Han pasado días, meses en los que no había conexión. Sabemos que a veces falla, como otras que no, como otras que necesitan tiempo.
¿El tiempo? Segundos que no aprovechan las personas para valorar el lugar que tienen en un -destruído- mundo. Son tantas las razones por la cual no utilizamos lo que tenemos, lo que poseemos, las personas que están en nuestra vida, todo es tan jodidamente corto, que cuando las perdemos, no sabemos cómo actuar y terminamos como desconocidas.
Hay noches en donde mirar la luna es algo nostálgico y buscar respuestas es algo extraño. El dolor apareció otra vez e hizo que su corazón se envolviera en capas en donde no podían entrar más de dos.
Lo conocido se volvió distinto, algo difícil de descifrar. Y pese a ello, la preocupación por saber que sucedió no dejaba de aumentar. ¿Nuestra fue la culpa?¿Algo tuvo qué pasar? Un día decía te quiero, y al culminar... ese te quiero se volvía un tenue silencio. Cortante, distante. Tanto que extrañar fue inevitable, y con el paso de las horas buscar una razón fue algo inexplicable.
–¿Qué nos pasó?–Admitieron las tres.
Con el pasar de las semanas, menos se entiende que quiere el Universo para cada una. Las estrellas dejan de brillar y las noches terminan sin un te quiero, sin explicaciones, sin razones, todo vuelve a ser como antes: melancólico y solitario.
–¿Será qué me extraña?– Se preguntó cada una de las tres.
El admirar la lealtad y las promesas se vuelve a lo mismo, sin sentido, sin valor. En donde se encuentra la razón de unión, ¿El amor?
–¿Fue mi culpa que terminaramos así?– dudó cada una.
Pero nunca se sabrá quién o qué fallo, solo tiempo que corrió sin razón.
La distancia nunca fue un problema, puesto que se sentían muy cerca, parte de su vida. No había día que no sonrieran por alguna estupidez.
Es en este momento donde la luna hace su presencia y hace más fría la madrugada, donde más se extrañaba, más se anhelaba la compañía de una a la otra, ¿El orgullo?
Lo único que las mantenía a flote eran las promesas que estaban de por medio, ¿Llegarían a ser realidad o serían sueños inalcanzables?
Con mucho amor, para @despedirme.














