— Lo hice todo por ti, Joseph. Me olvidé de los nuevos avances, me convertí en un prisionero del tiempo, me entregué completamente a tus sueños mientras renunciaba a los míos. ¿Qué otra cosa debo hacer para que me correspondas?
— Yo no quería que hicieras nada por mí— murmuró el escritor—... Y ahora no luces ni un poco como tú.
— Si vuelvo a ser yo mismo, ¿tendré una oportunidad?
— Si vas a hacerlo para tener una oportunidad, entonces jamás serás tú mismo.
Lorena Miller








