pedro le dijo:
-Si esta piedra se cae, el mundo se acaba: yo estoy muy cansado; ¿por qué no se pone usted en mi lugar mientras voy a buscar gente que la sujete?
El huaso accedió, se bajo del caballo y se colocó en el sitio en que estaba Pedro. Entonces Pedro Urdemales se subió al caballo del huaso, y diciéndole que se aguantara un ratito, que ligerito volvía con otros hombres, se mandó a cambiar y lo dejó esperando hasta el día de hoy la vuelta de su caballo.
*Ramón Laval, Cuentos de Pedro Urdemales, 1°ed., Santiago de Chile, p.23












